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sábado, 18 de abril de 2015

Raúl Escudero. Se fue el mejor entre los mejores

Raúl Escudero y Raúl Pellegrin en Nicaragua, 1980

En los años luminosos y tristes de la década de los setenta, ocurrieron los hechos más hermosos y más tristes de la historia de Chile. El gobierno de la Unidad Popular presidido por el compañero Salvador Allende abrió posibilidades de participación y crecimiento personal y profesional a centenares de miles de chilenos. En ese marco, a través de un acuerdo con la Cuba revolucionaria se estableció un programa de becas para que jóvenes con escasos recursos pudieran ir a estudiar medicina a la isla.


Uno de esos jóvenes fue Raúl Escudero Vázquez quien en ese entonces contaba con 23 años. Desde el primer momento Raúl destacó por encima de sus compañeros por tantas virtudes, que sería imposible relatarlas en tan pocas líneas. Y así lo hizo por el resto de su vida. 

Desde los primeros meses de clase, reveló una capacidad extraordinaria de estudio que lo llevaba a investigar algunos aspectos donde ningún otro llegaba. Su afán de inquirir por el más mínimo detalle, por indagar hasta tener la verdad completa del intríngulis que le inquietaba redundó en una capacidad única para enfrentar y resolver problemas que sólo podían solventar estudiantes mucho más avanzados de los últimos años de la carrera. Eso generó destrezas especiales que fueron rápidamente detectadas por los profesores cubanos que vieron en él un futuro cirujano de calidad superlativa.

Nada de esto llevó a Raúl a perder sus innatas cualidades humanas, las mismas que lo acompañaron toda la vida. Su modestia, sencillez y solidaridad siempre hicieron que sus conocimientos resplandecieran en todos aquellos que necesitamos de su sabiduría. Jamás hubo un rechazo o una disculpa. Cuando lo requeríamos siempre estuvo desbordando su honradez sin límites y una capacidad de entrega que generaba compromisos y obligaciones. Los reconocimientos nunca lo motivaron. Raúl hacía las cosas como un don natural, no esperando jamás recompensas o distinciones. Era difícil comprender que un compañero tan destacado, tan extraordinariamente superior en lo ético y en lo profesional pasara tan inadvertido.

En el año 1975 un grupo de estudiantes de medicina y otros jóvenes dieron el paso al frente para iniciar una formación militar que los llevara a adquirir nuevos conocimientos que les permitieran jugar un papel más activo en la lucha contra la dictadura que había inaugurado, -en esa misma década- la noche más negra de la historia de Chile. Nuevamente Raúl estaba entre ellos. Fue el único caso en que las autoridades médicas cubanas pidieron hablar con los dirigentes de su partido para pedirles que no se lo llevaran porque las ciencias médicas perderían a quien visualizaban como una eminencia. Sin consultarle, estos dirigentes políticos decidieron lo contrario, aunque Raúl jamás habría aceptado ser separado del contingente formado por sus compañeros de estudio en la escuela de medicina. Es uno de los actos de mayor desprendimiento personal, de amor patrio y sentimiento de responsabilidad que me ha tocado presenciar.

Fue destinado a la Escuela de Artillería de las FAR, Comandante Camilo Cienfuegos en la fortaleza de La Cabaña en La Habana. Ahí, por sus capacidades y responsabilidades fue designado segundo jefe de pelotón…y ahí, nuevamente fue el mejor. Al incorporarse como todos a una nueva ciencia, pero sobre todo a una nueva disciplina de vida y de trabajo, Raúl, como siempre, destacó, por su capacidad de aprehender los desconocidos conocimientos, asumiendo así mismo la faena de transmitirlos a los compañeros que más le costaba. Su constancia, dedicación y esfuerzo obnubilaban a los mandos militares de la escuela, que veían que su capacidad de observación y búsqueda encontraba respuestas a problemas aparentemente indisolubles, captando el asombro y respeto de profesores y jefes.

