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jueves, 17 de septiembre de 2020

El Vía Crucis de Europa II.



Falsamente aprisionada entre la necesidad de su autonomía o su subordinación a Estados Unidos, en realidad Europa se debate entre la eclosión que ha producido el abandono del Estado de bienestar y el gran esfuerzo por sostener una importante inversión social durante la mayor parte del siglo XX como necesidad de confrontar a la Unión Soviética durante la guerra fría.

La desaparición del campo socialista permitió darle a su economía la verdadera orientación deseada por las élites, así, se impusieron modelos neoliberales que excluyeron a las grandes mayorías. Por supuesto, en estas condiciones, “arrimarse” a Estados Unidos y vivir bajo su cobijo era la opción natural en el nuevo escenario global. 

Cónsono con esta situación, se impuso también el supremacismo racista que persigue a las minorías y declara indeseables a los millones de migrantes que abandonaron sus países por las guerras coloniales e imperiales que la propia Europa desató y/o promovió. Ven con horror que en algunos años más serán un continente con mayoría de negros, árabes y ciudadanos del sur de Asia y que su religión predominante será la musulmana. 

jueves, 10 de septiembre de 2020

El Vía Crucis de Europa I

En un editorial del 3 de mayo del periódico francés Le Monde se hace un análisis acerca de cómo la crisis producida por el coronavirus ha transformado el entorno geopolítico global. En la publicación se señala que Estados Unidos ha perdido el liderazgo mundial y que el orden internacional creado al final de la segunda guerra mundial "ya no se adapta a la realidad del equilibrio de poder del siglo XXI". 

El vespertino parisino aprecia que este sistema ya era frágil antes de la pandemia, aunque reconoce la opinión de aquellos que estiman que lo era incluso antes, es decir desde el momento en que se produjo el fin de la guerra fría. También valora que estos hechos, a los que suma la emergencia de China “desequilibraron gradualmente” el orden bipolar, dando paso a uno de carácter multipolar. 

En este contexto, el editorial establece que la unidad de Europa no resistió el golpe propinado por la pandemia, toda vez que no fue capaz de dar una respuesta solidaria con los miembros más afectados. Así mismo, el artículo deplora el “egoísmo” de algunos países que han optado -en la práctica- por restituir sus fronteras poniendo en riesgo “dos pilares de la Unión Europea”: el espacio Schengen y el mercado único. Finaliza diciendo que a pesar que Europa cree en el multilateralismo está siendo “abandonada por Estados Unidos, codiciada por China, fría con Rusia", por lo cual si desea tener una participación protagónica en el mundo de la post pandemia, debería comenzar por restablecer su organización interna. 

Tres días después de la publicación de este editorial, se realizó de forma virtual la reunión cumbre de la Unión Europea (UE) conducida desde Zagreb, Croacia, país que ocupa la presidencia rotatoria de esa alianza. A pesar que el tema principal fue la lucha conjunta contra el coronavirus y las medidas a tomar para la recuperación económica del conglomerado, no se tomó ninguna resolución que indicara la voluntad de los 27 por ampliar su membrecía, a la que aspiran 6 países de los Balcanes. 

Los esfuerzos desesperados de Serbia para aceptar ser incluida en la organización regional europea ha llevado al presidente de ese país Aleksander Vučić a contradictorias opiniones que han ido desde la aceptación en marzo de este año de que “la solidaridad europea no existe” y que “solo China nos puede ayudar” hasta la decisión ahora en septiembre, bajo influjo de Estados Unidos, de hacer un acuerdo comercial con Kosovo, país al que no reconoce, al mismo tiempo que ambos (Serbia y Kosovo) decidieran instalar sus embajadas en Jerusalén, violando una resolución de Naciones Unidas. 

Tal vez este hecho sea sintomático, más que ningún otro, de la pérdida de brújula y de los desvaríos de Europa en materia internacional lo cual ha repercutido en la merma de su prestigio y la pérdida de posicionamiento y protagonismo en el escenario global. Su indefinición identitaria que la ha llevado a ir abandonando su vocación europeísta para ir asumiendo una de carácter atlantista que la subordina a Estados Unidos (a pesar de las evidentes contrariedades y conflictos que le genera), auguran un futuro complicado para la alianza que agrupa a una buena parte de los países del Viejo Continente. 

