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domingo, 3 de mayo de 2015

"Obama es un presidente débil"


Nota de la periodista Verónica Díaz Hung, periódico Cuatro F Nº 22, basada en el contenido del panel "Cumbre de las Américas, balance y perspectivas" organizado por el Comité de Formación de la Mesa MAC-Cantv, y la Red de Medios Multimedia, del martes 23 de abril de 2015.

Cómo se explica que mientras el presidente Barack Obama se acerca a Cuba y trata de legalizar la situación de los migrantes en Estados Unidos, haya emitido una orden ejecutiva decretando una emergencia nacional ante la “amenaza inusual y extraordinaria” que significa la República Bolivariana de Venezuela, y tras el rotundo rechazo a esta medida reconozca que no se trata de una “amenaza” y sin embargo, no derogue el decreto. “Estamos ante un presidente débil, que no manda,  por lo que tenemos que ser capaces de discernir entre la responsabilidad del imperialismo, que es nuestro enemigo, y aunque Obama es el jefe y debe responder por todo lo que ocurre, no siempre es el que decide”. Así lo señaló Sergio Rodríguez Gelfenstein, durante el Foro “Cumbre de las Américas: balance y perspectivas”, organizado por el Comité de Formación de la mesa MAC-Cantv y la Red Multimedia de Medios Alternativos, que se realizó en los espacios de PDVSA La Estancia. El analista, graduado en Relaciones Internacionales de la Universidad Central de Venezuela, explicó que estamos ante un imperio con múltiples caras, cuyas contradicciones se están manifestando en el caso de Venezuela.


Preparativos de guerra.
La antesala a la VII Cumbre de las Américas parecía más los preparativos de una guerra que los de un encuentro fraterno. El experto prefirió llamarla “Cumbre de la OEA más Cuba”, porque hasta que no esté Puerto Rico, no la considera una verdadera Cumbre de las Américas. Expuso que a finales de 2014 el presidente Obama trató de solucionar dos problemas fundamentales que tiene en su relación con América Latina, por lo que el 3 de diciembre envió al Congreso de Estados Unidos una iniciativa de ley sobre migración para resolver el estatus de unos 6 millones de migrantes en Estados Unidos. Acotó que la propuesta de Obama no es una gran solución, porque el problema de los migrantes surge de una injusticia estructural ante un norte desarrollado y un sur pobre, subdesarrollado, mapa que fue creado por los intereses coloniales, porque así como se hicieron grandes inversiones para la expoliación no se han hecho grandes inversiones para la reparación. Posteriormente, el 17 de diciembre Obama anunció el inicio de la normalización de las relaciones con Cuba, una demanda unánime de toda América Latina y el Caribe, que había sido ignorada durante los 50 años de este largo bloqueo, que solo cuenta con el apoyo de Israel. Todo esto ocurrió porque el presidente norteamericano trataba de tirar una alfombra roja que lo llevara victorioso a una cumbre en Panamá, mientras que accionaba su estrategia de guerra para retomar el control de sus colonias insurrectas.

Divididos
Desde el año pasado el vicepresidente Joe Biden comenzó a acercarse a los países del Caricom, advirtiéndoles que no siguieran apostando a Petrocaribe, porque al gobierno de Nicolás Maduro “le quedaba poco”. “Era un chantaje, una amenaza directa a los jefes de Estado”. Luego  Biden se reunió con los países de Centroamérica (Honduras, Guatemala y El Salvador) en el mismo tono.  Obteniendo la reactivación y el fortalecimiento de la Base Militar de Palmerola en Honduras, que fue la utilizada para secuestrar al presidente Manuel Zelaya. Luego emitirían la orden ejecutiva  contra Venezuela el 9 de marzo. “¿Usted cree que el objetivo es Venezuela? No. Venezuela es un objetivo intermedio en la búsqueda de un objetivo superior: dividir a América Latina”. Por eso Obama antes de llegar a Panamá fue a Jamaica el 9 de abril y se reunió con los miembros de Caricom, ofreciéndoles 20 millones de dólares. Si estimamos que los ciudadanos de Caricom son 19 millones, esto significa que le tocaba 1,1 dólar a cada uno para resolver su problema energético, cuando la cooperación con Petrocaribe alcanza los 600 millones de dólares. “¿Por qué se reúnen con los países pequeños? ¿Por qué no hablaron con Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Perú, México?”. Explicó que prefirieron reunirse con países cuyo único grado de independencia se los da Petrocaribe, donde Venezuela coopera sin pedir instalar una base militar, sin intervenir su Constitución, ni su economía, porque pretendían que Latinoamérica y el Caribe llegara a la Cumbre de Panamá dividida”. Y aunque pudo haber habido algún presidente débil que lo aceptara, se toparon con que Nuestra América ya no les pertenece. Por eso la señora Roberta Jacobson  se manifestó decepcionada.
 
