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domingo, 13 de agosto de 2017

La absoluta independencia y la paz


En un reciente viaje a China en mi condición de investigador invitado de la Universidad de Shanghái, los colegas de esa casa de estudios me instaron a acompañarlos a visitar el Museo se la ciudad que acogía la muestra “Una historia del mundo en 100 objetos”. La exposición se propone presentar de manera cronológica, dos millones de años de historia de la humanidad en solo 100 piezas. En ella se pueden ver desde antiguas herramientas de madera y hierro hasta tarjetas de crédito e instrumentos que funcionan con energía solar. 

En una nota de prensa el director del Museo Británico, Hartwig Fischer exponía que la muestra: “Te lleva alrededor del mundo. No sólo alrededor del mundo, no solo por la superficie de la Tierra, también te lleva a las profundidades de la historia. Pueden hacer eso porque los objetos cuentan una historia. Nosotros como guardianes de esos objetos, tenemos la responsabilidad maravillosa de contar esas historias, que son siempre historias sobre seres humanos”.

Hasta ahí, todo pareciera una excelente oportunidad de conocer acerca de nuestro origen y además recibir un “baño de cultura” que amplíe el conocimiento y el acervo, pero al finalizar el recorrido, en realidad lo que experimenté fue una sensación de impotencia y repudio ante la forma tan grotesca, impúdica y descarada como Gran Bretaña expone en realidad una historia del colonialismo, el avasallamiento y la expoliación de los pueblos, además enorgulleciéndose de tal obra. La verdad es que esta exposición no es más que una amplia muestra de objetos robados en las múltiples incursiones que ese país monárquico ha hecho por el mundo. 

Fischer, le auto atribuye a Gran Bretaña la condición de “guardianes de esos objetos”, una responsabilidad que nadie les dio y que asumieron a través de invasiones, matanzas masivas, y exterminio de los pueblos originarios , únicos y verdaderos propietarios de estos tesoros culturales de la humanidad. Fisher también debería saber que nadie les ha dado “la responsabilidad maravillosa de contar esas historias”. La historia de los pueblos la deben contar los propios pueblos, no sus asesinos colonialistas, usurpadores de la historia.

De la misma manera, el recorrido a través de esta exposición deja a las claras, que contrario a lo que nos han hecho suponer, Europa es un territorio primitivamente poblado por tribus bárbaras que dieron origen a sus actuales nacionalidades y cuyo aporte a la cultura tiene fecha reciente en la larga historia de la humanidad. La muestra no expone vestigios de desarrollo cultural avanzado en Europa como si lo hay en Asia (China, Persia, India y Mesopotamia), África (Egipto) y América Latina y el Caribe (Aztecas, Mayas e Incas), todos estos, espacios geográficos donde se posó la actitud hamponil de Gran Bretaña.

Sería interesante descubrir cómo y por qué, estas culturas atrasadas y estas civilizaciones salvajes que dieron origen a los países europeos, y posteriormente a los del norte de América llegaron a dominar el mundo en siglos recientes, evidentemente no por el poder de su cultura, sino por su capacidad de aprovechar los adelantos científicos y técnicos para desarrollar a través de las armas, una sapiencia puesta al servicio del terror y la muerte consumada en el siglo XX con la creación del arma atómica como soporte del poder global del presente.


Toda esta reflexión viene a mi recuerdo cuando leo con estupor las declaraciones abiertamente injerencistas de la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini quien suponiendo que Venezuela es Grecia, emitió una amenazante opinión, supuestamente en nombre de todos los países que conforman esa comunidad. Actuando como apéndice de Estados Unidos, y aceptando su política exterior, Mogherini en cambio, ha mantenido absoluto y vergonzoso silencio frente a las sanciones que el país norteamericano ha impuesto a Rusia, las que, cual leyes Helms-Burton y Torricelli contra Cuba, exponen acciones extra territoriales que afectan empresas europeas.

La señora Mogherini debería escuchar a los líderes de los países que pagan su sueldo: la canciller federal alemana ha expresado reservas respecto a dichas sanciones. Lo mismo ha expuesto el presidente francés Emmanuel Macron, no solo respecto de Rusia, sobre Venezuela, se manifestó en contra de aplicar sanciones e incluso dijo estar disponible “para facilitar las negociaciones por la vía del diálogo”. Como dije hace unos días, Europa se debería desprender de la desastrosa tutoría española en relación a las políticas hacia América Latina. Un gobierno infinitamente corrupto y desprestigiado que solo puede mantenerse en el poder por la desvergüenza del PSOE, no tiene soporte ético ni moral, mucho menos político, para dictar pautas de comportamiento a nadie. Rajoy y Mogherini se deberían preocupar más del referéndum de Cataluña que de Venezuela. Aquel, que se pretende impedir con tanques y represión, cercenando la voluntad democrática de un pueblo si debería inquietar a la responsable de las políticas de seguridad de la Unión Europea. La representante de países que ni siquiera tienen la dignidad de repúblicas, y que viven en el Medioevo manteniendo monarquías corruptas y parásitas no pueden dictaminar política para Venezuela, quien se liberó de tal tutela hace más de 200 años.

Mogherini debería saber que otro español, un digno héroe de las guerras anti napoleónicas de su país, el General Pablo Morillo, máximo jefe de las fuerzas militares españolas en Venezuela entre 1815 y 1820, quien llegó al país con el mayor ejército jamás constituido para a combatir las luchas independentistas de esta parte del mundo, tenía una opinión distinta a la suya. Seis meses antes de regresar a su país, derrotado por Bolívar y los patriotas venezolanos, Morillo escribió, el 26 de julio de 1820 un oficio dirigido al Secretario de Estado y Despacho de la Gobernación de Ultramar de España, –no desde una sórdida oficina de Bruselas donde se reciben órdenes de los bancos y se diseñan conspiraciones en el siglo XXI- sino desde los polvorientos campos de batalla de Venezuela, en el siglo XIX: “ Ellos no quieren ser españoles, así lo han dicho altivamente desde que proclamaron la Independencia, así lo han sostenido sin desmentir jamás su opinión en ninguna circunstancia ni vicisitud de la Península, esto lo repiten ahora sin dejar las armas de la mano, lo repetirán siempre y sea cual fuese nuestra conducta o nuestro gobierno, la absoluta independencia o la guerra es el arbitrio que nos dejan escoger”.

Las circunstancias han cambiado, pero la altivez de los venezolanos se mantiene incólume, Venezuela no quiere volver a ser colonia de nadie como lo señaló el general Morillo, eso no se ha modificado, pero ahora, sin “dejar las armas de la mano”, seguimos queriendo “absoluta independencia”, pero a diferencia de 1820, ahora no ofrecemos la guerra a cambio a Europa. Nuestra propuesta es la paz, el respeto a las decisiones políticas internas, la no injerencia y la autodeterminación conquistadas tras siglos de lucha.

Es su decisión, mantener putrefactas monarquías y es su decisión reprimir referéndums independentistas. Nosotros apelamos a la paz y a la voluntad del pueblo que en Asamblea Constituyente va a decidir el futuro del país, sin importar cual sea vuestra conducta y vuestro gobierno como sentenciara el general Morillo hace casi dos siglos.

domingo, 6 de agosto de 2017

¿Dónde está el piloto? Notas para entender la política de EE.UU hacia Venezuela.



El escenario internacional que cubrió la elección para definir los constituyentes en Venezuela el pasado 30 de julio, estuvo marcado por la amenaza del presidente Trump de adoptar sanciones contra el país, si finalmente (tal como ocurrió) los comicios se llevaban a efecto. En un primer momento, el pasado 26 de julio, Estados Unidos decidió sancionar a 13 funcionarios del gobierno venezolano a quienes se les congelaron sus cuentas bancarias en Estados Unidos y, además tal medida les impide realizar negocios dentro del país norteamericano, en fecha posterior la administración estadounidense aprobó el lunes 31, medidas similares contra el Presidente Nicolás Maduro con lo que además de congelar los activos que tuviera en ese país, se prohíbe a cualquier estadounidense establecer vínculos personales con el presidente venezolano.

En el momento de redactar esta nota, no se conocía de nuevas sanciones, sobre todo aquellas de carácter masivo que pudieran afectar aún más la economía venezolana. Como se observa, las medidas adoptadas menoscaban individualmente las actividades económicas personales de esos 13 funcionarios, además del presidente Maduro, pero no ha habido acciones contra el comercio bilateral.

Una primera lectura sobre estas decisiones arroja que a pesar que el presidente Trump anunciara personalmente en su cuenta de twitter que se tomarían “decisiones económicas urgentes” contra Venezuela, la medida tomada contra el presidente Maduro parece más una acción de carácter simbólica determinada a calmar a la opinión pública norteamericana, en particular a la de extrema derecha vinculada al senador Marcos Rubio, que una decisión encaminada a deteriorar aún más la economía de Venezuela. Sin embargo, apenas han transcurrido cinco días de los comicios y es muy temprano para suponer que estas medidas serán las definitivas.

Vale decir, que existen varias condicionantes que coadyuvan a entender esta situación, sin que se pueda dejar de suponer que el objetivo final de la administración estadounidense sigue siendo la deposición del gobierno de Venezuela por cualquier vía:


1. Los fabricantes estadunidenses de combustibles y petroquímica (AFPM por sus siglas en inglés) que representan al 95% del sector de refinación de Estados Unidos enviaron el 27 de julio una carta al Presidente Trump como continuación de otra misiva del 6 de julio, expresando preocupación por las posibles sanciones que se tomarían contra el sector energético venezolano.

Le recuerdan al Presidente, que Venezuela exporta a ese país cerca de 750 mil barriles diarios (entre 9 y 10% de las importaciones de Estados Unidos) de crudo pesado, -siendo el tercer mayor abastecedor de crudo de Estados Unidos detrás de Canadá y Arabia Saudita- que va dirigido a más de 20 refinerías ubicadas casi todas en las costas del Golfo de México las cuales han hecho sustanciales inversiones para refinar este tipo de petróleo que no puede ser sustituido por otro más liviano. Así mismo, afirman que las sanciones desestabilizarían el mercado de crudo porque no se podría asegurar un suministro de productos de igual calidad y en cortos plazos. 

