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viernes, 27 de diciembre de 2019

Aló, ¿oficina de la OEA?

          
I

- Aló, ¿oficina de la OEA?

- Si, ¿con quién desea hablar?

- Con Luis Almagro.

- ¿De parte de quién?

- Mire soy periodista. Estoy llamando del periódico “Washington-Times-CNN-New York-Herald-Fox-Post”. Quisiera hacerle una entrevista al secretario general.

- Por favor espere, voy a ver si se encuentra

II 


- Jefe; hay un periodista al teléfono que lo quiere entrevistar

- Te dije que no me molestaras. Estoy en campaña.

- Dice que es del “New York-Washington-Times-CNN-Herald-Fox-Post”.

- ¿Cóoooomo? Pelotudo, te he dicho que cuando llaman los jefes, siempre estoy. Comunícame con el señor periodista.

III 

- Buenos días señor Almagro. Me llamo Paco Caína. Soy periodista del “New York-Washington-Times-CNN-Herald-Fox-Post”. Queremos saber cuál es la situación de América Latina y el Caribe hoy y cómo va su candidatura para la re elección

miércoles, 25 de diciembre de 2019

2019: primer año de la confrontación estratégica entre Estados Unidos y China.


Vivimos los últimos días del año 2019 que va feneciendo con una gran carga política y el detrimento de la economía a nivel global. Se ha señalado que la causa fundamental de este deterioro viene dada por la llamada guerra comercial entre Estados Unidos y China. 

En artículos anteriores he señalado las razones por las que creo que este conflicto es mucho más que una guerra comercial, toda vez que el mismo se enfoca en discrepancias de tipo político e ideológico de carácter antagónico y estructural que no tienen solución. En ese marco, lo comercial, científico y tecnológico es solo la manifestación externa del diferendo que, por tener carácter coyuntural y táctico, puede ser negociado hasta encontrar un desenlace positivo que sí es posible. 

Pero, ojo, en política la no comprensión y la confusión entre las dimensiones estratégica y táctica suelen conducir a errores de extrema gravedad, y consecuencias que dejan improbables secuelas. En ese sentido, suponer que el reciente anuncio de que China y Estados Unidos habían acordado un texto de “primera fase” en la controversia iniciada por el presidente Trump en marzo de 2018, es solo una pausa que debe ser entendida en esa dimensión habida cuenta de la diferencia de interpretaciones que una y otra parte le han dado al convenio. 

viernes, 13 de diciembre de 2019

Algunas reflexiones sobre los recientes acontecimientos en la región


Vistos los acontecimientos actuales, quisiera que alguno de los defensores de la “teoría de los ciclos” me explicara, ¿en cuál estamos entrando ahora en América Latina y el Caribe? ¿En el “progresista” que marca la llegada al gobierno de Alberto Fernández en Argentina y antes, de Andrés Manuel López Obrador en México?, ¿ en el reaccionario que establece la derrota del Frente Amplio en Uruguay?, ¿ en el neofascista que inaugura el golpe de Estado en Bolivia?, ¿en el de la lucha creciente de los pueblos que se levantan contra el neoliberalismo como en Haití, Honduras, Ecuador, Chile y Colombia?, ¿en el de la resistencia anti imperialista de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Dominica? 

La respuesta a esta pregunta (si es que la hay), solo puede hacerse en términos mecanicistas y anti dialécticos para justificar la idea de que los pueblos están condenados a que hagan lo que hagan y luchen lo que luchen, siempre volverán a un ciclo reaccionario y/o fascista. En este esquema, la historia no ha terminado, pero siempre volverá a su origen, es decir al de la dominación de una clase por otra o incluso a una supuesta e inevitable existencia de clases antagónicas porque “dios quiso que hubiera ricos y pobres”. 

La multiplicidad de acontecimientos contradictorios que vive la región son expresión de las nuevas formas que va adquiriendo la lucha de clases en la que se manifiesta un permanente enfrentamiento entre lo viejo que trata de perpetuarse y lo nuevo que se abre paso. Parte importante del devenir está, y estará determinado por la capacidad de los pueblos (y también de sus enemigos) de aprender nuevas formas de lucha en un contexto cambiante y complejo. 

viernes, 6 de diciembre de 2019

La alarmante “colombianización” de la política en América Latina


Los acontecimientos políticos de los últimos años han develado una novedosa característica de la democracia representativa la cual siendo intrínseca a ella, se ha hecho pública y patente en tiempos recientes: se trata de la alianza entre delincuencia y clase política como necesidad para el sostén del modelo y el sistema. En América Latina ese proceso podría denominarse “colombianización de la política”. 

Esta estrategia se puso en efecto al finalizar la guerra fría. El enemigo comunista había desaparecido, el imperio necesitaba fabricar uno nuevo que permitiera justificar su permanente presencia militar en la región. Definió que los nuevos enemigos serían el narcotráfico y la inmigración ilegal. 

A partir de ellos, involucró a las instituciones armadas y policiales de los países latinoamericanos y caribeños en un supuesto enfrentamiento con dichas fuerzas hostiles, así argumentaba a favor de la preparación y formación de estas instituciones bajo su égida. Mientras tanto, seguía instalando bases militares, aunque en muchos casos puso el énfasis en las alianzas con órganos de seguridad para burlar las legislaciones locales.