Ya como oficial graduado, prestando servicios en la UM 2100, Raúl destapó sus cualidades de jefe, educador y conductor de una tropa formada por oficiales, sargentos y soldados que después cumplieron destacadas misiones internacionalistas en África. La escuela militar es un trámite bastante difícil, pero es en el mando directo de tropas donde se prueba la verdadera capacidad de dirigir a una unidad de combate. Raúl superó con creces cualquier expectativa ascendiendo en grado y cargo hasta una responsabilidad donde ningún otro chileno puedo llegar. Esto, más que cualquier otra cosa, es expresión de una capacidad muy especial para enfrentarse exitosamente a nuevas responsabilidades, vencerlas y ubicarse en niveles superiores. Raúl recibió altos reconocimientos que sobrepasaron el espacio estrecho de su unidad.

Ahí se mantuvo hasta 1979 cuando partió a cumplir misión internacionalista en Nicaragua. En ese cometido, recibió variadas responsabilidades hasta que en un bombardeo de la aviación somocista en la población de Sapoa recibió el impacto directo de una gran masa de tierra levantada por efecto de la acción de las bombas. Eso limitó sus posibilidades operativas, pero desde la retaguardia y el Estado Mayor continuó cumpliendo exitosamente las tareas planteadas.

Como reconocimiento a sus superiores capacidades, al finalizar la guerra y comenzar el período de construcción del Ejército de Nicaragua, Raúl fue designado asesor del Jefe de la Dirección de Artillería del Ejército, Comandante Javier Carrión quien al transcurrir de los años con el grado de General, llegara a ser Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua. En esas funciones, Raúl supervisaba personalmente la creación de unidades combativas, la llegada de la nueva técnica militar, organizaba maniobras militares independientes de la unidades de artillería, participaba en los ejercicios de estado mayor y en las visitas de control y ayuda de las grandes unidades de artillería, inspeccionaba el desarrollo de la preparación combativa y la disposición combativa de las tropas de artillería, todo lo cual le ganó el respeto y admiración de sus compañeros sandinistas y del alto mando del Ejército.

Hasta el pasado 31 de marzo, cuando nos pidió permiso para ausentarse de la vida, este chileno, este combatiente internacionalista ejemplar transcurrió por muchas vicisitudes, pero, repito, en cualquier actividad que le tocara desempeñarse, fue el mejor de todos, no tan solo por sus capacidades, sobre todo por sus cualidades personales y humanas. No creo que haya alguien que se atreva a desmentir esta afirmación. Sin querer magnificar el ejemplo me vienen a la memoria aquellas palabras de Fidel Castro cuando en la despedida del duelo por la caída del Comandante Ernesto Che Guevara dijera” Si me preguntaran como quisiera que fueran nuestros hijos, diría sin temor a equivocarme, que sean como el Che”. Hoy afirmo con plena conciencia de lo que digo que quisiera que mi hija, que nuestros hijos fueran como Raúl Escudero. 

Hasta siempre compañero, hasta siempre hermano y amigo entrañable. No te olvidaremos jamás¡¡¡¡¡¡¡

domingo, 12 de abril de 2015

Ecos y resonancias de la Cumbre de la OEA+Cuba.


Los preparativos de la VII Cumbre de las Américas se caracterizaron más por los aprestos agresivos, -desde Estados Unidos de manera principal, aunque contando con el apoyo de las cavernarias derechas del continente- que por una reunión distinguida por la amistad y la cooperación.

La amenaza por quien dice sentirse amenazado, además del chantaje y la presión fue el signo unívoco de los prolegómenos de esta magna reunión. Ya desde el encuentro del vice presidente Biden con los países de Caricom, cuando les anunció que al gobierno de Nicolás Maduro “le quedaba poco” y que debían aceptar la propuesta energética que su país ofrecía, hasta la más reciente reunión del mismo vicepresidente con los países del Triángulo del Norte de Centroamérica, en la cual obtuvo la ampliación de la presencia militar estadounidense en la base de Palmerola en Honduras, se anunciaban vientos de tormenta en Panamá. En esa lógica, el 9 de marzo el presidente Obama emitió una orden ejecutiva intentando intimidar a Venezuela, buscando de esa manera polarizar la región presionando a los países más pequeños a fin de llegar a la Cumbre con América Latina y el Caribe desunida, para hacerla presa fácil de sus políticas imperiales. 

