Llevo casi 16 años escribiendo mi artículo semanalmente. Han sido más de 700 en este lapso. Voy a hacer algo inédito. Como es habitual, recopilé y guardé información en preparación de la nota de este miércoles que iba a versar sobre las multitudinarias manifestaciones que se han estado realizando en varios países y sus repercusiones políticas locales y globales cuando me topé con este extraordinario artículo de mi gran amigo y compañero argentino-salvadoreño Raúl Llarul. No hay nada que agregar, lo suscribo plenamente. Hablé con Raúl y solicité su autorización para publicarlo, lo cual aceptó fraternalmente como es natural en él. Le agradezco su deferencia. Pongo en sus manos estimados lectores este brillante análisis sobre el asunto. Sergio Rodríguez Gelfenstein.
“No hay nada más improbable, más imposible, más
fantasioso
que una
revolución una hora antes de que estalle;
no hay nada más simple, más natural y más evidente
que una revolución cuando ha librado su primera
batalla
y sacado su primera victoria.”
Rosa Luxemburgo, 7 de abril de 1917. Revista Der
Kampf.
Buenos Aires, Córdoba, Santiago de Chile, Lima, Quito, Latacunga, Cuenca, Bogotá, Medellín, Rio de Janeiro, Ciudad de México, Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, A Coruña, Lisboa, Paris, Lyon, Marsella, Nantes, Rennes, Burdeos, Toulouse, Montpellier, Milán, Tirana, New York, Los Ángeles, Chicago, Washington, D.C., Atlanta, Boston, Houston, Miami, San Francisco, Portland, Dallas, son algunas de las ciudades que en los últimos días han protagonizado manifestaciones y protestas populares, muchas de ellas multitudinarias.
Solo en Francia se han registrado más de 1750 manifestaciones en diferentes ciudades, mientras que las movilizaciones del movimiento “No Kings” se registraron este sábado en unas 3,000 ciudades y comunidades a lo largo de los 50 estados de Estados Unidos, enfocándose en promover el voto anticipado de cara a las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre.
Los motivos de la protesta en cada país son diversos, los sectores que las protagonizan pertenecen a muy distintos grupos sociales, clases o partidos, según el lugar de cada marcha. La juventud, en especial estudiantil, prevalece en muchas de ellas, particularmente en los casos francés y argentino.
Es importante apuntar las causas que provocan estas amplísimas manifestaciones de protesta, como también lo es señalar a los grupos sociales que las protagonizan o encabezan porque, en realidad, en más de uno de estos casos, a los grupos iniciales se han ido sumando diversos sectores con sus propias reivindicaciones.
Del inicial caso francés de estudiantes de secundaria reclamando mejores condiciones de estudio e infraestructura, se pasó a una lucha generalizada, con padres de alumnos, sindicatos, los ya famosos chalecos amarillos, habitantes de los suburbios olvidados y excluidos (banlieues), partidos de izquierda, hasta parlamentarios que se sumaron, intentando en algunos casos bloquear o impedir la represión.
Proliferan escenas verdaderamente heroicas de resistencia ante las brutales embestidas policiales. En varios de esos lugares la represión retrocedió ante la respuesta popular.
¿Arde Paris o arde el modelo mundial guerrerista, extremista y neoliberal?






