Páginas vistas en total

miércoles, 30 de enero de 2013

“El País”, expresión patente de un sistema putrefacto.


El diario “El País” fue fundado en 1976 pocos meses después del fin de la dictadura de Francisco Franco. Jugó un papel importante en la transición española hasta transformarse de hecho en el vocero de los sectores de la socialdemocracia que enfrentaban al fascismo remanente de la dictadura enquistado en el Partido Popular (PP). Visto en el tiempo, El País ha estado más vinculado al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que al PP, sin embargo, los antecedentes de algunos de sus fundadores están claramente imbricados en el franquismo, en particular su fundador y primer director José Luis Cebrián. Así mismo, ha sido un medio de comunicación  de orientación monárquica, lo cual es clara expresión de su ideología retrógrada y atrasada.

Su talante democrático y su relación con la socialdemocracia de la época en que fue fundado tuvo, (visto su accionar de los últimos años) un marcado interés oportunista, vinculado a la necesidad de insertarse en un mercado editorial que se abría a la democracia después de décadas de oscurantismo, represión y predominio de las ideas conservadoras. 

Su apego a la monarquía lo llevó a asumir una osada posición durante el golpe de estado del 23 de febrero de 1981. Cebrián se aleja del franquismo cuando ve que su aureola había fenecido y que los tiempos apuntaban en otra dirección. Eso  llevó a El País al pináculo de la popularidad y la fama, sus ventas se dispararon transformándose en actor protagónico de la joven democracia española. Su alianza con el gobierno socialdemócrata de Felipe González estableció un vínculo que fue símbolo de la mancomunidad de poderes que sostuvieron durante muchos años el modelo español de democracia representativa, en este caso bajo la sombra de la monarquía que tutelaba la tramoya de la “España del primer mundo”.

La derecha se transformaba en “demócrata” y con ella el Grupo PRISA cuyo emblema mayor era El País, aunque hoy, ya es también  propietario de las radios SER en España, Caracol Radio en Colombia, Radio Continental en Argentina, entre otros medios de comunicación. También es dueño de la operadora de televisión paga Sogecable y el grupo editorial Santillana que posee las editoriales Santillana, Alfaguara, Taurus y Aguilar.

En esos años, América Latina estaba plagada de dictaduras, y era a la vez un mercado potencial de 300 millones de lectores. La visión ética comercial del franquista Cebrián lo llevó a buscar un espacio donde pudiera vender. Así, atrajo  a sus páginas a  algunas de las más prestigiosas plumas del continente, que además tenían una prístina posición de rechazo a las dictaduras de seguridad nacional paridas y amamantadas por Estados Unidos y sostenidas ideológicamente por la derecha internacional. Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Julio Cortázar y Mario Benedetti entre otros, se contaron entre sus columnistas. En medio de la larga noche dictatorial, ellos vinieron a  iluminar al naciente periódico que, de esa manera, inició su período de travestismo  seudo izquierdista.

El reconocido académico chileno, profesor de la Universidad Complutense de Madrid Marcos Roitman en su columna del periódico La Jornada de México, señala, respecto a la incorporación de estos brillantes intelectuales latinoamericanos a las filas de El País que “El Grupo Prisa contó con ellos para proyectar una imagen hacia el continente de compromiso con las luchas democráticas en América Latina. Pronto se diluyó esta visión idílica, a poco se produjo la criba. A principios de los ochenta había apartado a los colaboradores y periodistas comprometidos, demócratas radicales y de izquierdas. El periódico miró a la derecha latinoamericana. Los intereses de Telefónica, Repsol, Iberdrola, Endesa, Santander, BBVA, se convirtieron en sus aliados. España buscaba la segunda colonización. El grupo Prisa toma la delantera”

Ante la profundidad de la crisis en que estaba sumido, en marzo de 2010 el grupo estadounidense Liberty Acquisition Holdings se convirtió en el accionista principal del Grupo PRISA,  al comprar el 57% de las acciones por 660 millones de euros. En ese momento PRISA tenía una deuda de 4.850 millones de euros. PRISA y El País habían dejado de ser una empresa española. Sus nuevos propietarios mayoritarios ahora eran el francés  Nicolás Berggruen y el estadounidense Martin E. Franklin.

