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martes, 5 de agosto de 2014

Un mundo sin control y sin ley


Un avión de pasajeros malasio cae en la región oriental de Ucrania falleciendo 295 personas. Todo el mundo se pregunta quién fue el causante de tan demencial acción. Nadie se interroga acerca de por qué los controladores aéreos ucranianos no prohibieron que esa y cualquier nave civil sobrevolara una zona de guerra como lo establece la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que es una agencia de la ONU.

Un diplomático venezolano es hecho prisionero en Aruba a pesar que portaba documentos que le conferían esa potestad y con ello, la inmunidad que establece la Convención de Viena de 1961 aprobada bajo el alero de “los propósitos y principios de la Carta de la ONU”.

Por su parte, Libia se ha sumido en una situación de inestabilidad desde el derrocamiento y posterior asesinato de Muamar Gadafi en 2011. En las últimas semanas ha habido un acelerado deterioro con combates abiertos en Trípoli y Bengasi entre las numerosas milicias armadas, hasta el punto de que muchos países optaron por evacuar a sus nacionales y dejar al mínimo o clausurar sus embajadas. Todo surgió de la aprobación de la Resolución 1973 del año 2011 en el Consejo de Seguridad de la ONU, la cual “legalizó” la intervención armada que dio pie al actual estado de cosas.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama reconoció que “oficiales estadounidenses han "torturado a alguna gente" luego de los ataques del 11 de septiembre de 2001”. Eso es violatorio de la “Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes” aprobada por la Asamblea General de la ONU en diciembre de 1984. A su vez, esta convención está sustentada en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

En Palestina, Israel no enfrenta militarmente a su enemigo, sino que asesina niños, mujeres y ancianos. Ha transformado escuelas, hospitales y mezquitas en objetivos militares. Los asesinos sionistas violentaron los convenios de Ginebra que regulan el derecho internacional humanitario, en particular la 4ta. Convención relativa a la protección de civiles en tiempo de guerra, convirtiendo de esa manera a la Cruz Roja Internacional en objetivo militar.

Todo ello amparado en la protección de Estados Unidos que ha amenazado con vetar cualquier resolución de condena del genocidio del pueblo palestino por parte del ejército sionista, en el Consejo de Seguridad de la ONU.

El preámbulo de la Carta de la ONU proclama entre sus objetivos la preservación de las generaciones venideras del flagelo de la guerra, la reafirmación de la fe en los derechos fundamentales del hombre y la obligación de crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto a las obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes del derecho internacional.

Si la ONU no es capaz de cumplir estos objetivos, me pregunto entonces, ¿para qué sirve la ONU si sólo responde a los intereses de 5 potencias cuya economía depende de la fabricación y venta de armas?

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