Tras la “decepción” que según la subsecretaria de Estado Roberta S. Jacobson significó que ningún país de la región apoyara la decisión de Estados Unidos respecto de Venezuela, el presidente Obama viajó el pasado jueves 9 de abril a Jamaica a “torcer el brazo” a los países de Caricom, por no hacer “lo que Estados Unidos quiere”, de acuerdo a sus propias palabras. En la isla caribeña, el presidente estadounidense ofreció 20 millones de dólares para sustituir a Petrocaribe, es decir el país más poderoso de la tierra le ofreció a los ciudadanos de los países del Caricom, que son 18 millones, 1.1 dólar por persona para solucionar su demanda energética. Esos 20 millones representan la quinta parte de lo que vale un solo avión F-18 Hornet, de los cuales Estados Unidos tiene cientos en sus portaviones alrededor del mundo.

En este ámbito de amenazas y chantajes y ante el apoyo del FMLN de El Salvador a Venezuela, el cual se manifestó a través de miles de firmas de rechazo al decreto presidencial de Obama, la Embajadora de ese país en la nación centroamericana Mari Carmen Aponte, en clara expresión injerencista expuso que “el apoyo que el FMLN ha mostrado a la derogación del decreto de Barack Obama contra Venezuela dificulta la obtención de fondos estadounidenses para El Salvador”. Chantajes como ese, propios del siglo XIX, parecían desvanecidos en la región, pero la administración demócrata se ha esforzado por traernos a la realidad sobre la persistencia de la política exterior imperialista hacia América Latina. 

Con ese marco comenzó la Cumbre de Panamá, arropados en 5000 efectivos de seguridad, la ocupación de la base Howard por la Fuerza Aérea de Estados Unidos y el anclaje de un portavión de la Armada de ese país en la Bahía de Panamá, según informó el destacado académico e investigador panameño Marco A. Gandásegui h. La previa Cumbre de los pueblos que nadie sabe quién organizó, (si la presidencia de Panamá, la OEA o la NED y la USAID), estuvo caracterizada por la exclusión del movimiento social cubano y los intentos de dar protagonismo a mercenarios y terroristas que por lo visto tienen derechos que se les pretenden conculcar a los pueblos. No podía ser de otra manera cuando se acude a una cita convocada por la OEA a fin de seguir prolongando la idea panamericana creada bajo el paradigma monroista de integración continental, el cual, desde el mismo momento de su concepción en 1823, recibió el contundente rechazo del Libertador Simón Bolívar como lo atestigua la convocatoria al Congreso Anfictiónico de Panamá, escrita en fecha tan temprana como el 7 de diciembre de 1824. 

A pesar de esto, uno de los hechos más importantes del evento fue la Cumbre de los pueblos, su desarrollo y consolidación es lo único que apunta al verdadero afianzamiento de los procesos de integración para darles a estos un carácter irreversible. En la medida que nuestros pueblos, a través de sus organizaciones, se encuentren, se conozcan, debatan e intercambian experiencias, se hagan diagnósticos sobre la situación de la región y se propongan medidas para solventar los problemas podrán generarse mecanismos de participación real que conduzcan a que los ciudadanos sean los actores protagónicos de los procesos de transformación fecundando una práctica que dará piso político y sustento estructural a las luchas por la liberación definitiva.

En el ámbito de la Cumbre de los Jefes de Estado y gobierno, el carácter histórico de esta cita viene dado por dos hechos fundamentales: en primer lugar la presencia de Cuba que como dijo la presidente argentina Cristina Fernández estaba en Panamá “por la dignidad de su pueblo en más de 50 años de resistencia”. El apoyo unánime de los países de América Latina y el Caribe para el regreso formal de Cuba a una reunión de jefes de Estado y de gobierno del continente fue un elemento esencial que obligó a la OEA a convocar al presidente cubano a estar presente en igualdad de condiciones en la magna reunión. El discurso de Raúl Castro expresó el pensamiento y el sentimiento de dignidad y valor de un pueblo contenido de hablar en este tipo de reuniones, que sin embargo, nunca perdió el contacto solidario y fraterno con sus hermanos de toda la región. Resistencia, dignidad, honor y valentía resumen el regreso de Cuba a este tipo de eventos.