El 27 de noviembre de 2010, la Junta de Accionistas de Prisa aprobó a los nuevos miembros del Consejo de Administración de la empresa. La entrada de los estadounidenses se refleja en la formación de este órgano como lo señaló en su momento el periodista Pascual Serrano.  Además de los multimillonarios Berggruen y Franklin, formaron parte del consejo, personajes vinculados a las altas finanzas, la política, la banca y la publicidad, los que se unieron a los anteriores consejeros pertenecientes a la cúpula del periódico desde hace muchos años.

El portal español en internet “La Voz Libre“ informaba que “…la vinculación de Berggruen y Franklin al Partido Demócrata [de Estados Unidos] es más que evidente. Su ojito derecho, Paul B. Guenther, está afiliado a esa formación y participó en las campañas electorales de Hillary Clinton y de Joe Biden”. Pero no sólo eso, en el grupo accionario de El País también figuran importantes bancos como el Deustche Bank y el Bank of América.

De manera tal que en El País confluyen una serie de intereses vinculados a la socialdemocracia, la derecha fascista española, la banca y la política estadounidense. A partir de ello, no se puede esperar que actúe de otra forma que la que lo ha venido haciendo desde hace años contra los gobiernos progresistas de América Latina y en particular contra Venezuela.  En abril de 2002 El País calificó la frustrada intentona subversiva  como "golpe a un caudillo", acusando al Presidente Chávez de autoritarismo y de eliminar la separación de poderes. Posteriormente y con motivo del referéndum constitucional de 2007 lo acusó  de querer celebrar el referéndum sin las más "mínimas garantías", de controlar el Consejo Nacional Electoral y corromper el censo electoral.  


Esta política  resultó fortalecida con la llegada de los nuevos accionistas de cara a las “necesarias” transformaciones del periódico. Uno de ellos, Franklin había señalado que entre los elementos que les hacía ser optimistas  estaba “el crecimiento en el mercado latinoamericano, donde PRISA está muy consolidada”. Sin embargo, la crisis no parece haber sido controlada,  como lo atestigua que, sólo a finales del año pasado, 129 trabajadores, entre ellos algunos periodistas con varias décadas en el medio fueron despedidos sin previo aviso  tras romperse  “las negociaciones para formalizar el expediente de regulación de empleo sin alcanzar ningún acuerdo”.

La profundidad de la crisis interna ha llevado a El País a acciones desesperadas. Sólo de esa manera se puede entender la violación de su propio código de ética y el desapego a las más elementales normas de verificación de las fuentes con el afán de copar el mercado incluso a costa de publicar noticias tan infames como la que acompañaba una foto en la que supuestamente se veía al Presidente Chávez postrado en su lecho de enfermo. Sólo la crisis, y un visceral odio que obnubila las mentes enrevesadas de quienes dirigen uno de los estandartes de un sistema que sucumbe en su propia putrefacción es capaz de tomar la decisión – con conocimiento de causa o no-  de publicar tal “información” trátese de quien se trate, sólo por la necesidad  de mercado y de sobrevivir a las propias leyes que lo encumbraron en su oportunismo y lo están dejando caer con su patetismo delirante.

El País, nacido del falangismo franquista de ultra derecha, y que sin escrúpulos se pasó a la socialdemocracia en su pleno apogeo, hoy no encuentra cabida ni en una ni en otra porque los espacios se van cerrando para los de su calaña porque como dice el dicho “no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”

martes, 22 de enero de 2013

Una amenaza que no viene de las armas



Quienes han seguido con detenimiento algunas declaraciones de personeros de  organismos multinacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, no dejarán de mostrarse sorprendidos. En diciembre de 2001, Nicholas Stern, economista en jefe del Banco Mundial afirmó que “La globalización a menudo ha sido una fuerza muy poderosa para la reducción de la pobreza, pero demasiados países y personas han quedado fuera”. El documento “Globalización, crecimiento y pobreza”  que durante ese año elaboró el Banco Mundial afirmaba que 2 mil millones de personas, habitantes en su mayoría del África Subsahariana, Cercano Oriente y la antigua Unión Soviética, estaban en peligro de quedar al margen de la economía mundial, toda vez que paralelamente a la caída de los ingresos de estos países, la pobreza aumentaba y tenían una participación menor en el comercio que 20 años atrás.