2. La continua caída de las reservas de petróleo en Estados Unidos, aunque las mismas se mantienen en niveles históricamente altos, la tendencia a la baja ha sido continua en los últimos meses. Sin embargo, la producción de combustibles ha aumentado, lo que ha provocado la caída de los inventarios y el alza de los precios internacionales del crudo. Además de eso, la producción de enquisto en Estados Unidos está mostrando fuertes signos de desaceleración. Todo esto recomienda cautela al gobierno de Estados Unidos antes de aprobar sanciones contra la industria petrolera de Venezuela, sin descartar por ello que las puedan tomar. 

3. El propio Washington Post alertó en un artículo publicado el 31 de julio acerca del acelerado aumento que podría experimentar el precio de la gasolina en Estados Unidos en caso de que el gobierno de ese país sancione a la industria petrolera venezolana.

Así mismo, Estados Unidos ha recibido opiniones, incluso de algunos gobiernos latinoamericanos y del propio gobierno de España por boca de su ministro de relaciones exteriores, en el sentido que las futuras sanciones deben asegurar que afecten solo al gobierno, no a la población, ya que en tal caso siempre han sido contra producentes. Este aspecto sería el que el gobierno de Estados Unidos está estudiando antes de decidirse por otras medidas de carácter punitivo. Europa está siendo muy cautelosa respecto de la aprobación de sanciones contra Venezuela, en el mismo momento que las medidas de ese tipo contra Rusia afectan empresas europeas, específicamente del sector energético, aunque sus gobernantes siguen reverenciando vergonzosamente a Estados Unidos. La Unión Europea (UE), suele seguir a España, -que es el país más incisivo contra Venezuela en su seno- en las decisiones respecto de Iberoamérica, incluso en aquellas políticas erradas del gobierno de Madrid que arrastraron a toda Europa como es el caso de Cuba, por lo que evaluará detenidamente antes de aprobar sanciones contra Venezuela, cuando ya se observan fuertes resistencias en este sentido, encabezadas por Francia que ha manifestado no querer sanciones contra Venezuela. Fuentes europeas citadas por la agencia Europa Press, refiriéndose a los países de la UE han dicho que “la mayoría de estados miembro no están muy a favor” de avanzar en sanciones por ahora contra el país suramericano al cuestionar su “eficacia”.

Aunque es importante decir que hay otro tipo de sanciones económicas que si están afectando a todos los venezolanos, cuando casi todas las líneas aéreas de América Latina dejaron de volar a Venezuela, lo cual intenta aislar al país de la región.

Por otra parte, las profundas contradicciones internas que está enfrentando Estados Unidos hacen muy difícil esbozar un análisis racional respecto de cuáles pueden ser los pasos futuros que adopte el gobierno de ese país sobre Venezuela. La política exterior está en una fase crítica en la que no se sabe quien toma las decisiones, tampoco si éstas responden a la voluntad presidencial o no. Por ejemplo: 

1. El 25 de julio el Director de la CIA Mike Pompeo afirmó que “China es la mayor amenaza para Estados Unidos debido a su poderío en el ámbito económico, así como por sus programas de espionaje”. Dos días después, el 27 de julio, el general Mark A. Miley Jefe de Estado Mayor del Ejército dijo que “Rusia es el único país que representa una amenaza para nuestra existencia”.

2. El 1° de agosto el Senador Lindsey Graham afirmó respecto de Corea que “Si va a haber una guerra para detenerlos, que sea allá. Si miles mueren, van a morir allá, no van a morir aquí y [el presidente Donald Trump] me lo dijo en la cara...estoy diciendo que [las opciones militares son] inevitables si Corea del Norte continúa”. El mismo día y sobre el mismo tema el Secretario de Estado Rex Tillerson afirmó que “No buscamos un cambio de régimen; No buscamos el colapso del régimen; No buscamos una reunificación acelerada de la península; No buscamos una excusa para enviar nuestros militares más allá del paralelo 38. Y estamos tratando de transmitir a los norcoreanos que no somos su enemigo, ni somos su amenaza, pero ustedes nos están presentando una amenaza inaceptable y tenemos que responder".

3. Sobre el tema de Venezuela, en la mañana del martes 2 de agosto se conoció que durante la noche del día anterior, Michael Fitzpatrick subsecretario de Estado Adjunto para Suramérica afirmó que “Queremos dialogar con el gobierno del presidente Maduro”, y agregó “No reconocemos necesariamente gobiernos paralelos o aparte. Respetamos el gobierno oficial de Venezuela y del presidente Maduro en este momento”. Al mismo tiempo, el jefe de Fitzpatrick el Secretario de Estado, Tillerson aseguró que “Estamos evaluando todas nuestras opciones políticas para ver qué podemos hacer para crear un cambio de condiciones [en Venezuela] donde o bien Maduro decida que no tiene futuro y quiera marcharse por voluntad propia, o nosotros podemos hacer que el gobierno vuelva a la Constitución”. 

¿A quién creerle? Es evidente que Estados Unidos no cesará sus acciones contra Venezuela y que éstas serán de todo tipo: militares, políticas, diplomáticas, económicas como han sido contra Cuba durante 55 años.

En resumen, la oposición ha sido derrotada en toda la línea, si hace algunas semanas afirmé que el problema era, en su mayoría internacional y mediático, ahora digo con absoluta certeza que en este momento ha pasado a ser totalmente internacional y mediático. Los resultados electorales con una masiva participación popular, así como la firmeza y unidad de las fuerzas armadas dan cuenta de que la situación solo podría cambiar si hay una contundente intervención extranjera, pero incluso, en ese frente, la propuesta violenta de la oposición se ha debilitado. Las permanentes declaraciones de apoyo a la paz, el diálogo y la negociación por parte de Rusia, incluso del propio presidente Putin, y más recientemente la de China, así como la del presidente francés Emmanuel Macron (3 de los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU) han sido muy importantes, y en la región el frente anti Venezuela se ha reducido a Estados Unidos y 12 países más de los 34 que existen en el continente americano, los que difícilmente lograrán aprobar alguna resolución en la OEA, sobre todo después de las elecciones del domingo que también fueron una derrota para Luis Almagro. 

El ámbito internacional será el próximo gran frente de batalla, sobre todo por la fuerte presión de Estados Unidos, donde no se sabe quien prevalecerá, por lo que la humanidad deberá estar pendiente del twitter de Trump, el cual puede señalar un día que Rusia “is very bad” y al día siguiente, todo lo contrario.

martes, 1 de agosto de 2017

Venezuela, país de la primera vez.



Después de lo ocurrido en Brasil el año pasado cuando la presidenta Dilma Rousseff fue destituida ilegalmente utilizado todo tipo de argucias para apartarla del poder, uno suponía que había visto todo respecto de cuánto están dispuestas a hacer y hasta donde son capaces de llegar los sectores conservadores y retrógrados de la sociedad, para recuperar un espacio de poder perdido ante gobiernos que sin cambiar profundamente el sistema, lo único que pretendieron hacer fue, una redistribución un poco más equitativa del ingreso que permitiera dignificar a grandes sectores populares que se encontraban excluidos y no existían cuando de desarrollo y modernidad se hablaba.

Pero, los acontecimientos de los últimos meses en Venezuela echan al traste cualquier cálculo que se pudiera haber hecho respecto del talante democrático de los sectores oligárquicos que durante siglos aparecían como los grandes defensores de ese sistema, ahora dejando claro que ello era válido, sólo mientras le sirvió para acumular riquezas, expoliar recursos y avasallar indiscriminadamente a los que se oponían.

Una simple mirada a los hechos recientes permite concluir que la basura propagandística y la falsedad mediática, hacen que Goebbels parezca un “niño de teta” ante las monstruosas aseveraciones pre fabricadas para engañar a la opinión pública. Increíblemente, eso se ha transformado en algo “normal”, presidentes, ministros, parlamentarios y por supuesto, las transnacionales de la comunicación mienten impunemente, solo sustentados en declaraciones no fundamentadas, a partir de opiniones emanadas sin responsabilidad en las redes sociales o elementales trucajes que como acaba de ocurrir en Venezuela con una foto publicado en el pasquín “El País” de España de no ser desmentidas de inmediato pasan al imaginario de los ciudadanos como verdades indesmentibles. Otro hecho similar acaeció con el periódico La Tercera propiedad del principal grupo de comunicaciones golpista de Chile, que publicó una supuesta entrevista, que nunca se hizo, al ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, mediador internacional en el conflicto venezolano. El método se va haciendo rutina: lanzan la noticia, sabiendo que es falsa o por lo menos sin comprobar su veracidad, después se disculpan, pero en el subconsciente, el mal ya está hecho. Está estudiado para que así sea. 

Pero, en Venezuela no sólo eso se ha visto. Se sabía de la participación directa de sacerdotes y jerarcas católicos en la realización de torturas por parte de las dictaduras de seguridad nacional que inundaron Nuestra América en las últimas décadas del siglo pasado, incluso de la bendición y sacramento concedidos a asesinos y torturadores, pero se mantenía el prurito del silencio y la acción subterránea para evitar “escándalos”, sin que jamás el establishment vaticano o el propio Papa hicieran algo para condenar tales ejecutorias. Hoy, cuando es públicamente conocido el carácter ajeno a cualquier supuesta ética religiosa, de las acciones de sacerdotes, obispos y hasta cardenales en todo el mundo, que han sido acusados por delitos de pederastia en algunos casos, o del ámbito económico en otros, la iglesia católica venezolana agrega, a esas prácticas, por primera vez las de santificación y comunión de delitos terroristas que incluyen el asesinato, la quema viva de personas (rememorando la inquisición, que tal vez deseen que vuelva) o el ataque a centros de salud infantiles, entre otros. Esta vez, vale decirlo, sin el consentimiento del Papa Francisco, pero con el apoyo del aparato del Vaticano, que utiliza a Venezuela como otra arma interna para ponerle obstáculos. Tal vez sea la primera oportunidad en la historia en que los obispos y la Conferencia episcopal de un país hacen oposición abierta a un Papa. 