Por otro lado, vale destacar la contundencia de las intervenciones de los jefes de Estado o gobierno de Ecuador, Argentina, Venezuela, Bolivia, Trinidad y Tobago, Jamaica y San Vicente y las Granadinas entre otros mostrando una región en la que, la manera de relacionarse con la potencia hegemónica ha cambiado. La cobardía del presidente estadounidense lo llevo a huir de la sala plenaria antes de seguir escuchando los reclamos bicentenarios. ¿Qué se puede esperar de un estadista que como avestruz mete la cabeza en el hueco ante las evidencias de una historia repulsiva de agresiones e intervenciones de la que contrariamente a lo que dijo Raúl Castro, él también es responsable? Incluso con Cuba, porque la imposibilidad de que la misión cubana en Washington pueda utilizar cuentas bancarias en Estados Unidos es una decisión tomada durante el gobierno de Obama bajo las reglas del bloqueo a la isla. 

En el tema de Venezuela, la opinión de los países de la región fue concluyente y definitiva, el apoyo unánime no sólo fue manifestado de manera previa a la reunión en sendas declaraciones de Unasur y Celac, sino que en los discursos de los participantes se dejó sentir un punto de vista abarcador, sólo diferenciado del de Estados Unidos y una insignificante Canadá que se ha asumido como provincia estadounidense acompañando a su vecino en todas sus aventuras intervencionistas a lo largo y ancho del mundo.

Otros temas relevantes para América Latina y el Caribe fueron obviados por Estados Unidos, entre ellos las ocupaciones ilegales y de carácter colonial de Puerto Rico y Malvinas por parte de Estados Unidos y Gran Bretaña respectivamente. Así mismo, una declaración final fue imposible por la negativa de las dos potencias anglosajonas de Norteamérica que se negaron a declarar la salud como un derecho del pueblo y no aceptaron rechazar el armamentismo y el espionaje y escucha ilegales. 

Panamá ha significado una nueva victoria de los pueblos de América Latina, aunque los corifeos imperiales se apresuren a cantar una melodía distinta cuya partitura fue elaborada en Washington por lo que sin duda será, -como ya es costumbre- vomitada profusamente por los mercenarios de las comunicaciones a través de sus transnacionales.

Al finalizar la Cumbre, vale preguntarse sin embargo, qué importancia puede tener un foro en el que por segunda vez (lo cual marca una tendencia) no se puede consensar una declaración final que si es posible lograr en el ámbito de América Latina y el Caribe bajo el paraguas de CELAC, también surge la interrogante de hasta cuando América Latina y el Caribe va a seguir aceptando ser convocada por la OEA, un instrumento de la idea panamericana y monroista, aunque como señalara el propio Comandante Chávez ya no es el “ministerio de colonias” de Estados Unidos.

Sigo pensando que es incongruente continuar sosteniendo una idea contraria al ideal bolivariano de integración, idea que hoy tiene su manifestación organizativa en la OEA y en esas Cumbres a las que los jefes de Estado y gobierno asisten para no ponerse de acuerdo en nada. Si como región hemos logrado ser reconocidos como bloque por otras potencias mundiales como China, Rusia e incluso la Unión Europea, que han aceptado reunirse con nosotros a partir de la magna organización que nos hemos dado, qué sentido puede tener, seguir asistiendo a estas asambleas, a partir del interés de Estados Unidos de vernos las caras individualmente, para saber a quién le “quiebra el brazo” y a quién atrae a su regazo tentador y diabólico.

Le damos una emocionante bienvenida Cuba a la unión de nuestras naciones, agradecemos el apoyo afectuoso y solidario de los pueblos y gobiernos de América Latina y el Caribe ante la amenaza imperial, pero nuestro camino de futuro no transita por esa vía. Nuestro amanecer de segunda independencia debe recorrer la ruta trazada por el Libertador. Su alerta debe estar siempre presente, queremos un futuro de paz y amistad, con todos incluso con Estados Unidos y su pueblo, pero no debemos olvidar que Bolívar con su infinita visión de futuro nos previniera: "…los Estados Unidos parecen destinados por la providencia para plagar la América de miseria en nombre de la libertad". Que yo sepa, eso no ha cambiado.

domingo, 5 de abril de 2015

Yemen, la posibilidad cierta de un fuego incontrolable

El pueblo yemenita, al igual que otros de la región, se levantó activamente en 2011 para luchar contra el gobierno represivo pro estadounidense y pro saudita de Alí Abdullah Saleh elevando un clamor por libertad y democracia y su aspiración de mejoramiento de sus condiciones de vida. Este movimiento popular, mal llamado “primavera árabe” por Occidente, torció su rumbo bajo la presión intervencionista de Estados Unidos y Europa quien contó con el invaluable apoyo de las monarquías dictatoriales sunitas del Golfo Pérsico agrupadas en el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). 

