Vamos a exponer algunos tips que aporten elementos de análisis sobre la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y ciertas consecuencias que se podría derivar de los mismos:
1. En primer lugar es importante poner en contexto la situación económica y energética de Estados Unidos. En el año 2023 según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA por sus siglas en inglés), en el país había 46,4 mil millones de barriles de petróleo de reservas probadas. Estados Unidos consume diariamente alrededor de 20.5 millones barriles y produce 14 millones, por tanto tiene un déficit de seis millones y medio de barriles cada día. Eso es lo que debe importar. De esa manera, las importaciones actuales se ubican aproximadamente entre el 30 y el 35% del consumo total. Canadá es el mayor proveedor, representando el 60% de todas las importaciones. México ocupa el segundo lugar con el 7% del total de las importaciones. Arabia Saudita 5%, Irak 4%, otros países de la OPEP 8% y otros países no OPEP 16%.
Si se mantiene este gasto (no hay ninguna información que indique lo contrario) le quedan reservas para seis años y dos meses. Esto explica la agresividad de Washington para ocupar -por cualquier vía- los países productores ante la eventual crisis que se avecina. Las mayores reservas mundiales se encuentran en Venezuela (300 mil millones de barriles); Arabia Saudita (más de 260 mil millones de barriles y después Irán, Canadá, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Rusia y Libia. Estados Unidos se encuentra apenas en el octavo lugar mundial en reservas. Si se observan estos países, se podrá entender el mapa de la agresividad de Trump.
Aunque éste ha dicho que el aumento de los precios del petróleo benefician a Estados Unidos, lo cierto es que si calculamos que debe comprar 6,5 millones de barriles diarios que están costando alrededor de 100 dólares cada uno, debe erogar diariamente unos 650 millones de dólares para sostener el modo de vida consumista de su población.
2. Veamos ahora la situación económica. La Oficina de Análisis Económico (BEA por sus siglas en inglés) una agencia del Departamento de Comercio de Estados Unidos que provee estadísticas económicas incluyendo el producto interno bruto del país. anunció que en realidad el crecimiento del último trimestre de 2025 fue de 0.7% contrario al 1,4% que se había anunciado. En términos técnicos eso se denomina ajuste a la baja. El gasto en consumo personal se revisó del 2,5% anualizado a solo un 2%. Esta inmensa corrección llega precisamente por una revisión a la baja del gasto del consumidor, verdadero motor de la economía estadounidense que hace que el 4,4% del trimestre anterior (de la que Trump se ufanó ampliamente) pueda considerarse una total anomalía. En cualquier caso la situación señala un claro deterioro del mercado laboral que justificaría nuevos recortes de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal cuando el conflicto de Irán lo ha complicado todo. amenazando con devolver a la palestra las presiones inflacionarias.