Un Sur unido.
 Explicó que la estrategia de Obama se enmarcaba en una dinámica global, ya que en el 2014  se había producido un incremento sustancial de las relaciones de América Latina y el Caribe con China, Rusia ¿Usted cree que el objetivo es Venezuela?  No. Venezuela es un objetivo intermedio en la búsqueda de un objetivo superior: dividir a América Latina y el Caribe”Sergio Rodríguez Gelfenstein propone organizarnos en bloque para negociar con los Estados Unidos.e, incluso, con la Unión Europea (UE). El año pasado los mandatarios de Rusia y China, Vladímir Putin y Xi Jinping, en el marco de los BRICS hicieron visitas a la región. Y hubo un hecho muy significativo, el encuentro de China con los países de la Celac, que condujo a que  en enero de este año se realizara en  Beiging un Foro China- Celac, porque el gran país asiático no tiene ningún inconveniente de negociar con América Latina como bloque. Rusia también se reúne con la Celac y nos reconoce como bloque, e incluso se produjo un encuentro Unión Europea- Celac, lo que, en cambio, no ha ocurrido con Estados Unidos. Sergio Rodríguez propone que los Estados Unidos reconozca a Latinoamérica y el Caribe como bloque. Y advirtió que las cumbres de la OEA son antibolivarianas, ya que responden a la idea Panamericana de Monroe, contraria desde su surgimiento al pensamiento de Bolívar, que evolucionaría con José Martí al concepto de “Nuestra América”.

Las distintas caras del imperio
Pero ¿por qué Obama tiene estos gestos con Cuba y los migrantes, mientras que el 18 de diciembre lanza el primer decreto contra Venezuela? Sergio Rodríguez explica  que no hay un sólo Estados Unidos, por eso hay que tratar de entender cuál es el que está actuando, cuál está decidiendo. Explica que esto ha ocurrido siempre. “El Pentágono, los militares,  el Departamento de Estado, la CIA, el Ejecutivo, el Congreso, cada uno tiene su dinámica”. No obstante, hasta hoy había actuado un Ejecutivo fuerte. Explica que en Estados Unidos se habla de la administración Obama, Bush, Clinton, porque  los presidentes en ese país son administradores de los grandes intereses transnacionales, entre los que destacan el poder mediático, farmacéutico, alimentos, y el complejo militar industrial, que son los que financian las campañas electorales y deciden quién será el presidente de los Estados Unidos. Expone que en esta administración estamos ante un presidente extremadamente débil, y sustenta su teoría con cuatro ejemplos de cómo se manifiesta la gran debilidad de Obama. Hace un año y medio Obama dijo que Estados Unidos comenzaría a dar ayuda humanitaria a Siria y que no se involucraría en este conflicto en términos bélicos. Y luego se supo que el Pentágono había enviado armamento a la oposición armada. “¿El presidente de Estados Unidos no sabía sobre estos envíos?”, se pregunta. Esta debilidad también se evidenció cuando el presidente Obama anunció que sería deseable un proceso de diálogo entre Israel y Palestina para avanzar hacia la construcción de una situación de estabilidad en esa región del planeta. Y luego se conoció que EE.UU había vendido 300 millones de dólares en cohetes a Israel. Por otra parte, Rodríguez  Gelfenstein maneja la hipótesis de que Obama  se enteró del golpe de Estado en Honduras cuando ya estaba en proceso, ya que el verdadero autor intelectual fue el Departamento de Estado, vinculado a Roger Noriega y Otto Reich, en representación de la ultraderecha de los Estados Unidos. También expuso como un signo de debilidad las declaraciones de la subsecretaria de estado, Victoria Nuland, que emitió hace más de un año en torno a la situación de Ucrania, las cuales eran distintas a lo expuesto por Obama en torno a ese tema. Tampoco Obama emergió como un presidente fuerte cuando el Congreso recibió al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pese a que el mandatario no lo había invitado.