En otro ámbito, se conocieron las declaraciones del director de la CIA estadounidense Mike Pompeo, en las que aseveró que había sostenido encuentros con representantes de los gobiernos de Colombia y México para cooperar, a fin de provocar la salida abrupta del presidente Maduro. Aunque en América Latina conocemos desde hace décadas los desmanes de la CIA, es la primera ocasión que un funcionario de tan alto rango de esa agencia de inteligencia, acepta abiertamente que se propone derrocar a un gobierno elegido democráticamente y que para ello va a usar a otros países. Los gobiernos de los presidentes Santos Y Peña Nieto se apresuraron a desmentir que estuvieran participando de un complot contra Venezuela, pero no refutaron a Pompeo, lo cual además poco importa por su conocida subordinación y lealtad a la potencia imperial.

También en Venezuela, es primera vez que se produce el absurdo de intentar paralizar acciones e impedir el funcionamiento del comercio y los servicios, amenazando y atacando de manera prioritaria a quienes conforman la base social de la oposición, los que aterrorizados por la violencia fascista que los perturba, prefieren el silencio ante el miedo que pueda significar el rechazo a medidas que afectan la propiedad privada de parte de quienes dicen defenderla. 

De la misma manera, pero en el plano internacional, es la primera ocasión que un secretario general de la OEA, desesperado porque como Canciller de Uruguay no pudo impedir que Venezuela entrara a Mercosur y que en su actual cargo no tuvo capacidad para convencer a la región de aplicar la Cláusula Democrática a Venezuela, asista al Comité de Asuntos Exteriores del Senado de Estados Unidos a solicitar se apliquen mayores sanciones económicas al país. En el mismo tono, el ex presidente español Felipe González, despechado y molesto porque el Presidente Chávez rechazó vender por su intermedio la estatal de comunicaciones CANTV a Carlos Slim, patrón del español, privándole con ello de una gigantesca comisión, desató su furia contra Venezuela aseverando que “A mí lo único que se me ocurre como solución [para Venezuela] es que hubiera una intervención militar”.

Así mismo, no había habido una ocasión anterior, en la que un dirigente político de la oposición de Venezuela, como lo es el diputado Freddy Guevara, llamara a repetir como necesario para el país, un golpe de Estado similar al de Pinochet en Chile, que causó decenas de miles de muertos, torturados, desaparecidos y exiliados. Supongo, -aunque no estoy seguro- que ello puede haber causado estupor en ese país, sabiendo que su clase política, (con contadas y honrosas excepciones), encabezada por su presidenta, han apoyado incondicionalmente al terrorismo en Venezuela, incluso olvidando que algunos de ellos y sus familias fueron víctimas directas o indirectas del dictador.

Pero, Venezuela también fue el primer país de la región que organizó y financió un ejército que, bajo el mando del Libertador Simón Bolívar, atravesó las fronteras del país, no para conquistar territorios, ni esquilmar riquezas, sino para llevar la independencia y la libertad a pueblos hermanos, entregando esfuerzo, sacrifico, sudor y sangre en las batallas. Las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas hoy, son herederas de esas tradiciones. Por ello cada oficial, lleva con orgullo en su uniforme el estandarte que le designa como “forjador de libertades”. 

La patria de Bolívar, fue también el primer país en el que un golpe de Estado forjado por el sector empresarial y la derecha más cavernaria, con el apoyo de una facción de militares al servicio de la oligarquía, fuera derrotado en 2002, por la movilización masiva del pueblo en alianza con las Fuerzas Armadas, para reponer en el poder al presidente constitucional del país, el Comandante Hugo Chávez.

Es bueno reflexionar y recordarlo, Venezuela está signada por la historia para ser un país de primeras veces y seguirá forjando su futuro y trazando un derrotero en la historia cuando la primigenia de sus acciones señale la paz y la luz, al mismo tiempo que las borrará rápidamente cuando se orienten a la guerra y la oscuridad. Es la condición natural de este pueblo alegre que no aceptará jamás la violencia y la confrontación como forma de hacer política, aunque a los poderes globales, a los gobiernos neoliberales de la región y en especial al de Estados Unidos no le guste.

lunes, 24 de julio de 2017

Si, de ”ira contenida” se trata…


Conversando con un colega que conocí en la universidad en mis tiempos de estudiante, quien vive fuera de Venezuela hace ya varios años, justificaba las acciones de la oposición a partir de lo que llamó la “ira contenida”. A pesar de las diferencias de puntos de vista y en particular de lo que este concepto entraña, pudimos sostener un diálogo en un marco de respeto y yo diría que hasta afectuoso, en el que intenté mostrarle que más allá de las acciones actuales, lo que se estaba creando era un país inviable a futuro, donde la violencia se estaba legitimando como forma de hacer política, al cerrarse los caminos al diálogo y la negociación, que es en términos de la democracia representativa -que tanto se defiende- la forma básica de ejercicio de la política.

Le argumenté a mi colega que el legítimo derecho de la oposición de llegar al gobierno por vías legales estaba siendo aplastado por el afán suicida de intentarlo por vías extra constitucionales y que con ello, al aceptar la violencia, si llegaran a ser gobierno en el futuro, habrán también legitimado el uso de la “ira contenida” que los chavistas están acumulando por todos los desmanes que a diario se están cometiendo en las calles, sin que pareciera que pueda hacerse justicia. Con todo, le dije, había que pensar que la “ira contenida” de un pueblo que ha sido marginado por 200 años debería ser superior a la que hoy se manifiesta en las calles y que si se trata de enfrentar “iras contenidas”, el caracazo de 1989, será solo un agradable paseo dominical comparado con lo que pueda sobrevenir.

Mi colega, persona inteligente y reflexiva, no fanático y esperanzado en un cambio de gobierno me manifestó que “esperaba que aprendiéramos de lo ocurrido” pero aceptó que en esa eventualidad, a su pesar “va a haber mucha caza de brujas”. Esta conversación, reafirmó en mí, la idea de que hay sectores opositores que enfrentados a la posibilidad de la violencia como acción permanente, sienten el mismo rechazo que los que apoyan al gobierno, pero que hoy son prisioneros del discurso violentista y no saben o no pueden escapar de él. La “ira contenida”, expresión que intenta explicar el odio, no resiste el más mínimo análisis en términos de racionalidad. Mi amigo, así lo entendió cuando fui rebatiendo uno a uno sus argumentos ni siquiera en términos políticos, sino en términos humanos, que por cierto fue el soporte para la transferencia de Leopoldo López de la cárcel a su casa. La conversación finalizó cuando mi colega dijo “Sabes que si necesitas algo y está a mi alcance, solo pregunta”. 

Por otro lado, la deliberación íntima posterior a la conversación reveló en mí, la ausencia de análisis sobre los graves inconvenientes que a largo plazo se generan tras el uso de la violencia y el terrorismo como método para incidir en la superación de coyunturas, sin entender que éste es un fenómeno que necesita esos momentos tácticos para incubar y transformarse en un problema estructural como dramáticamente lo aprendió Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001. Lo aprendió, pero no lo aprehendió.

Como siempre, en estos casos, recurro a la historia. Durante la década de los 80 del siglo pasado, combatientes afganos, mayormente del grupo étnico pashtún de orientación sunita resistieron la invasión soviética a su país hasta expulsarlos en 1989. En el marco de la guerra fría, recibieron apoyo financiero, logístico y militar de Estados Unidos, Arabia Saudita y Pakistán quienes establecieron una “santa alianza” en contra de la Unión Soviética, tras su derrota y salida del país, sobrevinieron años de caos durante los cuales estos feroces guerreros islámicos estudiaron en escuelas de teología islámica denominadas madrasas ubicadas en Pakistán y financiadas por Arabia Saudita en las que se adoctrinaba en las enseñanzas del wahabismo o salafismo, la corriente más retrógrada del islam. 

De aquí surge en 1994 el movimiento talibán. Aquí también ve a la luz Al Qaeda. En 1996 el talibán toma el control de Kabul y en agosto de 1998 llegan a controlar el 90% del país. Entre 1996 y 2001, desde el gobierno se imponen estrictas leyes islámicas sobre la población entre las cuales destacan la obligación de las mujeres de ir cubiertas desde la cabeza hasta los pies, además que no se les permitía asistir a la escuela o trabajar fuera de casa y se les prohibía viajar solas. También quedaron fuera de la ley, la televisión, la música y los días festivos no islámicos. 

Después de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos, el régimen talibán es acusado de estar tras tales acciones y fue atacado militarmente hasta ser derrocado en 2002 sin embargo sus miembros se reagruparon, creando una fuerza de hasta 60 mil hombres que han atacado a sus antiguos aliados, de manera destacada a Estados Unidos, causándole bajas a sus tropas, y daños sus instalaciones civiles y militares. Hoy, ni Estados Unidos, ni las fuerzas que le dieron cobijo, tienen control sobre sus acciones, al contrario, son víctimas de ellas.

De la misma manera, el parentesco ideológico y el origen común con el Talibán en la lucha contra la invasión soviética, le permitió a Al Qaeda, uno de esos grupos que se entrenaba en las bases militares creadas por Estados Unidos en Pakistán, para emerger con fuerza como organización paramilitar terrorista desde un islam bastante cavernario, tal como ha sido ampliamente documentado. Al finalizar esta contienda, Al Qaeda no se desmovilizó como esperaban sus gestores occidentales, al contrario, participaron en la guerra de Yugoslavia y en la de Somalia en 1993, donde tuvo su primer encuentro frontal contra Estados Unidos que desde entonces la comenzó a considerar como organización terrorista. En 1998, Al Qaeda, en sendos ataques, destruyó las embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania y en 2001 es sindicada de ser la organizadora de los ataques contra las Torres Gemelas en Nueva York y el Pentágono en Washington, tras lo cual se oculta durante un tiempo, reapareciendo en 2005 con brutales acciones terroristas en Londres y Madrid, y posteriormente hasta en 20 países de Europa, Australia, Estados Unidos, Argelia y Marruecos. Antes de 2001, Estados Unidos se había visto obligado a declarar a Al Qaeda como organización terrorista, pero ya era demasiado tarde: los alrededor de 3.000 muertos y cerca de 6.000 heridos pagaron las consecuencias por las lesivas amistades de su gobierno.