Tal injerencia posibilitó aplicar la tradicional política gatopardiana de “cambiar todo sin cambiar nada”, destituyendo al ya inútil Saleh, pero manteniendo sin alteraciones la composición de un gobierno, que por décadas, reprimió brutalmente cualquier tipo de organización o manifestación popular, a fin de favorecer los intereses estratégicos de las potencias occidentales en un punto muy sensible del planeta en el que se encuentra ubicado el estrecho de Bab el Mandeb entrada y salida del Mar Rojo hacia el Océano Indico y principal vía de comunicación marítima entre Occidente y Asia.

En ese marco, se realizaron sufragios presidenciales bajo la mirada escrutadora de los países del CCG, a fin de elegir al sustituto de Saleh. En estos comicios, -de muy dudosa transparencia- resultó “vencedor” por “consenso” Abd Rabbo Mansur Hadi quien había fungido durante 17 años como vicepresidente durante el mandato de Saleh 

Por su parte, los huthies, aliados del ex presidente Ali Abdulah Saleh al inicio de su mandato en la década de los 80, rompieron con éste debido a que asumieron, -bajo influencia del triunfo de la revolución islámica de Irán en 1979- una posición frontal de rechazo a Estados Unidos e Israel. A partir del quiebre que los enfrentó con Saleh, los huthies desarrollaron cuatro guerras contra éste entre 1990 y 2011 

Posterior al apaciguamiento de las movilizaciones populares de 2011, Saleh rechazó la hoja de ruta elaborada por el CCG en la que se propuso la realización de elecciones bajo su supervisión, no obstante, tras sufrir un atentado en el que resultó herido y debió trasladarse a Arabia Saudita para su recuperación, Saleh renunció, aceptando la propuesta del CCG. Este atentado, -en el que estuvo involucrado directamente un alto oficial de las Fuerzas Armadas- se gestó en Arabia Saudita, con el objetivo de apartar del poder a Saleh, quien hasta ese momento se resistía a tal hecho.

En la continuación del plan de acción injerencista diseñado por Estados Unidos y los países de CCG para Yemen, el nuevo presidente realizó lo que denominó “Gran Debate Nacional” del que quedaron excluidas algunas de las más importantes fuerzas políticas del país. Así mismo, se profundizó la crisis económica, política y social, adoptando una serie de medidas que deterioraron aún más las ya precarias condiciones de vida del pueblo, además hizo aprobar una nueva división política administrativa que estableció seis provincias.

Ante esta situación, una gama de fuerzas políticas mayoritarias, incluyendo a los huthies, rechazan las medidas y solicitaron su derogación. Tras la negativa del nuevo presidente de aceptar las demandas populares, se inician amplias protestas pacíficas que son reprimidas brutalmente por el gobierno, produciendo la muerte de varios manifestantes. En estas condiciones, a pesar de los largos años de enemistad, los huthies pactan una alianza con el ex presidente Saleh, quien aún conversa gran influencia al interior de las fuerzas armadas, así mismo otras fuerzas políticas se suman a la alianza, la cual, tras una arrolladora ofensiva toma la capital Saná, controlando alrededor del 70% del territorio nacional, logrando la renuncia del presidente Mansur Hadi.


Con la mediación del Consejo de Seguridad, se intentan negociaciones entre las fuerzas opositoras que se han hecho con el control de la capital y el presidente dimitido. Éste se traslada a la ciudad portuaria de Adén donde establece gobierno, al conmutar su decisión de renunciar, recibiendo el apoyo de Estados Unidos, Europa y el CCG que trasladan sus embajadas a esa ciudad en una clara decisión de apoyo al hasta entonces presidente.

