Nunca estuvo en mi intención dar continuidad inmediata al artículo de la semana anterior, sin embargo la inusitada cantidad de mensajes recibidos de parte de los lectores por una parte, y la constatación a través de un hecho relevante de la certeza del análisis por otra, me han obligado a hacerlo.
No se trata de fanfarronería ni auto elogio, más bien pienso que, sin saberlo me adelanté una semana al mejor contexto para documentar, la idea si nos atenemos a las declaraciones de la vocera de la Casa Blanca Jen Psaki quien ha confirmado la hipótesis planteada a través de una declaración oficial del gobierno de Estados Unidos respecto del asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi en Estambul, crimen que según un informe hecho público por los servicios de inteligencia de Estados Unidos fue perpetrado por el heredero de la corona saudí y gobernante de facto de ese país Mohamed Bin Salman.
En una revelación insólita, durante una entrevista con CNN la vocera Psaki afirmó que: "Históricamente, […] no hubo sanciones impuestas contra los líderes de los gobiernos extranjeros donde tenemos relaciones diplomáticas e incluso donde no tenemos relaciones diplomáticas".