Por su parte Michel Camdessus, contradiciendo las nuevas tendencias de la política internacional impuesta por Estados Unidos desde el 11 de septiembre,  afirmó que la pobreza era el mayor peligro para el mundo y un riesgo para el sistema social incluso superior al terrorismo y la contaminación ambiental. Camdessus que desde su puesto de máxima autoridad del FMI fue un ardoroso defensor de la globalización sostuvo que las instituciones multilaterales creadas después de la Segunda Guerra Mundial llamadas de Bretton Woods –como el FMI y el Banco Mundial- ya no estaban adaptadas a los desafíos actuales.

En este ámbito Claude Smajda, Director General del Foro Económico Mundial con sede en Davos, Suiza  afirmó que la globalización de la economía vigente durante los últimos años provocó “en la mayoría de los casos” que se ampliara la brecha del desarrollo y bienestar entre países industrializados y los subdesarrollados, así como al interior de cada sociedad nacional. Señaló que “los efectos secundarios e inesperadas consecuencias de la globalización se han hecho evidentes y ahora existe un consenso cada vez mayor  en que deben resolverse”. Dijo que se pensaba que la globalización tendría un impacto positivo casi automático en la vida de todo el mundo, algo que ha demostrado ser falso con la creciente pobreza, “...hoy nos damos cuenta que ese impacto automático no existe”. Se refirió también al creciente poder que han adquirido las corporaciones multinacionales en detrimento de la capacidad de decisión de los gobiernos nacionales para reafirmar que “si los gobiernos no participan en la regulación, si no son fuertes, estaremos en un camino de regreso a la ley de la selva”. Ante todas estas manifestaciones habría entonces que preguntarse el porqué de este discurso.

Los hechos de los últimos años han tocado una campanada de alerta en torno a las perspectivas de la realidad internacional. Desde la “irracionalidad “ del 11 de septiembre a la “racionalidad” -si así pudiera llamarse- de lo que ocurrió en Argentina en 2001, en Egipto y Túnez, en Grecia y España más recientemente o, lo que aún está pasando en Haití para vergüenza de la humanidad, muestra un mundo que “se sale de control” y preocupa a los poderes del planeta. El contagio de las quiebras económicas no es el único posible y quizá ni siquiera el más temible, han dicho economistas estadounidenses como Paul Krugman y Jorge Domínguez – entre otros-  al analizar la situación de Argentina a comienzos del siglo,  deben tener presente que desde 1974 se ha duplicado la pobreza en el planeta y que 3000 millones de personas, la mitad de la población mundial, sobreviven con menos de 3 dólares diarios, mientras uno de cada dos de estos pobres no gana ni un dólar diario.
 
La  Conferencia de Naciones Unidas para el financiamiento del desarrollo que se realizó en Monterrey, México en junio de 2005 se propuso hacer válidos los propósitos de la Cumbre del Milenio cual es reducir la pobreza a la mitad  para el año 2015. Para ello debería cumplirse el compromiso de destinar el 0,7% del PIB para ayuda al desarrollo. No se trata de ser pesimistas pero salvo Noruega,  Holanda, Suecia, Luxemburgo y Dinamarca que alcanzaron o superaron esta meta, el resto de las naciones industrializadas están muy por debajo de ella. Las que menos recursos destinan en Europa a  los países más pobres son Alemania (0,27%), Portugal (0,26%), España (0,24%), Austria (0,22%) Grecia (0,19%) e Italia (0,13%).