En primera instancia, la preocupación inmediata de la UE es intentar reparar los daños de la crisis” y preparar un futuro mejor para la próxima generación” según señaló la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen al presentar en el Parlamento Europeo las líneas principales de su propuesta de fondo de recuperación en la UE frente a la crisis del coronavirus. Sin embargo, para el Dr. Juan Torres López Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, “los propios términos utilizados y la naturaleza de las medidas adoptadas indican que lo que se puede conseguir con ese plan es algo muy distinto [de] lo que se dice”. 

Más allá de las complicaciones internas y de la ineficiencia mostrada en el manejo de la crisis de la pandemia, la UE confronta otros problemas que, como se dijo antes, dicen referencia a definiciones de carácter identitario. Una de ellas, es su decisión aún no establecida de definir si es aliada o subordinada a Estados Unidos. En este ámbito, Alemania, la principal potencia regional, que ha sido caracterizada como la “locomotora económica” de la Unión enfrenta un variado menú de presiones por parte de Estados Unidos. 

Por una parte, Trump amenazó con la retirada de 9.500 de sus 34.500 soldados estacionados en el país centroeuropeo en una decisión unilateral de su gobierno que no fue consultada con su contraparte. En una tibia y vergonzosa respuesta el ministro de Exteriores de Alemania, Heiko Maas, comentó que "la decisión” no fue consensuada al 100% dentro del Gobierno de Estados Unidos por lo que "no sorprende" que no haya acordado la iniciativa con Berlín. Al consultársele al alto funcionario alemán sobre la relación bilateral con su “aliado” norteamericano, Maas se limitó a decir que la relación entre los dos países era "complicada". 

Por su parte, en la víspera de que Alemania asumiera la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea el 1° de julio, la canciller de ese país, Angela Merkel, sorpresivamente aseguró que la hora de la soberanía estratégica europea aún no ha llegado, pues todavía existen "sobradas razones", como China o India, (Ojo, no mencionó a Rusia) para "continuar apostando por una alianza transatlántica de defensa y por un escudo protector nuclear común". Una primera mirada a esta declaración refleja las dudas de la principal líder europea respecto de su capacidad de defenderse a sí misma y la justificación –por tanto- de la necesaria subordinación a Estados Unidos. Merkel lo dejó claro cuando afirmó que el actual entorno mundial requiere que la UE "aporte más" a la causa común de la OTAN, que en épocas de la Guerra Fría cuando Estados Unidos y la Unión Soviética luchaban por alcanzar el rol de ser la mayor potencia mundial. Resulta más que curioso que el hecho de no haber un aporte mayor de Alemania a la OTAN sea la causa esgrimida por Trump para retirar los soldados estadounidenses de las bases militares en ese país. 

No obstante esto y agregando una nueva arista al juego geopolítico mundial, Merkel se ha visto obligada a reconocer -a despecho de Trump- que China tiene un papel relevante en las decisiones políticas y económicas en el mundo. Por ello, la canciller alemana ha dejado claro que Berlín va a continuar colaborando con Beijing. 

Incluso en la presidencia rotativa alemana de la Unión Europea, el gobierno de Merkel y ella misma están trabajando para llevar a cabo la primera cumbre entre la UE y China en formato 27+1 por primera vez en 45 años, a pesar de los aplazamientos debidos al coronavirus y de las tensiones surgidas entre Occidente y China tras los sucesos de Hong Kong. Alemania no puede olvidar –también a despecho de Trump- que China es su principal inversor externo. 

Es por ello que Alemania no ha asumido las mismas medidas que Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia en relación a Hong Kong, no adoptando sanciones contra China y tratando de mantener una neutralidad que no genere reticencias en Beijing donde también están viendo la presidencia alemana como una posibilidad de incrementar los vínculos. 

Aquí se manifiesta una de las expresiones del “Vía crucis” al que me refiero. Aunque Europa sabe que las negociaciones con China no serán fáciles si se considera que debe tomar una decisión que se presenta antagónica entre la necesidad de contar con el mercado chino, el comercio creciente entre las dos partes y sobre todo la inversión que está fluyendo a raudales desde la potencia asiática por una parte, y por otra, la necesidad de contar con Estados Unidos para que la proteja de un enemigo que ellos mismos han fabricado a expensas de la voluntad de Estados Unidos, toda vez que no hay amenaza creíble a Europa ni desde Rusia ni desde Irán. 

Se trata de definir hasta donde llega la autonomía real de la UE respecto de Estados Unidos, eso que parecía evidente en tiempos de De Gaulle, hoy ya no lo es tanto. Europa busca desesperadamente encontrar un enfoque equilibrado y pragmático como lo señala el vicedirector del Instituto de Europa de la Academia de Ciencias de Rusia, Vladislav Belov. 