Por otra parte, vale decir que con la excusa de luchar contra el terrorismo, Estados Unidos posee fuerte presencia armada en el país y varias bases militares dislocadas en su territorio. Al Qaeda, que recibió duros golpes en Afganistán e Irak hasta finales del año 2010, trasladó una parte de sus miembros y dirigentes hacía Yemen, Pakistán y a países árabes africanos. En Yemen, contando con el apoyo de miembros de la monarquía saudita iniciaron una guerra de desplazamiento y desestabilización de otras fuerzas, en especial desarrollando acciones en zonas que históricamente han pertenecido a tribus yazidíes, donde se estructuró el movimiento de los Huthies. Así mismo, Al Qaeda, cobró creciente presencia en la región sur del país. 

En este contexto, se produjo a finales de marzo, la intervención militar de una coalición de países árabes encabezado por Arabia Saudita. Los huthies han rechazado establecer un diálogo bajo supervisión de la CCG, por considerarlos parte de este conflicto, y han advertido que tras la intervención militar, incrementarán sus acciones armadas hasta lograr el total control del país. 

Desde el punto de vista estratégico, la posibilidad de control del Estrecho de Bab el Mandeb por parte de una fuerza de orientación chiita aliada de Irán, el cual ya tiene presencia geográfica directa en el estrecho de Ormuz, el otro paso importante para los súper tanqueros en su ruta desde el Golfo Pérsico hacia Europa y Estados Unidos, genera una situación extremadamente peligrosa para los intereses occidentales. Así mismo, esta situación podría dificultar el tránsito de naves israelíes por el Mar Rojo en caso de que se produzca un conflicto bélico de dimensiones superiores. En tal escenario, habría que considerar la decisión que pudieran tomar las autoridades egipcias que controlan el Canal de Suez. En el trasfondo se generarían profundas contradicciones entre la gran alianza suní-sionista que ha creado Estados Unidos. El reciente acuerdo en las negociaciones entre Irán y el G5+1 (formado por los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU + Alemania) hace prender las alarmas en este sentido tanto en Israel como en las monarquías sunitas, tal como lo han manifestado sus líderes prácticamente desde el mismo momento en que se dio a conocer el acuerdo.

Durante los primeros días de los ataques aéreos sauditas fueron asesinados un número considerable, pero aún indeterminado de civiles, entre ellos 62 niños según información entregada por UNICEF. Así mismo, un periódico israelí citando al Comandante Amir Eshel de la fuerza aérea sionista, confirmó la participación de la aviación israelí como apoyo a los bombardeos sauditas en Yemen, a partir de una solicitud de los países árabes de la coalición agresora. De igual forma, el lunes 30 de marzo, la Armada estadounidense se unió a los ataques aéreos sauditas, lanzando un misil crucero sobre una brigada de misiles, según informó una fuente militar a la agencia rusa Sputnik. Mientras esto ocurre, Al Qaeda comenzó una gran ofensiva en el sur de Yemen, atacando edificios gubernamentales en la ciudad de Al Mukalla.

A pesar de esto, el jueves 2 de abril, decenas de combatientes de Ansarolá (fuerza militar de los huthies) acompañados por fuerzas tribales, entraron al palacio presidencial Al-Maashiq, en Adén según informaron ciudadanos consultados al respecto. Esta información fue confirmado por la agencia saudí Al Arabiya la cual dio a conocer que los bombardeos sauditas no pudieron impedir el avance de las fuerzas militares huthies. De la misma manera, otras columnas huthies ocuparon la localidad en la que se encuentran las misiones diplomáticas que se han instalado en la ciudad. Los acontecimientos bélicos continúan su desarrollo con pronósticos indescifrables. 

Estados Unidos está llevando a cabo un juego peligroso al tratar de mantener su sociedad con la alianza sunita-sionista y al mismo tiempo mejorar sus relaciones con Irán, habida cuenta que ha sido inevitable que tenga que aceptar a éste como interlocutor válido en cualquier asunto del Medio Oriente, en particular en la lucha contra el terrorismo sunita de al Qaeda y el Estado Islámico.