Por su parte, aunque el Estado Islámico tiene una historia diferente, su origen está en Al Qaeda, y como parte de ella profesó la ideología wahabita, lo que la hizo susceptible de recibir recursos de Arabia Saudita quien financió a esta organización con el objetivo que tras su desarrollo en Irak, se volviera contra los vecinos de este país, Irán y Siria, con gobiernos chiita y alauita respectivamente, que son considerados los más férreos enemigos de la monarquía gobernante en Riad. Al autodenominar el territorio bajo control en Irak y Siria como un “califato” bajo orientación sunita fundamentalista, los objetivos sauditas parecieron consumarse, pero la resistencia del gobierno sirio y la imposibilidad por extender su territorio, además del peligro que significaba para la región y el mundo, la incorporación de alrededor de 30 mil combatientes venidos de alrededor de 90 países de todo el planeta, la contra ofensiva del ejército sirio, apoyado por Irán y los combatientes libaneses de Hezbollah primero y la incorporación de Rusia con apoyo aéreo después, la aplicación de reglas similares o peores que las del talibán en Afganistán la realización de decenas de actos terroristas en Europa, así como los centenares de miles de refugiados que buscaron abrigo fuera de la región en primera instancia en el Viejo Continente, dieron al traste con los planes sauditas, los de sus aliados occidentales y de las monarquías sunitas del Golfo Pérsico que se volvieron víctimas de los estudiantes que alentaron y ayudaron a formar, viéndose obligados a jugar el doble e hipócrita papel de seguirlos financiando por un lado y atacarlos por el otro.

Estas terribles lecciones de la historia reciente, nos señalan en amplio espectro, lo que ocurre cuando se da rienda suelta a la violencia sin control, y se le entrega la conducción del conflicto a fuerzas extremistas alejadas de la política que solo saben jugar suma cero, para obtener menguados objetivos de corto plazo suponiendo que una vez logrados estos, volverán a su redil. 

Nunca ha sido así, el espacio no dio para escribir más, pero la experiencia de las Autodefensas Unidas de Colombia, grupo paramilitar que en la actualidad es ya, la tercera fuerza política de ese país, es un ejemplo deleznable que tenemos muy cerca. Hoy son el bastión más importante con que Uribe hace oposición a Santos, él fue su principal promotor cuando era gobernador de Antioquia y se llamaban Convivir, ahora, paradójicamente en alianza con Santos pretende traerlas a Venezuela. Su avanzada ya está aquí, la vemos en las calles casi todos los días, por lo menos en lo que a métodos y acciones se refiere.

martes, 11 de julio de 2017

El peligro de la irracionalidad como forma de hacer política



En medio del fragor de los combates por intentar detener la ofensiva conservadora en el planeta y en particular en América Latina y el Caribe, se hace necesario tomar un tiempo para sistematizar la experiencia, estudiar los errores cometidos y sacar las enseñanzas de cara al futuro. Las generaciones que tomarán el relevo agradecerán tener los elementos de juicio que emanan del conocimiento de la historia local, regional y global, a fin de aprehender formas y métodos de lucha y entender de manera dialéctica que la batalla por la libertad y la definitiva independencia es un proceso continuo en la historia.

La validez de esta aseveración se constata, tras observar la actitud de la candidata presidencial del Frente Amplio de Chile, Beatriz Sánchez, quien a pesar que su agrupación se auto califica como de izquierda, tomó distancia de la figura de Salvador Allende y en una entrevista para una revista de farándula, asumió la visión de la derecha reaccionaria sobre los alcances que tuvo el gobierno de la Unidad Popular para su pueblo. No se puede ser de izquierda en Chile ni en América Latina al margen de la figura señera del Presidente Allende. Si el objetivo de Sánchez era captar voto, debió saber que ello es imposible de esa manera, por lo menos entre aquellos que fuimos partícipes agradecidos de la época más hermosa de la historia de Chile. Tal vez haya sido esa, una de las causas de no haber cumplido las expectativas de participación en las primarias que hizo su agrupación. Una Bachelet pudiera ser admitida, pero dos, ya es demasiado. Hacer gala de ignorancia no exime de ser portador de ella, por eso es importante dejar constancia de los hechos vividos, de las epopeyas de los pueblos en el camino de su liberación, donde a cada generación le toca jugar un papel acorde las circunstancias de cada momento.


La actual ofensiva reaccionaria global, en la que se recurre a las prácticas terroristas propias del fascismo no es, como muchos piensan, efecto de un poderío superior de las huestes de la derecha mundial, por el contrario es expresión de su debilidad, de su desesperación, de su necesidad de sobrevivencia, de su afán superlativo por mantener su riqueza y sostener sus niveles de vida, incluso al costo de la depauperación, miseria y exterminio de parte importante de la humanidad. 

Al observar los acontecimientos actuales, vemos con preocupación que la política está siendo superada por la irracionalidad, lo cual conduce a que la estabilidad del planeta se encuentre en un momento extremadamente delicado. Los acontecimientos en Siria y el Medio Oriente, en el mar del Sur de China, Ucrania y Venezuela, por poner algunos ejemplos denotan una desembozada actitud injerencista en algunos casos y de apoyo al terrorismo en otros, de parte de Estados Unidos y otros países como Arabia Saudita, Israel, Colombia, México y España por mencionar algunos de los más connotados, los que avalados por la mayor potencia mundial no sienten obstáculos en su afán de brutal represión interna, mientras cumplen el mandato imperial de sostener grupos que pretenden retrotraer la historia. 

La irracionalidad es hoy la norma, una rápida mirada en un buscador de Internet poniendo el apellido del presidente estadounidense y/o de su secretario de estado, junto al nombre de algunos países, arrojó que en referencia a Siria, el mandatario y su asesor se han referido 13 veces a ese país dando opiniones distintas y en la mayoría de las veces contradictorias. Otro tanto ocurrió con Rusia, 8 veces, Irán 5 y Corea 6. Tras estas cifras se esconde una mezcla peligrosa de ignorancia, estupidez, soberbia imperial y desprecio por la humanidad que no da certezas respecto de cuál puede ser la actuación de Estados Unidos frente a uno u otro hecho y que es posible esperar lo peor. 

En un hecho insólito, que da cuenta de la preocupación, incluso de los otros poderes mundiales por el desatino con que el gobierno de Estados Unidos está manejando las relaciones internacionales, en la reunión del Grupo de los 20 (G-20) que se celebra en Hamburgo, Alemania, 19 países (menos Estados Unidos) decidieron prepararon un borrador de declaración final en materia de defensa del clima planetario, que recogerá la opinión contraria de éste, cuyo presidente decidió sacar a su país del Acuerdo de Paris. 

En ese marco de discursos y actuaciones insensatos, en un acto realizado en Miami, el pasado 5 de julio, Día de la Independencia de Venezuela el diputado opositor Juan Requesens, con total desparpajo, afirmó que si se realiza la elección para los miembros de la Asamblea Constituyente el próximo 30 de julio, eso sería el comienzo de una guerra, pero que para llegar a ello en la forma de una intervención extranjera, se debe pasar por la actual etapa de violencia. Me preguntó que podría pasar en Colombia, España, México, Chile o en el propio Estados Unidos si un diputado opositor, hace un claro llamado a la intervención militar extranjera en su país, justificando las acciones violentas de desestabilización como parte del proceso de creación de condiciones para un evento fatídico con esas características, para cualquier país.

Casi simultáneamente, Arabia Saudita después de recibir la visita del presidente Trump, acusó a Catar de practicar el terrorismo, por lo que decidió romper relaciones con ese país, además de imponerle férreas sanciones comerciales y económicas. Como dijera una periodista británica, “…es como si McDonald´s acusara a Burger King de vender comida chatarra, como si Coca-Cola acusara a Pepsi de exceso de azúcar…”. Con la total venia de Occidente, la monarquía wahabita desata una criminal guerra contra Yemen que ha producido miles de víctimas en la población civil y el mayor desastre humanitario de la actualidad, al mismo tiempo que sigue armando financiando y organizando al terrorismo en todo el planeta. Como premio, obtuvo un puesto en el Consejo de derechos Humanos de la ONU.

¿Será que la humanidad no puede ponerse de acuerdo para ponerle coto a estos demenciales actos de destrucción y muerte? O, ¿la voracidad capitalista terminará imponiendo sus códigos de destrucción y avasallamiento? Es evidente que la política en sus formas tradicionales no ha podido frenar los peligros que acechan al planeta. La diatriba entre izquierdas y derechas ha sido superada por amenazas de dimensiones superiores, cuando Estados Unidos sin ambages advierte de la posibilidad de usar armas nucleares en la península coreana, poniendo en riesgo a todo el planeta

La contribución de cada quien, tal vez se circunscriba a su ámbito local, a su entorno más inmediato, a generar condiciones políticas y económicas que impidan el éxito de la barbarie capitalista, impedir la guerra, evitar la intervención, a través de una intensa movilización popular, pero también mediante la organización y la formación de férreas estructuras de carácter social y popular, como forma de contener el desenfreno de un modelo que ha hecho del lucro y el consumo sin control, su razón de ser y su veneno maldito para comprar conciencias y pulverizar voluntades. 

Pero, sigo pensado que a pesar de todo, “…se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor” como preconizara el Presidente Allende, en el momento de su paso inmortal a la historia.

martes, 4 de julio de 2017

Siria y Venezuela, similitudes que forjan peligros e interrogantes.


A quien le interese el tema y tenga tiempo para investigarlo le recomiendo que lea los medios de comunicación serios y decentes que todavía quedaban en enero de 2011 cuando comenzó la llamada “primavera árabe”. Casualmente yo estaba en Argelia, invitado por la Academia Diplomática de ese país para dictar unas conferencias sobre América Latina, de manera que pude vivir el fenómeno en su nacimiento, sobre todo porque me encontré con un diputado colombiano que estaba en Argel y debía viajar a Túnez justo ese día 14 de enero cuando el autoritario presidente de ese país, Abidine Ben Ali dimitió. Le aconsejamos al parlamentario del país vecino que interrumpiera su travesía y regresara a Bogotá, ante el riesgo, posteriormente comprobado que significaba el inicio de las revueltas.