Europa pareciera estar resolviendo el asunto de su relación con China, lo hace por razones económicas ineludibles y por pragmatismo forzoso, pero la agenda internacional está nutrida de muchos elementos en los que no se manifiesta la misma condición en tanto no hay exigencias económicas obligatorias. Ese mismo pragmatismo la lleva a no mostrar rubor en el momento de postrarse ante el amo imperial que la acosa y la humilla. 

Continuará la próxima semana

lunes, 7 de septiembre de 2020

La tarea más honrosa y revolucionaria del momento



La humanidad vive el momento más difícil de su historia. Nunca antes como ahora se había producido una concurrencia de eventos que son expresión de la crisis más profunda de la que se tiene conocimiento. 

Agobiados por el enfrentamiento de una cotidianidad que se ha tornado muy agresiva para todos, pero sobre todo para aquellos pueblos a los que Estados Unidos les ha declarado la guerra, a veces no logramos percibir que esta inédita situación se manifiesta porque también es primera vez que damos la cara a elementos que se relacionan con la crisis estructural de la sociedad de clases que hoy es capitalista pero que antes fue esclavista y feudal. 

En todas ellas, las clases privilegiadas tuvieron capacidad para superar las crisis e incluso adoptar perspectivas revolucionarias y transformadoras dando paso a nuevas formaciones económico sociales que apuntaban al perfeccionamiento de la explotación. 

En esa medida, el capitalismo no tiene futuro, su fase superior imperialista está siendo partera de su propia destrucción en tanto en su expresión neoliberal, destruye las propias bases del capitalismo, tales como la libre competencia y el libre mercado, de la misma manera que el individualismo, el consumismo y el derroche como testimonios y afirmación de valores que pueden proporcionar felicidad y éxito momentáneo, no solucionan los grandes problemas de la humanidad. He ahí su fracaso. 

La pandemia de coronavirus ha sido el símbolo de un estrepitoso fiasco. Los sistemas de salud han colapsado incluso en aquellos países ricos y desarrollados. Pero no es solo eso. En simultánea asistimos a la destrucción del sistema multilateral que a pesar de sus deficiencias ha provisto al mundo de un instrumento para la solución de los conflictos y una estructura jurídica que evite la anarquía y el caos en el planeta. 

Igualmente, nos vemos confrontados a la posibilidad de la guerra, a la impunidad de los poderosos, a la destrucción del planeta como resultado del cambio climático, a una crisis económica de dimensiones desconocidas y novedosas en la historia de la humanidad y como consecuencia de todo ello, a la exacerbación del racismo, la misoginia, la homofobia y la persecución de las minorías como práctica política que cercena las bases de la falsa democracia representativa que es solo un sofisticado instrumento de dominación de clases, adaptado a la modernidad que inició la revolución francesa. 

Ni siquiera los preceptos que la sostuvieron y que dieron relevancia a esa revolución burguesa pueden ser hoy sostenidos por las élites de poder. La solidaridad, la igualdad y la fraternidad, vendidas al mundo como panacea de la nueva transformación que se anunció en Francia en 1789 tras el aplastamiento del sistema monárquico feudal, hoy son entelequias que la furia de los poderosos (no necesariamente de los pueblos como hubiera sido deseable) se está encargando de destruir. 

Ante esto, un grito de alerta que emerge del pensamiento y la voz de Noam Chomsky, un respetado intelectual estadounidense deja ver todo el sentido del instante: “Nunca ha habido un momento (…) en el que haya surgido una confluencia de crisis [como esta] y las decisiones sobre ellas tienen que tomarse muy pronto, no se pueden retrasar”. 

De ahí que cuando se resiste y se lucha en cualquier lugar del mundo, se está haciendo en primera instancia por la salvaguarda de la vida en el planeta. Hoy, no existe tarea más revolucionaria y más honrosa que esta. 

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Rebelión en la Granja


En su afán de destrucción del sistema multilateral Donald Trump no se para ni siquiera en el avasallaje de aquellas instituciones creadas por Estados Unidos para sostener su dominio imperial. Esto es particularmente ostensible en América Latina y el Caribe donde no contento con todos los desmanes que realizan tales instituciones con el aval de la potencia hegemónica, las arma y desarma a su antojo.

