La semana pasada hablamos de dos factores que manifiestan el deterioro estratégico de las FF.AA de Estados Unidos. Ahora, mencionaremos los dos restantes, a saber el referido a la infraestructura y el equipamiento.
En lo relacionado a infraestructura, una inspección realizada por la Oficina del Inspector General del Pentágono tomó nota de que varias instalaciones militares de Estados Unidos en el Teatro de Operaciones del Pacífico presentan un "grave deterioro" que afecta tanto a infraestructura vinculada a las operaciones como a instalaciones destinadas a militares y sus familias. Después de examinar 11 instalaciones estadounidenses en la región detectaron “edificios con corrosión y agujeros, techos que se desploman, filtraciones de agua, grietas y presencia de moho, plomo y asbesto” todo lo cual fue informado el pasado 6 de agosto a la Secretaría de Guerra. Una de las instalaciones revisadas es la base aérea de Kadena, en Japón, centro clave del poder aéreo estadounidense en el Pacífico que almacena municiones valoradas en 836 millones de dólares. El informe muestra gráficamente varios agujeros en la pared de un hangar que dejan los objetos almacenados expuestos al exterior, mientras que otra instalación aparece oxidada y corroída. Así mismo, la base aérea de Yokota y la base del Cuerpo de Marines Camp Courtney, también en Japón, presentan problemas similares.
En Kadena donde residen unos 20.000 estadounidenses, al menos 243 viviendas tuvieron que ser evacuadas debido al desprendimiento de partes de las estructuras, mientras que otras 139 resultaron afectadas por derrumbes de techos, de acuerdo con el documento.
En general se observaron, deficiencias en infraestructura de operaciones y comunicaciones, además de daños por incendios, humedad y materiales de construcción que contienen plomo y asbesto. El “grave deterioro” fue atribuido a varios factores, los principales son que numerosos edificios datan de la década de 1970, las condiciones ambientales de la región —incluidos terremotos y tsunamis— y la escasez de personal y financiamiento. La inspección también encontró deficiencias en infraestructura de agua y viviendas, considerada fundamental para sostener al personal desplegado en la región.