Lo cierto es que la tal “primavera árabe” involucró a alrededor de 20 países de la región, en torno a las cuales la mirada de la prensa y de la opinión pública occidental construyó distintos entramados a partir de la cercanía, lealtad y subordinación de sus gobiernos a Estados Unidos y Europa. Así, mientras en Arabia Saudita, Kuwait, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes, Catar y Jordania, entre otros, eran revueltas para protestar contra mermadas condiciones de vida que los gobiernos debían solucionar;en Libia, Siria y Argelia eran revoluciones democráticas en contra de gobiernos autoritarios y represivos que debían ser derrocados. Así lo hicieron en Libia, el final es conocido: la desaparición de un Estado, hoy “controlado” por tribus y terroristas de distinto pelaje que pugnan por apoderarse del petróleo y de la mayor reserva de agua del norte de África. En Siria no han podido, hay que decir que en el primer caso Rusia y China dejaron que Estados Unidos y la OTAN actuaran a su libre albedrío, sin importarle la suerte de ese pueblo y de ese país, pecaron por inocentes o por omisión. Respecto de Siria, la mayor parte de la humanidad agradece que no dejaron a las fuerzas coloniales e imperiales actuar de la misma manera.

Pero volviendo al tema, recuerdo que en Siria todo comenzó con marchas pacíficas exigiendo democracia que muy pronto devinieron en acciones violentas de grupos radicales, las cuales dieron paso a la creación de una “oposición moderada” que no pudo resistir la competencia por la repartición de los recursos provenientes de Occidente y de las monarquías sunnitas árabes para terminar confundiéndose con Al Qaeda y el Estado Islámico al ocupar territorios y desatar un odio y una furia que violenta los principios básicos de cualquier civilización: la occidental cristina y la musulmana. En fin, tras un corto y acelerado recorrido transitaron de marchas pacíficas de oposición al gobierno a grupos terroristas que amenazan la estabilidad global.

Sin embargo, Estados Unidos logró su objetivo al crear al Talibán y Al Qaeda para expulsar a la Unión Soviética de Afganistán, y al Estado Islámico para desestabilizar el Medio Oriente, ocupar Siria y amenazar con una invasión a Irán. Las tres organizaciones se le “fueron de las manos” y hoy se ve obligado a hacer una gran propaganda, tratando de demostrar que las está combatiendo, cuando ha quedado demostrado que en alianza con Israel y las monarquías sunnitas árabes, las arma, las apoya, las financia y les da entrenamiento. Alguien podría pensar que eso es un contrasentido sin fundamento, pero las acciones de Estados Unidos contra el terrorismo no han sido fundamentales ni decisivas, solo lo mínimo suficiente para demostrar una supuesta voluntad de enfrentarlas. De mostrar una realidad distinta se encargan los medios de comunicación, especialistas en construir escenarios de “posverdad”. En cualquier caso, el propósito estadounidense de generar escenarios de conflicto que legitimen su presencia militar y creen condiciones para la intervención en los asuntos internos de aquellos países que desobedezcan el mandato imperial, fue alcanzado ampliamente.


Toda esta reflexión, viene a mi memoria al analizar la situación de Venezuela, que resulta inevitable tras poner la mirada en el espejo sirio: marchas de manifestantes por democracia que devienen en violencia inicialmente focalizada pero que se va generalizando, ya a la cual de no ponérsele coto llevaran inevitablemente a un conflicto de proporciones superiores, incluso tal vez similares a las de Siria. Arabia Saudita, como Colombia, actuando ambos en su papel de soporte de bases militares de Estados Unidos en sus regiones, (mientras las organizaciones internacionales dan “vuelta la cara” respecto de sus brutales violaciones de derechos humanos), incubaron en su seno ejércitos terroristas para agredir a otro país. Las organizaciones regionales (Liga Árabe y Consejo de Cooperación del Golfo) por un lado y OEA por el otro, dieron el basamento diplomático que legaliza tales acciones.

Los gobiernos feudales reaccionarios (Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Catar, Kuwait y Turquía) apoyaron la rebelión en Medio Oriente y las administraciones neoliberales de América Latina (México, Colombia, Chile, Perú, Argentina, Panamá y Brasil) hacen lo propio contra Venezuela. ¿Qué tienen en común?: la subordinación vergonzosa a Estados Unidos, al mismo tiempo que éste les permite todo tipo de desmanes en contra de sus pueblos: quebrantamiento de las constituciones, transgresiones a la democracia que ellos mismos inventaron, violación de los derechos humanos, alianzas con el narcotráfico, aplicación de modelos neoliberales a ultranza, represión a sus pueblos, todo lo cual, es desconocido porque, -una vez más- los medios de comunicación se encargan de ocultarlo.

Si seguimos el desarrollo de las acciones en Siria y las tratamos de proyectar en Venezuela, tendremos que decir que pareciera que la violencia se instaló como forma de hacer política, la cual como muestra el drama de Siria, se sabe cuándo comienza, pero no cuando termina. En este escenario, a los primeros cien muertos se les conoce el nombre, cuando se llega a mil, ya se cuentan por decenas, y cuando se llega a diez mil, cien mil o más, nadie se preocupa por fijar cifras exactas, solo el número de ceros que conlleva una información difusa que ya a nadie importa. En Siria los medios de comunicación, dicen que son entre 350 mil y 400 mil muertos.

En esa lógica, los primeros “exiliados” que llegan son recibidos como héroes en los países vecinos que apoyan la violencia, pero después, cuando resulta una marea incontrolable que además amenaza con daños a la seguridad nacional y a la integridad de cada país, el asunto se vuelve más complejo. En nuestro entorno, me pregunto que pasaría si los 6 millones de colombianos que viven en Venezuela retornan a su país o que Chile, Panamá, Argentina y Perú por mencionar algunos, que enfrentan fuertes mutaciones identitarias por algunas decenas de miles de venezolanos que han llegado a sus ciudades, reciban a varios cientos de miles que generen influencias de todo tipo en sus sociedades y sus mercados.

Y que pasaría si en Venezuela se produjera un cambio de gobierno por vía de la fuerza, el cual sin titubearcomenzará a desarrollar medidas neoliberales, las que serían indudablemente también, resistidas por el pueblo o por una parte importante de él que vio como sus vidas cambiaron en los últimos años, nos preguntamos, ¿tendrá fuerza ese gobierno para ordenar la represión?, ¿durará más de un año como Temer?, que se tambalea sólo doce meses después de haber accedido ilegalmente al poder. ¿Y todo esto en el país que tiene las mayores reservas de petróleo del mundo?, ¿Qué pasara con el mercado energético? Alguien se ha preguntado, si las fuerzas armadas venezolanas, en este escenario, se prestarán nuevamente para reprimir al pueblo como en el pasado y como recientemente ha ocurrido en Brasil.

O situémonos en el escenario sirio y trasladémoslo aquí: Estados Unidos con el apoyo de la ultra derecha logró crear un ejército paramilitar en Colombia, el cual intentará tomar una parte del territorio de Venezuela para crear un Estado paramilitar entre los dos países, el cual, -por supuesto- se le ”irá de las manos a Estados Unidos”. Aunque con ello, la potencia norteamericana habrá logrado el mismo objetivo que en el Medio Oriente cual es generar inestabilidad para legitimar intervenciones, en este caso tendrá que valorar que no obstante anuncie la lucha contra el terrorismo, tales acciones amenazarán la estabilidad política y social de Colombia y de toda América Latina, regresando a un pasado que se creía enterrado para siempre. ¿Qué harán las FARC y el ELN en estas condiciones? ¿Qué hará la izquierda latinoamericana ante esta situación cuando le habrán entregado en bandeja de plata, un instrumento de unidad y lucha continental? Me pregunto, si no volveremos a ver, - en el mejor de los casos-, en los muros de los países de la región desde el Río Bravo hasta la Patagonia la consigna que movilizó a millones durante el siglo pasado: “Yanquis, go home” y se pondrá nuevamente de moda quemar banderas de Estados Unidos. Lo peor, no quiero ni imaginarlo. Habremos regresado cincuenta años atrás y habrá que volver a empezar de nuevo, pero la paciencia de los pueblos es infinita, no sé si la de los capitales que verían mermadas ostensiblemente sus ganancias.

Y todo esto, porque Estados Unidos no quiere o no puede inducir a la oposición venezolana a aceptar las reglas democráticas, esperar a las elecciones de 2018 y que sea el pueblo el que decida qué futuro quiere. Es poco lo que perdería, se podrían salvar muchas vidas y habría mucho por ganar.

lunes, 19 de junio de 2017

Rusia, optimismo justificado en su día nacional


El pasado 12 de junio se celebró la fiesta nacional de Rusia o “Día de Rusia” instituido en conmemoración de la Declaración de la Soberanía de la Federación de Rusia en 1990 y aprobado como tal en 1992, tras el proceso de desintegración de la Unión Soviética. Este vigésimo séptimo aniversario enfrenta al país a nuevos retos y compromisos en su disposición -ya lograda- de volver a ser un actor principal del sistema internacional, del que había sido excluido después de la desaparición de la Unión Soviética.

Por primera vez en 25 años, Estados Unidos no saludó a Rusia en esta fecha nacional, al contrario, el senado de ese país aprobó nuevas sanciones como represalia por la perseverancia rusa en defender su soberanía, salvaguardar los intereses de sus pueblos y tomar medidas preventivas ante la agresiva expansión de la OTAN que amenaza peligrosamente con el conflicto y la inestabilidad mundial, al acercar tropas a zonas inmediatas de las fronteras occidentales de Rusia.

La historia del pueblo ruso está plagada de momentos álgidos y heroicos de lucha contra las adversidades, a comienzos del siglo XIX, el hasta ese momento invencible ejército napoleónico, que campeaba a sus anchas en Europa, fue derrotado de manera aplastante en Rusia que desarrolló la Guerra Patriótica, para expulsar a los franceses y sus aliados del territorio nacional, le cupo a este país, jugar el papel decisivo en la derrota definitiva del gran corso en la Batalla de París a finales de marzo de 1814. Por primera vez, Rusia salvó a Europa, casi 130 años después, la historia, terca como siempre, se repetiría, esta vez de la mano de Adolfo Hitler, imbatible hasta ese momento en territorio europeo, solo la resistencia épica de los pueblos de la Unión Soviética, en particular del ruso que vivió entre otras, las epopeyas de Leningrado, Stalingrado y Moscú, revirtieron el curso de los acontecimientos y al costo de 27 millones de ciudadanos, la mayor parte de ellos rusos, derrotaron al nazi-fascismo hasta ocupar victoriosamente el Reichstag alemán el 8 de mayo de 1945. Rusia había salvado a Europa por segunda vez. 