Estados Unidos  la nación más rica del mundo aporta apenas el 0,1% de su PIB, habiendo rechazado hace años la meta de la comunidad internacional, mientras tanto aumenta su presupuesto militar en casi 30 mil millones de dólares llegando a 633 mil millones, lo cual triplica el de todos los países europeos y es siete veces mayor al de China y Rusia. Con esto se intenta justificar la lucha contra el terrorismo, cuando en realidad lo que se ha pretendido es legitimar un mundo unipolar en el cual no haya contrapesos al poderío militar estadounidense.

Josette Sheeran, directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos, relacionó la revolución egipcia de 2010 con el aumento de los precios de los alimentos. “En muchas protestas, los manifestantes han blandido barras de pan o han mostrado pancartas expresando su indignación por el aumento del coste de alimentos básicos como las lentejas. Cuando se trata de alimentos, los márgenes entre estabilidad y caos son peligrosamente finos. La volatilidad en los mercados se puede convertir rápidamente en volatilidad en las calles y todos deberíamos mantenernos vigilantes”

En  la misma dirección, Naciones Unidas señala que “No estamos produciendo la cantidad que consumimos. Por eso las existencias han bajado tanto. Los suministros son ahora muy limitados en todo el mundo y las reservas están a un nivel muy bajo, lo que no deja espacio para eventos inesperados el próximo año”, según dijo  Abdolreza Abbassian, economista sénior de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Los precios de los principales cultivos de alimentos como trigo y maíz se acercan ahora a los que provocaron disturbios en 25 países en 2008. Cifras de la FAO sugieren que 870 millones de personas están desnutridas y que la crisis alimentaria aumenta en Medio Oriente y África, mientras Lester Brown presidente del centro de investigación Earth en Washington, y  uno de los más destacados ecologistas del mundo advirtió que el suministro global de alimentos podría colapsar en cualquier momento, causando hambre a otros cientos de millones de personas, provocando disturbios generalizados y derrocando gobiernos. “La escasez de alimentos debilitó a anteriores civilizaciones. Vamos por el mismo camino. Cada país se las arregla solo actualmente. El mundo vive de un año para el otro”, señaló Brown  y agrego que  es de tal magnitud la crisis  que la tierra se ha transformado en la mercancía más buscada, concluyendo que “La geopolítica del alimento está eclipsando rápidamente la geopolítica del petróleo”. Según su particular punto de vista “La agresión armada ya no es la principal amenaza para nuestro futuro. Las amenazas decisivas en este siglo son el cambio climático, el crecimiento de la población, mayor escasez de agua y el aumento de los precios de los alimentos”.

Una amenaza comienza a recorrer el mundo, la pobreza campea a sus anchas ante la mirada impertérrita de los poderosos que no parecieran preocuparse. Las palabras no bastan, se necesitan acciones, porque las consecuencias pueden ser catastróficas para toda la humanidad. 

viernes, 18 de enero de 2013

2013. Crisis y conflictos en el panorama internacional


En la situación actual cuesta mucho abstraerse de lo que está ocurriendo y  comenzar el año escribiendo de otra cosa que no sea expresando nuestro sentimiento de solidaridad con el Comandante Chávez y su familia y el deseo de que lo más pronto posible se produzca su restablecimiento.

El pueblo venezolano y los de las más disimiles regiones del planeta han  desarrollado su mayor creatividad para encontrar distintas maneras de expresar su respaldo y transmitir un apoyo que ha rebasado todas las fronteras para generar una corriente de energía que ha unido opiniones, tendencias y religiones.

Intentaremos mantener y elevar el debate sobre las variables que mueven las relaciones internacionales, tratar de comprender mejor las dinámicas que están en el centro de la problemática planetaria en su lucha por salvaguardar la vida, mantener la paz, resolver los acuciantes dificultades que enfrenta la humanidad y avanzar hacia la construcción de una sociedad más justa, equitativa y solidaria.  Así, apoyaremos de manera permanente al Comandante Chávez que ha sido un infatigable combatiente internacional y que hoy lucha por su vida con el mismo ahínco y la misma pasión que derramó por las más diversas latitudes de la esfera mundial.