El caso más palpable fue cuando ante la impotencia y el fracaso de la OEA en su intento por derrocar al gobierno de Venezuela, agrupó a sus súbditos quienes en la capital peruana tomaron el bastón para aspirar a conseguir lo que la OEA no pudo. Al final, todo terminó en una bufonada más a cargo del director de la CIA que funge como secretario de Estado. 

Se ha hecho más evidente que nunca que la política exterior de Estados Unidos no puede obtener logros a través de las vías diplomáticas proclives a la negociación y el diálogo y solo se puede imponer a través del sometimiento, la fuerza, la amenaza y el chantaje. Por supuesto, en América Latina y el Caribe tiene éxito porque las élites de derecha no tienen empacho en someterse, ser sujetos de amenaza y chantaje y aceptar la fuerza sin importar los intereses nacionales ni la soberanía, si de defender sus mezquinos intereses se trata.

sábado, 29 de agosto de 2020

Capitalismo y pandemia.



18 de agosto de 2020 

Si bien es cierto que el coronavirus y la posterior pandemia causada por su propagación son hechos de salud pública que debieron tratarse en esa dimensión atrayendo la cooperación y solidaridad mundial para enfrentarla, la realidad es que la determinación de su origen, el manejo, las prioridades y las orientaciones para salvaguardar la vida de los ciudadanos se ha transformado en un hecho político. Así mismo el surgimiento, distribución y uso de las vacunas para evitar el contagio y contrarrestar el efecto de la enfermedad, por obra del afán de lucro capitalista son ahora un hecho económico generadoras de gran impacto geopolítico global. 

En un tweet de la periodista española Helena Villar, corresponsal de RT en Estados Unidos se muestra todo la canalla propagandista que ha desatado la prensa occidental para desacreditar la anunciada vacuna rusa contra el Covid19. En un titular de la agencia británica BBC respecto de la vacuna de la Universidad de Oxford y Astra Zeneca se señala que es muy prometedora y que se encuentra en última fase de ensayos clínicos. La misma agencia pone en duda la efectividad de la vacuna rusa por la “velocidad con la que se ha aprobado”. 

En el trasfondo, lo que permea esta noticia es la desesperación de las grandes empresas farmacéuticas por la posible pérdida del gran negocio que significaría obtener el antídoto que ponga freno a la pandemia. Mucho más si el fármaco es obtenido por Rusia o China, países cuyos presidentes han anunciado que lo ofrecerán gratuitamente en beneficio de la humanidad. 

Ya Rusia ha recibido pedidos por 1.000 millones de vacunas de 20 países. Según la periodista Vicky Peláez del portal Sputnik Mundo “estas solicitudes hicieron bajar en seguida las acciones de Pfizer en un 0,8%, las de Novavax en 7,7% y las de Moderna en un 2,5%”. Esa es la verdadera razón de la mala publicidad de la BBC y de los medios de comunicación occidentales, muchos de los cuales se negaron a incluir en sus reportes la información proporcionada sobre las claves de la investigación de la vacuna rusa contra el Covid19. 

Kiril Dmítriev, Director Ejecutivo del Fondo Ruso de Inversión Directa (RFPI por sus siglas en ruso) institución patrocinadora de la producción de la vacuna informó que “ya está lista y registrada”. Hizo saber que concluyeron las dos primeras fases de los ensayos clínicos. Ahora, se publicarán los resultados para cumplir con los requisitos internacionales exigidos. De la misma manera se dará a conocer información detallada sobre la vacuna., esperando que la producción masiva comience en septiembre. 

Por su parte, China también entregó la primera patente de vacuna contra el Covid19 a la desarrollada por la Academia de Ciencias Médicas Militares y la compañía de biotecnología china CanSino Biologics. La vacuna china denominada "Ad5-nCoV", se presentó el 18 de marzo y fue aprobada el 11 de agosto según el documento de la patente. Esta vacuna ya superó la fase 2, encontrándose en trámite la fase 3 antes de iniciar su producción masiva de acuerdo a las normas internacionales exigidas por la OMS. 

Estas noticias son muy importantes para Venezuela porque siguiendo las políticas de sanciones unilaterales coercitivas de Estados Unidos y Europa contra nuestro país, lo más probable es que se le niegue el acceso de las mismas al gobierno, a fin de intensificar el bloqueo y la acción genocida de estos países contra el pueblo venezolano. La alianza estratégica con China y Rusia y la solidaridad y cooperación que estos países han mostrado con Venezuela son garantía de obtención de este preciado instrumento para la salvaguarda de la salud y la vida de los ciudadanos. 

viernes, 21 de agosto de 2020

Vieira de Mello y Bachelet: cara y cruz de lo que debe ser un funcionario de la ONU



19 de agosto de 2020. 