La cobarde rendición de Mijaíl Gorbachov y la posterior desaparición de la Unión Soviética supusieron que a cambio de la aceptación de que la Alemania reunificada ingresara a la OTAN, Occidente no iba a expandir esa organización bélica hacia el este, lo cual fue rápida y perversamente violado ante la debilidad extrema de una Rusia inerme y carente de conducción. Ya en 1999 fueron incorporadas Hungría, Polonia y la República Checa a la alianza guerrerista comandada por Estados Unidos, en 2004 se unieron Bulgaria, Rumania, Eslovenia y las tres repúblicas bálticas que habían pertenecido a la Unión Soviética:Estonia, Letonia y Lituania, con lo cual la alianza atlántica se estacionó en las propias fronteras rusas, el proceso ha sido continuo hasta la reciente incorporación de Montenegro, hace solo unos pocos días.

En el plano interno, Rusia debió pasar por la crisis institucional de 1993, tras la aplicación de medidas neoliberales extremas que deterioraron a niveles inéditos la calidad de vida de la población y que pusieron al país cerca de la guerra civil, sin embargo, tal contingencia fue superada, incluso tras una nueva crisis financiera en 1998, y en 1999 comenzó una tenue recuperación, pero en 2000 accedió Vladimir Putin a la presidencia de la república iniciando un período de restablecimiento de la economía y de restitución de la dignidad rusa en el escenario internacional. 

Toda esta historia deja ver a las claras que el pueblo ruso no se va a amilanar fácilmente por mayores o menores sanciones occidentales. Al contrario, hoy se pueden observar evidentes éxitos logrados en condiciones de aplicación de dichas sanciones. Como señalara el Embajador de la Federación Rusa en Venezuela, Vladimir Zaemskiy en el acto en conmemoración del Día de Rusia en Caracas, el país está hoy más fuerte y unido, a pesar que el tiempo transcurrido en estos 27 años han sido muy difíciles, y se ha debido transitar por un camino de “nutridas adversidades e importantes avances y logros, que fortalecieron el sistema político ruso”.

El Embajador Zaemskiy expuso algunas cifras que testimonian los logros del pueblo ruso en la esfera económica en condiciones de una coyuntura adversa en el mercado del petróleo, a pesar de lo cual, tras algunos años de estancamiento la economía ha vuelto a crecer de manera estable. En este sentido, ya a fines del año pasado el periodista ruso Oleg Kuzmin, especialista en economía del periódico Vedomosti, había predicho que este año el país iba a recuperar su crecimiento, teniendo una moneda estable yfijando una mayor disminución de las tasas de interés y unainflación menor. Según el experto, con los precios del petróleo alrededor de US$ 40 por barril, el país podría crecer un 1% después de dos años de estancamiento, pero si el precio del crudo ascendía hasta US$ 45-50, esa cifra podría llegar hasta un 1,5% anunciando el inicio de una positiva espiral de crecimiento a futuro.

Recojamos las cifras que en este sentido, aportó el Embajador: “…la agricultura rusa ha crecido 4,4%, alcanzando el volumen de la producción agropecuaria de 90 mil millones de dólares, un record histórico. Además, en 2016 logramos convertirnos en el mayor exportador de granos del mundo. El crecimiento industrial en el año 2016 fue de 1,3%. La inflación fue de 5,4%, la más baja de los últimos 25 años, y el desempleo de 5,4%. Nuestro país cuenta con un potente resguardo en reservas de divisas, que suman casi 400 mil millones de dólares. Se ha logrado imprimir un impulso positivo al ámbito socio-demográfico de Rusia, que tras la disolución de la Unión Soviéticea sufrió una grave caída, llevando la expectativa de vida a 64 años en 1995. Ahora este índice aumentó 8 años y llegando a 72…”

Es evidente que Rusia ha podido, y ha sabido adaptarse positivamente a la caída de los precios del petróleo y a las sanciones occidentales El ministro ruso de Desarrollo Económico, Alexéi Uliukaev declaró que incluso en caso de aplicarse nuevas sanciones contra Rusia, éstas no afectarán a la economía nacional. Refirió que suponer eso no era más que “una retórica verbal que no tendrá ningún efecto macroeconómico real".

Tal optimismo no remite solo a las autoridades rusas, ya en mayo de 2016 el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) había predicho que se esperaba que en 2017, Rusia registrara un crecimiento moderado. Un estudio al respecto realizado por esta institución, aseguró que el fortalecimiento de la economía rusa se deberá a la recuperación de los precios del petróleo y el crecimiento del consumo privado y las inversiones. Igual opinión manifestó en septiembre del año pasado la Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde quien adelantó que Rusia saldría de la recesión y tendría un crecimiento económico de un 1% por ciento para 2017.

El despertar económico de Rusia y la preocupación de sus autoridades por solventar la difícil coyuntura económica no la ha distraído de su papel protagónico y de su responsabilidad en la salvaguarda de la paz mundial y la estabilidad política en el planeta. Así, ha jugado el papel decisivo en la lucha contra el terrorismo en Siria y en toda la problemática del Medio Oriente, participando simultáneamente y de manera relevante en los escenarios militares, diplomáticos, políticos y económicos. Su alianza con China y el fortalecimiento de la Organización de Cooperación de Shanghái con el reciente ingreso de India y Pakistán son una esperanza para contrarrestar la actitud belicosa y agresiva de la OTAN.

En este ámbito, el Embajador Zaemskiy destacó que “Una de las prioridades de la política exterior de Rusia es desarrollar la cooperación bilateral y multilateral con los Estados miembros de la Comunidad de Estados Independientes. (…) Estamos interesados en mantener un intenso diálogo con la Unión Europea y construir relaciones mutuamente ventajosas con Estados Unidos. Rusia continúa impulsando sus relaciones con los países de América Latina y el Caribe, tomando en cuenta el creciente rol de la región en losasuntos globales”. 

Al conmemorar este nuevo aniversario, resulta evidente que contra cualquier pronóstico hecho a comienzos de siglo, al igual que en 1812 y 1945, el pueblo ruso pudo superar las adversidades sobreponiéndose a las difíciles circunstancias impuestas desde el exterior, para superar los obstáculos y avanzar exitosamente. 

viernes, 9 de junio de 2017

Fijémonos dónde está Fidel, ahí hay que estar.



La historia de las diferencias entre las múltiples posiciones de izquierda en América Latina es mucho más larga y dolorosa que una simple carta firmada por un grupo de intelectuales más o menos famosos, más o menos activos, más o menos participativos, es la historia de confrontaciones terribles de las cuáles siempre sale avante el enemigo común, que se solaza con tales diatribas para terminar utilizándolas a su favor.

Recuerdo tiempos de la Unidad Popular en Chile, en el que llegaron momentos tales de confrontación, que la principal preocupación entre los militantes de los partidos de la Unidad Popular era cuánta responsabilidad le cabía al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en la difícil situación creada, que a la postre devino en el golpe de Estado contra Salvador Allende y todo lo que sabemos como consecuencia, lo cual, entre otras cosas significó la destrucción de la izquierda como opción política en Chile, hasta hoy. Por cierto, tales debates se prolongaron como centro de discusión, después del 11 de septiembre de 1973 y durante años continuó estando en el eje de la formación política de muchos cuadros. 

Años después, en Nicaragua, la división entre diferentes tendencias al interior del Frente Sandinista de Liberación Nacional no le permitían, -teniendo todas las condiciones políticas y militares-, consumar la victoria del pueblo contra la terrible dictadura somocista. Tuvo que hacerse valer la autoridad moral y política del Comandante Fidel Castro, quien llamó a los dirigentes de las tres tendencias a la sensatez y la cordura para hacerlos entender que solo la unidad les posibilitaría derrotar a la dictadura. La ansiada fusión del FSLN, se produjo en marzo de 1979 y en julio el sátrapa fue derrotado definitivamente, huyendo del país. Vale recordar que tan solo dos meses después del triunfo, una brigada “internacionalista” mal llamada Simón Bolívar, formada por ciudadanos de varios países y que no llegó a participar en los combates por la liberación de Nicaragua, había comenzado a hacer trabajo político contra el gobierno sandinista, acusándolo de no avanzar aceleradamente en la realización “de la transformación revolucionaria de la sociedad”. La autoridad se vio obligada a detenerlos y expulsarlos del país por realizar actividades incompatibles con su condición.

En El Salvador, el poeta revolucionario Roque Dalton fue asesinado por sus propios “compañeros” bajo la terrible acusación de ser agente de la CIA. Se dice que Joaquín Villalobos, quien posteriormente si se ha puesto al servicio del Departamento de Estado de Estados Unidos, junto a su grupo, actuaron como jueces y verdugos de Roque. 

Si de acusaciones de intelectuales de izquierda se trata, la propia Cuba fue objeto de la ira de dos connotados de su época. José Saramago y Eduardo Galeano, quienes manifestaron en el año 2003, sentirse arrepentidos por apoyar a la isla de Fidel. El escritor portugués afirmó contundente “Hasta aquí he llegado”.

Mi experiencia, después de participar, aunque brevemente en la gestión de gobierno en varios países (de diversas orientaciones políticas) y en los últimos años, intentando esbozar algunas ideas a través de mis escritos, es que una cosa es con el lápiz (o con la computadora en la modernidad) cuando lo que se dice o se escribe no tiene ninguna repercusión directa en la vida de los ciudadanos, e incluso cuando se posee el recurso de que, ante la equivocación, se escribe otro libro u otro artículo, refutando lo anteriormente dicho sin consecuencia alguna.. Otra, cuando se tienen que tomar decisiones que redundan de manera puntual en la existencia cotidiana y en el diseño del futuro de los pueblos, los errores suelen tener consecuencias catastróficas. 