Es imposible pensar el mundo del 2013 y el mundo del mañana al margen de la crisis que vive el sistema capitalista. Es muy temprano para aventurarse a decir que es una crisis terminal, pero, a diferencia del pasado, su carácter transversal que involucra a diferentes estamentos nos permite avizorar que el capitalismo comienza a mostrar más que fisuras, verdaderas grietas que afectan las bases del edificio sobre el que se sostiene.

Hay que detenerse para entender la crisis como un factor internacional.  Tiene una serie de elementos que permiten afirmar que no es como otras tantas crisis cíclicas que ha habido durante el desarrollo del capitalismo, la más importante de las cuales fue la de 1929 a 1933. Ahora, se puede conjeturar que en esta crisis, concurren una serie de elementos que están encaminados a tratar de salvaguardar el sistema y, a mantener el modelo de consumo y de desarrollo capitalista.  Además de ser financiera y  económica, se adentra en otros aspectos de la vida, del Estado y de la sociedad, por cierto, de la sociedad internacional.  Es energética, porque tiene que ver con un modelo de consumo que se agota.

Es una crisis también alimentaria, porque a pesar que la Tierra tiene la superficie suficiente y los recursos para la producción de alimentos para los 7 mil millones de habitantes del planeta, lejos de avanzar en el cumplimiento de los objetivos del milenio para el año 2015, ha crecido la pobreza y –al contrario-  nos alejamos de la posibilidad de solucionar el problema del hambre.

Es una crisis política, porque el modelo occidental que se sustenta en la democracia representativa, ya no da solución a las demandas más elementales de los ciudadanos, de los pueblos y hoy se descubre con sorpresa las ambigüedades y falencias del modelo de democracia que han venido desde el norte. Las demandas democráticas en distintos países de la geografía de la Tierra,  ha llevado a que los pueblos se movilicen parar reclamar un sistema político que sea capaz de solucionar los problemas básicos de los seres humanos, -que además son derechos consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos de Naciones Unidas-,  lo que ha conllevado  a la búsqueda de nuevas formas de participación, de quehacer político y a través de la movilización social, cuestionar los modelos políticos en distintos países.

La crisis tiene un carácter ambiental y ecológico. El analista Iñaki Gil de San Vicente  explica que “Para sobrevivir, el capital ha de crecer, lo que le obliga a devorar primero a la especie humana y al planeta, y luego devorarse a sí mismo. Por ejemplo, cada vez hay más lugares en los que el agua potable es más cara que la coca-cola, u otro ejemplo, para producir un filete de ternera se necesitan 7000 litros de agua…” y agrega “…Para conocer 2013 hay que estudiar las contradicciones del capital en su momento auténtico, en sus crisis. Por ejemplo, el nivel de los mares seguirá aumentando, ya lo ha hecho en 11 milímetros desde 1992, superando las peores expectativas de la ONU y desencadenando una sinergia destructora aún desconocida“.

También la crisis es moral y es ética, porque los basamentos ideológicos con los cuales se sustentaba el modelo ya no son capaces de explicarlo. Hoy, la televisión, los medios de comunicación masivo han venido a sustituir el papel que juegan los partidos políticos y otros estamentos de la sociedad como vehículo catalizador de la preocupación y de la actividad política de los pueblos y, en esa medida hay un factor distorsionador porque finalmente los medios de comunicación responden a una minoría que se agrupa en grandes monopolios, responden a las potencias y a ese mismo modelo que está en crisis, el cual, sin embargo, se sigue mostrando como una panacea para los pueblos.

En esta medida, podemos llegar a la conclusión, de que el fin de la crisis que se vive no se avizora pronto. Hoy sí podemos decir que este trance está vinculado a una crisis del sistema y del modelo capitalista, que además  lleva varios años, empezó en 2008, en 2009 se inyectaron gigantescos recursos para tratar de paliarlo,  cuando en realidad lo que se hizo fue “correr la arruga”, porque  resurgió con más fuerza en 2010,  se ha profundizado en estos dos últimos años y va a hacer de 2013 un año muy difícil, tal vez el más difícil en mucho tiempo, porque estos “pañitos tibios” que se pusieron en el 2009, tratando de salvar a los bancos, no a los pueblos, alcanzó apenas hasta  2012 por lo que en este año que comienza  se prevé una probable cesación de pagos en algunos países como los que ya vimos en Grecia, que se manifestó de alguna manera en Irlanda, se está comenzando a ver en España, Italia e incluso en Gran Bretaña. En la medida que no hay capacidad de respuesta -porque esto no tiene que ver con el color político de los gobiernos-, han sido afectados por igual gobiernos socialdemócratas y de derecha, mientras los pueblos ven cada vez más constreñidos sus beneficios sociales.

