Se dicen muchas cosas, pero no se sabe a ciencia cierta si la decisión de atacar Irán ha sido un error de cálculo sobre la base de información que la CIA le entregó a Trump afirmando que Irán era frágil y en esa medida, un objetivo fácil de derrotar. O podría haber sido todo lo contrario, que el Pentágono le alertara en torno a los riesgos que significaba una operación militar de gran alcance en términos de la estabilidad estratégica de Estados Unidos y que Trump lo desechara habida cuenta de su obsesiva disposición de poner al mundo bajo sus pies.
También se dice que Netanyahu le informó a Trump que el sábado 28 en la mañana el líder de Irán se reuniría con el Alto Mando en un lugar que la inteligencia israelí había detectado y que era la oportunidad de suprimirlo definitivamente. Esta información habría sido corroborada por la CIA llevando a Trump a tomar la decisión.
Lo que si está claro es que la principal fuente de información de Estados Unidos en el Asia Occidental es Israel que utiliza tal instrumento como herramienta de manejo de las decisiones de Estados Unidos. Por supuesto, el Mosad sionista guarda como un tesoro las miles de fotos y videos que durante años le proporcionó Jeffrey Epstein, lo cual le permite manejar a favor de sus intereses a cualquier líder mundial de la política, las finanzas, la economía y la diplomacia, Trump incluido.
En esa medida, Israel “convenció” a Trump de que la capacidad misilística iraní era exigua cuando en realidad el país persa tiene decenas de miles de ellos, de 18 tipos distintos, con diferente potencial, capacidad de carga, distancia y velocidad de vuelo.
Desde 2003 cuando se produjo el ataque de Estados Unidos a Irak, el liderazgo iraní comprendió que un enfrentamiento directo con Estados Unidos era inevitable en el tiempo y comenzó a prepararse con celeridad pero con paciencia para ello. Por esto, procedió al diseño y construcción de las ciudades misilísticas móviles subterráneas . Es inevitable preguntarse ¿Cómo pueden ser móviles? Lo son porque al tener múltiples entradas y salidas comunicadas entre si por kilómetros de túneles, los misiles pueden emerger por cualquier lugar para ser disparados. De igual manera, Irán ha producido durante más de 20 años una cantidad indefinida de drones que se supone son varios cientos de miles que le garantizan la realización de un ataque permanente durante varias semanas y meses en contra de un potencial enemigo.
Otro error de cálculo en el que incurrió Trump fue la suposición de que existían fuertes contradicciones en la cúpula iraní ya que la gran mayoría de la población rechazaba el liderazgo de la república islámica. Si había dudas al respecto, al precio de su propia vida, el mismo ayatola Khamenei se encargó de demostrar la falsedad de esta aseveración. Pudo haberse escondido bajo tierra, sabía que estaba en la mira del odio sionista y estadounidense pero haciendo una última contribución a la lucha de su pueblo y de los musulmanes chiitas de todo el mundo, prefirió inmolarse para erigirse en bastión indestructible de unidad nacional para su país y para el chiismo en general. Hoy Irán enfrenta la agresión como un puño único que incluye también a sunitas, católicos y hasta judíos que viven y son ciudadanos de la república islámica.