La intervención militar de Arabia Saudita y sus aliados en Yemen, abre nuevos escenarios de conflictos para la región. Los huthies podrían trasladar el teatro de la guerra al propio territorio saudita, lo que traería consecuencias imprevisibles. En esa lógica, es previsible un levantamiento de la mayoría chiita de Bahréin, en la perspectiva de pasar de las protestas pacíficas a la confrontación directa contra la monarquía sunita de ese país, sede de la V Flota de la Armada de Estados Unidos. En estas condiciones, no es despreciable suponer que el escalamiento de este conflicto suponga una elevación de los precios del petróleo, toda vez que podrían ser afectadas, incluso de forma directa, zonas de producción y procesamiento de hidrocarburos,

En estas circunstancias, los actores internacionales, en especial Estados Unidos, tendrán que operar con extraordinario tino e inconmensurable prudencia, para evitar el desborde de una situación que podría tener repercusiones trascendentales para la región, e incluso para todo el planeta.

martes, 31 de marzo de 2015

Estados Unidos e Israel, aparentes contradicciones.





Los últimos acontecimientos en el Medio Oriente y el norte de África apuntan a una complicación de la situación política en la región. La multiplicidad de actores y factores que están interviniendo hace que la complejidad sea la característica fundamental en el análisis, todo lo cual obliga a un estudio meditado que nos ayude en al intento de desentrañar la intríngulis que subyace en el trasfondo del problema.

La visita del recientemente elegido primer ministro israelí a Washington en días previos a las elecciones en su país, fue trasmitida con “bombos y platillos” por los medios de prensa de todo el planeta. El comentario de fondo eran las fuertes contradicciones con el Presidente Obama quien no recibió a Netanyahu durante su estancia en la capital de Estados Unidos. La génesis de la contrariedad estaba en las diferencias de opinión de ambos mandatarios respecto al manejo de las conversaciones referidas al programa nuclear iraní.

Lo cierto, es que ambos puntos de vista y, - los de un tercer actor, presente y activo- el partido republicano, responden más a dinámicas de política local que internacional. Obama y los republicanos pugnan por mostrar resultados y fortalezas de cara a las próximas elecciones presidenciales y el sionista buscaba el apoyo que necesitaba para romper el empate que a hasta ese momento sostenía con la oposición en la cercanía de las elecciones parlamentarias.

En lo sustancial, no existen diferencias de fondo entre Estados Unidos y su principal aliado en el Medio Oriente a quien sigue apoyando, política, financiera y militarmente. En ese sentido, el trabajo a Estados Unidos se le ha facilitado cuando hoy, –a diferencia del pasado- puede contar con un conglomerado de países árabes, los que junto a Israel, han creado una sociedad de intereses reaccionarios y cavernarios para impedir el avance de la lucha de los pueblos de la región. Por supuesto, valores como los derechos humanos y la democracia, por los que en otras latitudes, amenazan e invaden, están exentos de juicio en esta región del planeta, en la que monarquías medievales, al unísono con el sionismo vulneran principios elementales de convivencia y respeto a la dignidad de los ciudadanos.

Sobrepasando supuestas antipatías personales entre el presidente Obama, y Netanyahu, de las que se habla con mucha frecuencia en los círculos políticos estadounidenses, que da razones, -y hasta explica- las sospechadas distancias entre los dos líderes que asumieron el poder en 2009, demócratas y republicanos han mostrado siempre una absoluta unidad de criterio sobre los asuntos de Israel, yendo eso, más allá de las diferencias partidistas. En las condiciones actuales ambas agrupaciones políticas intentan sacar provecho de esa situación haciéndole guiños al lobby sionista, principal financista de las campañas electorales en el país del norte. 

Ante la supuesta avalancha anti Obama manifestada por Netanyahu en su intervención en el Congreso estadounidense, el presidente se limitó a decir que no pudo ver el discurso del líder sionista porque estaba en una video conferencia sobre Ucrania con sus socios europeos.

Sin embargo, aseguró que “Sí tuve oportunidad de ver la transcripción y por lo que pude ver no hay nada nuevo”, recalcando que coincide con el israelí en que la relación entre ambos países es “inquebrantable”.

Estados Unidos envía a Israel todos los años 3100 millones de dólares en asistencia económica lo que además de la ayuda militar y diplomática le da absoluta impunidad a l régimen sionista para actuar en la región. No importa que Israel apoye al Frente al Nusra, la rama de Al Qaeda en Siria, la cual Estados Unidos ha declarado como organización terrorista.