En ese marco, la contradicción fundamental de las relaciones internacionales se seguirá desplazando en dirección a Asia y se instalará definitivamente en esa región.  Estados Unidos continuará implementando su política de explotar la mayor debilidad de China: su necesidad de energía, concentrando su potencial militar en las inmediaciones del gigante asiático a fin de controlar las rutas comerciales por las que transita el indispensable oro negro que le debe permitir trazar planes de futuro en materia de desarrollo económico y tecnológico. Así mismo, Estados Unidos reincidirá en su política de incentivar conflictos en el mar de la China meridional a fin de que los diferendos limítrofes de China con sus vecinos no se negocien a través de la diplomacia y los métodos pacíficos de resolución de controversias, así se mantendrá un estado de tensión permanente que “justifique” la presencia e incremento de la fuerza militar estadounidense en la región.

Por su parte, en Europa se prolongará la profundización de la crisis, incorporando a nuevos países en la línea roja de la recesión y el default. Hoy, incluso se habla de que Alemania podría entrar en recesión a  final de año después que la Eurozona lo hiciera en el tercer trimestre de 2012 al registrar su Producto Interno Bruto (PIB) una contracción de 0,1 % y acumular cuatro trimestres consecutivos sin crecimiento. De la misma manera, los 27 países de la Unión Europea (UE) en su conjunto, evitaron la recesión técnica debido a un ínfimo crecimiento de 0,1 % en el tercer trimestre, en relación con los tres meses anteriores. En esta medida, el papel de la UE como actor relevante se mantendrá sólo por el peso político y militar conseguido después de la segunda guerra mundial lo que le concedió dos puestos permanentes en el Consejo de Seguridad de la ONU. El papel imperial de las potencias europeas tiene un carácter estructural. Queda demostrado en la actitud intervencionista del gobierno del “socialista” Hollande  que no ha variado la política de Sarkozy su antecesor, sobre todo en relación a África y el Medio Oriente.

América Latina tratará de seguir profundizando su crecimiento económico y las dinámicas integracionistas. Sería deseable que el nuevo gobierno del PRI en México retorne a su tradicional política de acercamiento a América Latina. Hoy, tal vez, México lo necesite más que el resto del continente si quiere salir airoso de su lucha contra el narcotráfico que se ha desarrollado con la connivencia de Estados Unidos en su afán de utilizar este flagelo como   instrumento de penetración e intervención en la región.

Habrá elecciones en Ecuador, Paraguay, Honduras y Chile. El presidente Rafael Correa será reelegido pudiendo dar continuidad a la revolución ciudadana y a su política internacional independiente y de defensa de la soberanía. Honduras y Paraguay,  a pesar de los golpes de Estado que derrocaron a sus presidentes  no se han podido liberar del permanente tutelaje de las oligarquías terratenientes que son las que verdaderamente ejercen el poder, tratarán de retomar un camino que los ubique –nuevamente- en la ruta de sus pares del continente.  En Chile, las permanentes y continuadas movilizaciones de mapuche, estudiantes y trabajadores no parecen haber confluido hacia la construcción de una alternativa electoral de cambio. La disyuntiva entre dos sectores de la derecha: la alianza pinochetista y la concertación bacheletista parecen copar el escenario de cara a las elecciones de fin de año. Sin embargo, la movilización y la lucha de su pueblo conducirán irremediablemente “más temprano que tarde” a construir la conjunción de fuerzas que desplace del poder al duopolio de la derecha.