La duda surge de cómo colocarse éticamente en el lugar adecuado y asumir una posición acorde lo que se piensa y lo que se transmite. No es fácil, cuando a la vista podrían enumerarse una larga lista de omisiones y equivocaciones que jamás he justificado y no lo voy a hacer ahora. No obstante, una de las primeras cosas que aprendí de la política es la categoría de “enemigo principal”. No olvidarlo ni confundirlo, ha sido muy útil en mi vida. En momentos como éste, la brújula debe siempre orientarse hacia saber dónde está el imperio, dónde está Estados Unidos y ponerse en el lado contrario. Recuerdo en 1982, cuando estando en Nicaragua, se produjo la invasión imperialista británica a las Malvinas, ante lo cual Estados Unidos olvidando interesadamente el Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca (TIAR) se puso de lado de la potencia europea invasora. En Managua, pasaron recogiendo firmas para aquellos que deseaban ir a luchar a Malvinas junto al pueblo argentino. Firmé sin titubear, no pasaron muchas horas antes que se desplegara la brutal crítica de aquellos que nos acusaban de querer ir a defender a una dictadura genocida. Creo que ese día, apenas a mis 25 años, la vida me obligó a aprender a usar la brújula política para orientarme en un mundo que contrario a lo que se supone no está conformado solo de la oscuridad y la luz, lo más difícil, pero lo mejor, es saber determinar la intensidad más correcta del gris necesario. 

En el caso de América Latina, el Comandante Tomás Borge lo hizo práctico con su proverbial capacidad de decir cosas profundas con total simplicidad, decía Tomás: “… en nuestra región, cuando tenemos dudas sobre qué decisión tomar, fijémonos dónde está Fidel, ahí hay que estar”.

No dudo que en el caso de la reciente carta firmada por un grupo de intelectuales, -no sé si de izquierda, porque ya ni se sabe qué es eso, cuando se argumenta que Felipe González, Bachelet, Tony Blair y Françoise Hollande presidieron gobiernos de esa tendencia- algunos actuaron de buena fe, no sé si todos, no lo creo, pero para medir el impacto de sus declaraciones les pido que miren, en cuántos medios de comunicación de la derecha internacional fue reproducido su escrito y en cuántos lo fue la carta de respuesta de otro gran grupo (incluso superior en número) también de intelectuales en apoyo al gobierno de Venezuela. Tal vez, eso entregue pistas respecto de la libertad de prensa de la que tanto se habla y de dónde se colocan los argumentos esgrimidos, más allá de si son válidos o no.

Así mismo, resulta interesante el debate que podría devenir de las diferentes visiones de democracia que en ambas cartas se esbozan. Se podría, por ejemplo confrontar el modelo venezolano y lo que aquí pasa con el brasileño que es exaltado de forma permanente por los medios y venerado desde el norte: “gobierno de Temer”, “régimen de Maduro”. Desde mi punto de vista, la sacralización de la democracia representativa y de sus instituciones, no conducen más que al engaño, las oligarquías las han usado cuando les han servido y se han limpiado la parte posterior del cuerpo con ella, cuando sus intereses han estado en juego: Honduras, Paraguay y Brasil son hechos recientes. El verdadero problema: pésele a quien le pese, es el problema del poder, frente a lo cual según el presidente Putin, lamentablemente “en el mundo rige la ley de los puños”. En esas condiciones en las que los pueblos del planeta han sido colocados, la democracia representativa no parece ser suficiente, por eso hay que hacer que los pueblos debatan, opinen, participen y sean protagónicos, sólo así serán superados los escollos que le imprimen a la política, la violencia, la agresión, la posibilidad de la intervención extranjera, pero también la corrupción y la incapacidad administrativa y gerencial.

No hay que tenerle miedo al debate, siempre que no conduzca a regresar, a subordinarse, a arrodillarse frente al enemigo, la historia es muy sabia y nos ha enseñado con abundancia de ejemplos a dónde conduce el debate sano cuando es transformado en ensañamiento fraternal, eso no ocurre en la derecha, es pragmática, tiene claros sus intereses, y son capaces de unirse para logar sus objetivos. Fukuyama escribió en 1992 su libro anunciando el fin de la historia, posteriormente publicó “América en la encrucijada” en el que critica y abandona su posición ultra conservadora. Ambos libros fueron grandes éxitos editoriales y le aportaron mucho dinero a su autor. Los cubanos tuvieron paciencia, se dieron el tiempo para explicarle a Saramago y Galeano su verdad, la verdad de la revolución. Ambos murieron en paz y reconciliados con Cuba y con Fidel… tal vez, escucharon a Tomás. Solo los grandes son capaces de criticar y también de regresar, cuando la crítica, justa o no, favorece al enemigo.    

sábado, 3 de junio de 2017

Estados Unidos contra el mundo. Diplomacia de guerra vs. diplomacia de paz.


Durante los últimos días han estado ocurriendo una serie de hechos que amenazan o reconcilian al planeta, según la óptica desde la cual se mire. En cualquier caso asistimos de una manera muy acelerada y contundente a la transformación del orden mundial, si estamos de acuerdo con la definición de Henry Kissinger quien expuso que el mismo está basado en dos componentes, a saber:”un conjunto de reglas comúnmente aceptadas que definen los límites de acción permisible y un equilibrio de poder que lleva a cabo la restricción cuando las reglas se rompen, evitando de este modo que una unidad política subyugue a las otras”.

La reciente decisión del presidente Trump de retirar a su país del Acuerdo de París sobre Cambio Climático, clave en la lucha contra el calentamiento global, tema sobre el cual no pudo ponerse de acuerdo con sus pares del G-7 en la reciente reunión en Italia; las consecuencias de su gira por Oriente Medio; pero sobre todo el desdén y menosprecio a Europa en su pasado encuentro con sus líderes, dan cuenta de que el presidente estadounidense apunta a un rompimiento de las reglas y el equilibrio global, de las que habla Kissinger.

Mientras esto ocurre, el presidente Putin ha llegado a afirmar que “En el mundo rige la ley de los puños, no obstante, China apunta en sentido contrario al convocar al Foro sobre la iniciativa del Cinturón y la Ruta de la Seda que con la participación de 130 países buscó generar mecanismos de integración a través de la cooperación y el comercio considerando la creación de condiciones ventajosas para todos. 

En el otro vértice, Trump pretende dinamizar la economía de Estados Unidos a partir del incremento en la venta de armas. Después de solicitar un aumento de US$ 54 mil millones (un 9,27%) en el gasto militar de su país para el año próximo, atiza la confrontación en el Medio Oriente para lograr la venta de material bélico a Arabia Saudita por un valor de US$ 350 mil millones y obliga a los miembros de la OTAN a cumplir con el pago del 2% de su PIB (equivalente a US$ 330 mil millones), lo que finalmente también significará un acrecentamiento de ventas para el Complejo Militar Industrial estadounidense, destinados a una supuesta defensa de Europa, con la que además, Trump no se ha comprometido, evitando ratificar el compromiso de su país con el Artículo 5 del tratado de la OTAN, que obliga a todos sus miembros a salir en defensa de cualquier de sus integrantes en caso de ser atacados.

Todo esto, pareciera mostrar que la línea roja de aceptación de la subordinación vergonzosa de Europa a Estados Unidos está siendo rebasada. Justo cuando el 27 de mayo pasado la tumba del General De Gaulle en el cementerio de la localidad de Colombey-les-Deux-Eglises ha sido profanada, sus ideas parecen cobrar fuerza nuevamente a la luz de la inaceptable humillación y maltrato por parte del presidente estadounidense a los líderes europeos, tras lo cual se esconde el menosprecio tradicional y la falta real de preocupación de la potencia norteamericana por sus socios del otro lado del Atlántico, salvo por aquellos temas que sean de su propio interés. Por el contrario, De Gaulle siempre sostuvo como principio, la autonomía de Francia y el rechazo a su subordinación a la OTAN, objetando la influencia de otras superpotencias, en especial de Estados Unidos en las decisiones que su país y Europa debían tomar en materia política, militar, financiera, diplomática y cultural.

La canciller alemana Ángela Merkel rompió el hielo con contundencia al afirmar que "Los tiempos en que pudimos depender completamente de otros, en cierta medida, se acabaron", confesando que había sido en los últimos días cuando había percibido esta situación, agregando a continuación que "… los europeos tenemos que dirigir nuestro destino con nuestras propias manos". Merkel redondeó su opinión afirmando que: "Seguiremos siendo amigos de EE.UU. y del Reino Unido, también debemos tener buenas relaciones con nuestros vecinos (…) pero debemos saber que tenemos que luchar por nuestro futuro como europeos".

En este contexto, el pasado miércoles 31 de mayo el primer ministro chino Li Keqiang inició en Alemania una visita a Europa que se extenderá a Bruselas en la que se espera, pueda concretar el consenso en puntos comunes respecto de la conflictiva situación mundial y, una ampliación de la exitosa cooperación bilateral, al margen del proteccionismo impulsado por el presidente de Estados Unidos. Es la novena visita del primer ministro chino a Europa en sus cuatro años de mandato, lo cual da una idea del interés de su país por fortalecer y ampliar relaciones con la UE. 

Por su parte el presidente de Francia Emmanuel Macron, recibió el 29 de mayo en París a su colega Vladimir Putin, causando sorpresa el hecho de que el presidente ruso haya sido el primer mandatario extranjero que recibe el nuevo huésped del Eliseo. Ambos jefes de Estado, sostuvieron su primera conversación telefónica el 18 de mayo, en la que expresaron su voluntad de desarrollar relaciones amistosas en la política y la economía. Ahora, después de la reunión, Macron expresó su seguridad de que "Ningún problema importante en el mundo se puede solucionar sin la participación de Rusia" y expuso su voluntad acerca de que ambos países realicen intercambios “más fuertes, un diálogo constructivo, un mayor aporte mutuo". Los dos líderes discutieron acerca de la cooperación en la lucha contra el terrorismo a fin de generar soluciones de largo plazo, después que el presidente francés reconociera el importante papel de Rusia en el combate contra la organización terrorista “Estado Islámico”.

En el afán de “cercar” a Rusia, Estados Unidos generó las condiciones para el golpe de Estado en Ucrania, con ello buscaba debilitar su flanco occidental sobre todo por la importancia geoestratégica que significa para ese país la presencia de la Flota del Mar Negro basificada en Crimea. La consulta constitucional realizada al pueblo condujo a la re incorporación de esa república, así como de la ciudad de Sebastopol a la soberanía rusa. La respuesta de Estados Unidos, secundado por Europa fue establecer sanciones contra Rusia que fueron respondidas por este país, sin embargo, la economía rusa ha resistido las sanciones y ha comenzado a crecer. No obstante, el conflicto en el este de Ucrania, que ha resistido el golpe de Estado, se mantiene, configurando un espacio latente de peligro para la estabilidad de todo el continente. Así lo han comenzado a manifestar algunos líderes europeos que han constatado que las sanciones contra Rusia no conducen a los resultados esperados, terminando por afectar solo a Europa, toda vez que el intercambio comercial entre Estados Unidos y Rusia es irrelevante.