No siempre las gana
EE.UU en estos últimos 15 años no las ha ganado todas. En Iraq se tuvieron que retirar y dejar un gobierno “enemigo” de mayoría chiita y aliado de Irán. En Afganistán el movimiento talibán ha pasado a la ofensiva para expulsar al invasor estadounidense. “El terror que ellos crearon se les devolvió”. En Siria llevan cuatro años de guerra y no han podido derrocar al presidente Bashar al-Asad.   En Ucrania se han profundizado las contradicciones entre algunos países de Europa y los Estados Unidos. Mientras que en América Latina en los últimos 15 años han padecido la derrota del ALCA, la creación de Unasur y de la Celac, la ALBA, Petrocaribe, entre otras. También la constitución de los BRICS, que hoy son una alternativa política y económica a nivel global, representa un retroceso del poder imperial. Mientras que el incremento de los vínculos entre China y Rusia, han transformado a estas dos potencias globales en un poder alternativo. Cita además el fortalecimiento de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) que a partir de una alianza entre Rusia y China ha aglutinado a una serie de países del Asia. Se trata de una organización que va desde China hasta la frontera con Europa, lo que en términos territoriales representa la alianza más amplia de todo el planeta.  Y se acaba de crear el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura como una alternativa al Banco Mundial, al cual ya se han unido 20 países, incluidos importantes aliados de EE.UU como  Australia, Corea del Sur e, incluso, Inglaterra.  El imperio norteamericano enfrenta los problemas que significan la acelerada desdolarización de la economía mundial. También cita entre las recientes derrotas de EE.UU en lo que va de siglo, el triunfo de Alexis Tsipras en Grecia, que genera dentro de la OTAN y de la UE un modelo alternativo rebelde.

La cumbre, otro fracaso
Y aunque el Departamento de Estado pensó que con el decreto contra Venezuela llegaría a la Cumbre de las Américas con un Sur dividido, para retomar el control de su patio trasero, se toparon con que el 86% de los venezolanos rechazó la medida y 33 países pidieron que se derogara la orden ejecutiva contra Venezuela. “Ni a nivel interno, ni internacionalmente EE.UU logró sus objetivos”, recalcó el experto. “Para mi la Cumbre tiene tres hechos importantes, que es lo que nos permite decir que fue histórica”. Enumera entre estos sucesos trascendentales,  la Cumbre de los Pueblos, que sí logró emitir una declaración final, porque nuestros pueblos se conocen, se entienden, se encuentran, tienen problemas comunes y -lo más importante- tienen soluciones comunes. Segundo hecho: la presencia de Cuba. Hoy Cuba se ha ganado un espacio por la heroica lucha de su pueblo. Y el tercer acontecimiento fue la contundencia de los jefes de Estado, en particular de los países pequeños, lo que generó la huida de Obama, a tal punto que se demoró la foto oficial porque no sabían si iba a regresar. Finalmente llegó por un costado y nadie se acercó saludarlo y él tampoco hizo un esfuerzo por saludar a nadie. “Es la primera vez que el presidente del imperio no está en la primera fila y al centro. Y eso es una expresión de lo que ocurre en la región”.   No obstante, al finalizar la Cumbre comenzó el manejo mediático, porque aunque EE.UU fue el gran anacronismo de este encuentro, los grandes medios transnacionales  esa misma noche comenzaron a transmitir que no había habido declaración final por culpa de la intransigencia y el radicalismo de Venezuela, que “contrastaba” con el gran civismo del presidente Raúl Castro. “Esa es la nueva modalidad, ponernos a pelear con los cubanos”. Expuso que no hubo declaración final por la falta acuerdo en torno a la Malvinas, ni a Puerto Rico, porque EE.UU no aceptó que la salud es un derecho de todos, ni un inciso en contra del armamentismo en la región. Tampoco aceptó que se rechazara el espionaje electrónico. “Nosotros no tenemos nada en común con ese país. No digo que nos tenemos que organizar en contra de Estados Unidos, debemos organizarnos -como lo predicó Simón Bolívar- sin EE.UU”.

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