Las conversaciones en La Habana entre el gobierno colombiano y las FARC son una esperanza para ese país y para toda la región que ve con esperanza la posibilidad de terminar con la guerra más antigua del continente. Un resultado favorable generaría un clima de paz que redundaría positivamente más allá de sus fronteras nacionales.

El Medio Oriente y el mundo musulmán seguirá moviéndose en torno al conflicto palestino-israelí, la intervención extranjera en Siria y los preparativos para un futuro ataque occidental a Irán. Sin embargo, nuevos peligros se adicionan a la inestabilidad de la región, el ataque permanente de Estados Unidos -a través de drones- contra Pakistán causan cientos de muertos entre la población civil  y amenaza con la inestabilidad a  un país que posee armas nucleares y que se encuentra en una encrucijada estratégica en el Asia Central.  Así mismo, la lucha del pueblo kurdo por conquistar un territorio para su nación genera inseguridad en toda la región, toda vez que el área que reivindican como propio se encuentra en Irán, Irak, Siria y Turquía, países involucrados directamente en el conflicto sirio que tiende a escalar.    El papel relevante que comienza a jugar el gobierno egipcio de Mohamed Mursi cambia la correlación de fuerzas en la región y visualiza de otra manera el manejo de los conflictos en la misma, sobre todo en relación a la ocupación de Palestina por Israel. Así mismo, habrá que dar seguimiento al problema generado en las provincias  chiitas del este de Arabia Saudita fronterizas con Bahréin, país a su vez de mayoría chiita con un gobierno sunita, donde  se encuentra estacionada la V Flota de las fuerzas navales de Estados Unidos. Finalmente, el despliegue de misiles Patriot  en la frontera turca-siria con un criterio supuestamente defensivo  por parte de Turquía y la OTAN  fueron una excusa que en realidad tiene que ver con Irán y su potencial nuclear.  Ahí, se ha instalado uno de los puntos de mayor tensión de la región y el planeta, dado el alto nivel de belicosidad de las partes en contienda.

En África, además de las persistentes epidemias de enfermedades y la hambruna que afecta a cientos de miles de habitantes, los países donde parecieran concentrarse las mayores tensiones son Congo, Sudán y Mali.

Congo es el tercer productor mundial de tantalio, metal usado en la alta tecnología electrónica. Incluso un corte temporal de su suministro le supondría una sacudida seria a la industria electrónica con consecuencias de largo alcance. Además, el país posee extensas reservas no explotadas de petróleo, oro, diamantes, cobre, uranio, cobalto y otros minerales. La posibilidad de una guerra civil alentada por las empresas transnacionales sería un drama de gigantescas proporciones para un país que prácticamente no ha tenido paz desde su independencia.

Por su parte, en Sudán sigue habiendo una guerra a pesar que las potencias coloniales que habían creado el país, ahora lo dividieron.  En el territorio del estado recién surgido, Sudán del Sur  existen importantes yacimientos de petróleo pero, para ser exportado debe pasar necesariamente por Sudán, lo cual ha derivado en el conflicto actual, toda vez que no ha habido un acuerdo en ese sentido.

La situación en Mali es cada vez más dramática. El régimen que se ha consolidado en el norte del país  ha prosperado en el control territorial y ha avanzado hacia el sur. El problema surge  de la activa presencia de Al Qaeda entre sus fuerzas principales, creando una situación de caos y desestabilización que amenaza a toda la región, incluyendo Argelia, Níger y Mauritania. En esta zona se encuentra  el aeropuerto más grande de toda África Occidental capaz de recibir a los aviones más pesados a través del cual  se trafican drogas desde América Latina para su distribución a través de Guinea-Bissau y otros estados costeros africanos. La intervención militar de la OTAN a través de Francia pudiera contener el esfuerzo bélico de los insurgentes estableciendo la ocupación militar imperial en la región.

Sin tener la posibilidad de esbozar en tan pocas líneas toda la dinámica internacional que se prevé para este año, pareciera que lo expuesto en las líneas anteriores podría constituir algunos de los ejes sobre los que girará el mundo y los conflictos más relevantes del año 2013.