Dicen que la guerra en Gaza terminó tras un alto al fuego acordado entre Hamás en representación de todas las organizaciones palestinas e Israel. Si la guerra terminó es válido preguntarse quien ganó y quien perdió en un conflicto en que se enfrentaban no solo Israel y los palestinos, sino que en realidad era una guerra de Occidente contra Palestina, sino ¿cómo entender el permanente abastecimiento de armas a la entidad sionista desde Estados Unidos y Europa? Cabría también preguntarse ¿por qué Occidente dio al régimen sionista todo el apoyo diplomático que pudo para evitar que fuera condenado en la ONU? Y hay que tener plena conciencia para saber que cuando el fuerte no puede alcanzar sus objetivos es porque ha sido derrotado y cuando el débil no puede ser derrotado y resiste, ha vencido.
Hamás existe, el pueblo palestino existe. Eso es irrefutable. Basta ver los miles de combatientes armados que emergieron de las catacumbas para celebrar -junto a su pueblo- la retirada del ejército sionista de Gaza, más allá de que esta haya sido parcial. Como antecedente, en 2005, Ariel Sharon -máximo “carnicero” en la historia de Israel, posiblemente peor que el propio Netanyahu- ante la imposibilidad de dominar a los palestinos se vio obligado a retirarse de Gaza. El llamado Plan de Desconexión se propuso eliminar toda presencia permanente civil israelí en la Franja de Gaza, así como eliminar cuatro asentamientos de la parte norte de Cisjordania, “administrados” por Israel desde la guerra de los Seis Días en 1967. Tras la salida parcial de Israel de Gaza, Estados Unidos y Europa anunciaron la derrota de Hamás y el logro de la paz en el Asia Occidental, de manera que lo que está ocurriendo hoy, no es nuevo.
Tras su “salida” de Gaza, Israel le aplicó un bloqueo total al territorio bajo el argumento de que era necesario para proteger a los ciudadanos israelíes del “terrorismo, los ataques con cohetes y cualquier otra actividad hostil” y para evitar que los productos de doble uso entraran a Gaza. Al hacerlo, Israel violó o no cumplió con las obligaciones específicas contraídas en virtud de los términos de varios acuerdos previos de alto el fuego. En ese momento, Hamás no poseía un solo fusil, mucho menos misiles u otro armamento sofisticado. El pueblo gazatí resistía con armamento de fabricación casera. Veinte años después, Hamás fue capaz de lanzar hasta 20 mil misiles en dos años, los últimos el día anterior de la firma del acuerdo de alto al fuego. ¿ Cómo los obtuvieron? ¿Cómo llegaron al territorio? ¿a través de túneles? o ¿los fabrican ellos? ¿Cómo, en medio de un “bloqueo total, eso fue posible”?