En estas condiciones, Estados Unidos ha abierto un nuevo frente de confrontación que amenaza a Rusia, ahora en su frontera oriental y sobre todo a China. El incremento de las tensiones en el mar de China Meridional, donde la potencia asiática posee diferendos territoriales con varios países, que se intentan resolver por vía de la negociación y el dialogo son torpedeados a diario por Estados Unidos a través de la presencia innecesaria de su flota en la región, ahora incrementada tras la problemática generada en la península coreana por la presencia ilegal,-desde hace décadas- de uno de los mayores contingentes militares de Estados Unidos fuera de su país, que unido al estacionado en sus decenas de bases en Japón, configuran una amenaza permanente a la paz mundial. El conflicto en Corea y el cese del desarrollo armamentístico y nuclear de la República Popular Democrática de Corea, se solucionaría si Estados Unidos cesara en la injerencia en la península y retira sus fuerzas armadas de la región permitiendo que las dos Coreas avancen hacia su reunificación pacífica, tal como es el deseo de los ciudadanos del sur y del norte del paralelo 38.

En una visita realizada recientemente a Japón, Yang Jiechi, miembro del Consejo de Estado de China, ha instado a Japón compartir una política cautelosa respecto a la cuestión del mar de la China Meridional, así como a desempeñar un papel constructivo cuando los países de la región hacen esfuerzos para resolver el problema de forma adecuada. Tras reunirse con el asesor de seguridad nacional del Gobierno japonés, Shotaro Yachi, el dirigente chino resaltó la importancia de esa reunión que da nuevas oportunidades para enfrentar los desafíos que ambos países tienen cuando están a punto de conmemorar el 45.º aniversario de la normalización de las relaciones diplomáticas bilaterales. Por su parte, el alto representante del gobierno japonés indicó que la cooperación entre ambos países, que son “las dos economías más potentes de Asia, es vital para la región, razón por la que deben considerarse socios y no convertirse mutuamente en amenazas”.

sábado, 27 de mayo de 2017

Los marines del siglo XXI

La semana pasada, durante la presentación de mi libro más reciente, hablaba de la manera cómo los medios de comunicación haciendo uso de la “postverdad” generan escenarios de conflicto, y le dan connotaciones distintas acorde a los intereses imperiales. A continuación los afanes políticos oligárquicos asociados con los poderes transnacionales manipulan los deseos de la ciudadanía a favor de oscuros beneficios de grupos que se mantienen en la sombra y que son los verdaderos usufructuarios de las acciones derivadas de las situaciones creadas. Reviso la prensa y encuentro -por ejemplo- estas tres noticias: 

1. “Los agentes policiales usaron armas de fuego en la Explanada de los Ministerios para dispersar a los manifestantes. Al menos 49 personas resultaron heridas este miércoles (…), tras recibir disparos por parte de la policía, informaron medios locales. Los manifestantes se hallaban en la Explanada de los Ministerios en el marco de las protestas (…) cuando los policías comenzaron a disparar contra ellos. Medios locales refieren que los manifestantes rompieron ventanas y atacaron los edificios en la explanada. El presidente ordenó este miércoles enviar a las Fuerzas Federales a las calles (…) durante una semana. Según decreto presidencial quedó `… autorizado el empleo de las Fuerzas Armadas para garantizar la ley y el orden en el Distrito Federal en el periodo del 24 al 31 de mayo de 2017´. Los manifestantes marcharon hacia el palacio presidencial para exigir la renuncia del presidente y exigir elecciones directas inmediatas, pero la Policía los dispersó con bombas lacrimógenas”.











2. “Una de las promesas de la campaña (…) fue no volver a convocar la Ley Antiterrorista. Pero tras la quema de siete camiones durante la noche de ayer, el Ministerio Público decidió acudir a la polémica medida para investigar los hechos. La información, fue confirmada por el gobernador de la provincia (…). Ayer, siete camiones resultaron quemados, (…) uno de los ataques fue a un camión de la empresa Transol, que transportaba gas propano y butano. En el lugar se habría encontrado un lienzo que decía: `(…) No más represión y justicia contra nuestra lamngen, libertad a los presos políticos´. La pancarta hacía alusión a tres polémicos casos de violencia: La estudiante Fabiola Antiqueo Toro, quien perdió su ojo izquierdo tras el impacto de una bomba lacrimógena lanzada por la policía; Lorenza Cayuhán, quien dio a luz engrillada a su pequeña hija Sayén; y Macarena Valdés, muerta en extrañas circunstancias mientras lideraba la oposición a la instalación de una hidroeléctrica en Tranguil”.


3. “El Gobierno (…) decretó un toque de queda y mantiene militarizada la comunidad de Buenaventura, frente a las protestas y disturbios que se han generado desde el viernes. Luego de celebrar un Consejo de Seguridad en Buenaventura, las autoridades confirmaron que el toque de queda comprendido entre las 6:00 de la tarde y las 6:00 de la mañana (hora local) se mantendrá por tiempo indefinido, con el objetivo de evitar saqueos y preservar el orden público. La Gobernadora (…), indicó que la seguridad en Buenaventura fue reforzada con 1.500 policías y más de 700 militares, mientras que el ministro de Medio Ambiente (…), indicó que el puerto (…) se encuentra controlado.

El funcionario, designado (…) para dialogar con los habitantes de la región, reiteró que, ante esta situación –que ha llevado a un paro cívico que cumple seis días– es necesario una mesa de negociación que permita resolver los problemas que generaron este hecho. Por las acciones, que el presidente calificó como "vandálicas", se encuentran 11 policías heridos y 80 personas detenidas, presuntamente involucradas en los saqueos, además de pérdidas materiales, que se cuantifican en más del equivalente a un millón 300 mil dólares, Los habitantes de Buenaventura denuncian que en vez de atención del Ejecutivo, reciben represión por parte del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad). Los agentes del Esmad usaron gases lacrimógenos para dispersar a los protestantes, a pesar de que en el sitio se encontraban personas de la tercera edad y niños. “La situación se desbordó y es necesario un puente internacional que sirva como intermediario entre fuerza pública y comunidad”, aseguró una organización social en un comunicado en el que solicita una `acción urgente´ para resolver la situación de manera que no haya más represión”.










Lo curioso de estas informaciones es que ninguna de ellas está referida a Venezuela como pudiera pensarse, sino a Brasil, Chile y Colombia, países gobernados por la derecha. También resulta particular, que las mismas, han pasado bastante inadvertidas para los medios transnacionales de la información e incluso para la gran prensa de los países donde ocurren tales hechos, que prefieren informar sobre Venezuela en sus primeras planas. Tampoco sorprende, que para la OEA, tales acontecimientos no revistan la importancia necesaria como para convocar una reunión de consulta o tan siquiera para motivar una declaración del Secretario General. Por su parte, el gobierno de Estados Unidos, en el caso de Brasil, se limitó a expresar su preocupación por los hechos, “motivados en denuncias de corrupción” que involucran al presidente de facto Michel Temer. Michael Fitzpatrick, Subsecretario Adjunto de Estado para América del Sur (que incluye a los tres países mencionados) expresó que “Nos preocupamos por la violencia, pedimos la calma, pero tenemos fe en las instituciones democráticas de Brasil”.

Es evidente el impacto nocivo que genera el uso interesado de los conceptos cuando por ejemplo, se le llama dictadura al gobierno del presidente electo de Venezuela, mientras que por el contrario se le da esa potestad al gobernante de facto de Brasil, o cuando se justifica como normal que en ese país, la policía use armas de fuego para dispersar a manifestantes que no agredían a la autoridad, al mismo tiempo que se tilda como represión a la respuesta con armas no letales en el marco de la ley de la policía venezolana para repeler ataques directos de grupos terroristas que utilizan indumentaria y armamento de combate en su accionar político. De la misma manera, la militarización y el toque de queda de una importante región de Colombia es minimizado frente a la generalización y sobre exposición de la violencia en Venezuela, en una situación que afecta solo a 19 de los 333 municipios del país, precisamente aquellos que son gobernados por la oposición. 

O cuando se habla de desmanes y destrozos causados por manifestantes en Chile o Brasil, mientras que se asume como válido que en Venezuela los activistas opositores violentos, apliquen el terror cotidiano a través del ataque a instalaciones públicas, incluyendo hospitales y escuelas o impidan durante semanas el libre acceso de los ciudadanos a su trabajo o centros de educación. En Colombia se aprecia como legítimo que las fuerzas del orden se propongan evitar saqueos y mantener el orden público, mientras que en Venezuela ese objetivo es demonizado por los medios. De la misma manera, se acepta que en Colombia sea valedera buscar la vía del diálogo y la negociación, de la misma manera que en Venezuela el camino pacífico es rechazado y manejado como no aceptable por los medios de comunicación. 

La poderosa bomba que significa la fusión de la postverdad como falso referente de la realidad con la masificación de las redes sociales y medios de comunicación ajenos a cualquier responsabilidad social con la verdad está creando un instrumento muy peligroso sobre el que se fundamentan las decisiones políticas. En la actualidad, es suficiente emitir un tweet, una afirmación irresponsable en facebook, publicar una foto en otro contexto, lugar y fecha para que cualquier rumor se transforme en hecho de la realidad. A partir de ello, los ciudadanos que desconocen la veracidad de lo que escuchan, ven o leen, toman decisiones sin fundamento ni base. Peor aún, dirigentes políticos inescrupulosos se valen de ello para manipular sin apego alguno al mínimo comportamiento ético y a la necesaria decencia que obliga la función pública.

Este es el ambiente propicio para la instrumentalización de políticas que sumergen a los individuos en una condición de objeto inconsciente de las decisiones de otros, generalmente grupos de poder que nunca aparecen pero que son los grandes generadores del caos y los principales ganadores tras la manipulación de millones de ciudadanos. Los medios de comunicación y las redes sociales hoy, son lo mismo que fueron los marines ayer: herramienta principal de la intervención y la agresión.