En días recientes pude ver en Netflix la película “Sergio”, que muestra los últimos años de vida del diplomático brasileño Sergio Vieira de Mello quien estuvo 34 años al servicio de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Hoy 19 de agosto, se cumplen diecisiete años de su muerte en Bagdad junto a otros 20 miembros del personal de la ONU tras el alevoso atentado terrorista perpetrado por Al Qaeda cuando representaba a la organización como Alto Comisionado para los Derechos Humanos y Representante Especial para Irak. 

Vieira de Mello se incorporó a la ONU en 1969, en la oficina del Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) en Ginebra, cumpliendo misiones para esa agencia en Bangladés, Chipre, Mozambique y Perú, hasta que fue enviado a Líbano entre 1981 y 1983. En los años finales del siglo pasado fue designado para cumplir misiones de limpieza de minas que habían dejado los conflictos de Camboya y posteriormente de Yugoslavia. Dando continuidad a su profusa labor humanitaria, participó como enviado de la ONU en el manejo de la crisis de los refugiados en África central como asistente del alto comisionado para los refugiados en 1996. Este extraordinario curriculum en favor de la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de la paz y la reconciliación entre países y pueblos en conflicto, lo llevó a ser designado vicesecretario general de Naciones Unidas. 

martes, 18 de agosto de 2020

Buenas noticias




11 de agosto de 2020

En Venezuela desde 2014 y en América Latina un año después se desató una furia conservadora, neoliberal y reaccionaria que obligó a la resistencia en las trincheras conquistadas, para defendernos, esperar una mejor situación y volver a la ofensiva. En el arte militar la defensa no es menos importante que la ofensiva, es solo otra forma que toman las acciones combativas. En el arte de la política no es diferente. 

En estas condiciones, casi que nos acostumbramos a las malas noticias. En el afán de sobrevivir bajo aquella idea de que “soldado vivo sirve para la próxima batalla” en estos últimos años nos hemos preocupado de resolver las contingencias que se nos van presentando, sobre todo motivadas en la permanente y cada vez más asfixiante agresión imperial, en especial contra Venezuela y Cuba. Los cubanos ya tienen una experiencia de 60 años, nosotros en Venezuela estamos aprendiendo. 

Pero este año y en días recientes, hemos comenzado a tener buenas noticias que soplan como aire fresco en medio del agobiante calor de la presión imperialista. Estos hechos que pueden ser intrascendentes si se miran en una perspectiva aislada, podrían estar señalando un nuevo rumbo, una tendencia de signo distinto en el desarrollo de luchas populares de la región, si se observan en su conjunto. 

Veamos: 

1. La elección de Mohammed Irfaan Alí del Partido Progresista del Pueblo (PPP) como nuevo presidente de Guyana, derrotando a la impronta neoliberal y a la ciega subordinación imperial de su antecesor. 

2. El retiro por parte del Supremo Tribunal Federal de Brasil de la denuncia de la acción judicial contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. 

3. El rechazo de Interpol de difundir una alerta roja contra el ex presidente Rafael Correa tal como lo había solicitado el gobierno de Ecuador. 

4. La decisión de un juez del Tribunal Contencioso Electoral de Ecuador que dejó sin efecto las medidas cautelares de suspensión que pesaban en contra del movimiento Fuerza Compromiso Social, que agrupa a los partidarios del ex presidente Correa. 

5. El acuerdo del gobierno argentino con los bonistas de Wall Street que permite reestructurar la deuda de ese país y proporcionarle un significativo alivio dándole mayor margen de maniobra al gobierno progresista de Alberto Fernández. 

6. El aumento en el mes de julio de la aprobación popular –contra todo pronóstico- al gobierno de Andrés Manuel López Obrador en México a pesar de la virulenta campaña en su contra de la derecha neoliberal y el gran empresariado nacional. 

7. La detención de Álvaro Uribe Vélez por los delitos de soborno y fraude procesal. 

8. La rebelión del pueblo mapuche contra la agresión del gobierno chileno que ha llegado incluso al desesperado intento de controlar el país nombrando a un nazi como ministro del interior después de haber perdido la votación en el Congreso para aprobar la reforma constitucional que permite el retiro de 10% de los fondos depositados por los trabajadores en el sistema de pensiones privado. 

Como dije antes, son asuntos aislados, pero vistos en conjunto, podrían estar señalando un nuevo camino para América Latina y el Caribe.