El aparente punto que genera la distancia es Irán. Al respecto Netanyahu, quien ideológicamente se identifica con los conservadores republicanos, ofreció su visión de cómo lo que está haciendo Obama para garantizar los usos pacíficos del plan nuclear de Irán, pone en peligro la existencia misma del Estado de Israel. El primer ministro israelí Netanyahu ha criticado a Washington y a otros de "darse por vencidos" en tratar de frenar los intentos de Irán por obtener armas nucleares.

Según el mandatario israelí, Estados Unidos había "aceptado que Irán gradualmente, en unos años, desarrollará la capacidad de producir material para muchas armas nucleares". Agregó que "Mis amigos, por más de un año nos han dicho que no acuerdo es mejor que un mal acuerdo" y al respecto emitió su opinión, "…esto es un mal acuerdo. Un muy mal acuerdo. Estamos mejor sin él. Nos dicen que la única alternativa es la guerra. No es cierto. La alternativa a este mal acuerdo es un acuerdo mucho mejor".

El Secretario de Estado John Kerry lo refutó diciendo que Netanyahu "podría no estar correcto" en su apreciación asegurando que el presidente Obama había sido claro en su política de no permitir que Teherán desarrolle esa capacidad nuclear.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohamed Yawad Zarif, acusó a Netanyahu de buscar con su discurso "sabotear" las conversaciones nucleares, sembrar "pánico" y difundir "mentiras". Irán está negociando con el Reino Unido, China, Francia, Rusia, Estados Unidos y Alemania un acuerdo para congelar el enriquecimiento de uranio y otros ámbitos de su programa nuclear a cambio del levantamiento de las sanciones económicas impuestas a Teherán. El objetivo es lograr un acuerdo marco a finales de este marzo y un acuerdo definitivo a mediados de año que ponga fin a un prolongado conflicto sobre el programa nuclear de Irán y su eventual uso para fines militares.

Las conversaciones iniciadas el pasado martes 24 en Suiza han avanzado positivamente de cuerdo a información de las partes. Según Kerry, Estados Unidos no cederá y no cerrará un mal acuerdo nuclear con Irán, recordó que Israel está más seguro que antes gracias a un acuerdo provisional alcanzado con Teherán que limita el programa nuclear iraní. "Y el estándar que aplicamos en todo acuerdo con Irán es garantizar, saber, que Irán (...) no puede desarrollar armas nucleares", añadió. Estados Unidos declaró en reiteradas ocasiones que ningún acuerdo es mejor que un mal acuerdo, siguió Kerry. "No habrá un mal acuerdo”

En la profundidad de estas declaraciones y de la visión estadounidense, subsiste la convicción de que hoy es imposible encontrar vías de solución a ningún problema del Medio Oriente sin contar con Irán. Estados Unidos se ha demorado en llegar a esa conclusión, pero sus propios objetivos en la región no pueden ser logrados hoy sin el consentimiento y acuerdo con la nación persa.

Irán se ha convertido en el principal soporte del combate al terrorismo islámico tanto en Irak como en Siria. El influjo de sus acciones económicas, políticas y diplomáticas permiten dar continuidad al sostenimiento de esos dos Estados impidiendo con ello, la expansión regional e incluso, la penetración del Estado Islámico en Europa a través de Turquía. Por mucho que le pese a Estados Unidos y a sus aliados árabes sunitas, Irán se ha transformado en el valladar más trascendente para el combate al terrorismo y eso genera nuevas variables que ya se comienzan a manifestar en la región, particularmente en Yemen. Pero, de eso hablaremos en el próximo artículo.

sábado, 21 de marzo de 2015

Estados Unidos eligió un mal camino para llegar a Panamá



Aunque los presidentes de Estados Unidos nos tienen acostumbrados a la prepotencia y la soberbia, Barack Obama ha agregado a esos “atributos” la desfachatez más insólita. Uno no llega a comprender si esta “honestidad desbordante” es una expresión de realismo político o una afirmación de lamentable desesperación ante los contundentes golpes que ha estado recibiendo tanto en su país como en el exterior.

Al dramático reconocimiento de que la política de 55 años de su país contra Cuba había fracasado, por lo que según él, se debe seguir buscando a través de otros medios y con otros instrumentos, el objetivo de derrocar el sistema político de la isla, ha añadido ahora la aceptación pública de algo que todo el mundo sabía. El presidente estadounidense confesó que la decisión de invadir Irak en 2003 supuso el origen del grupo terrorista Estado Islámico (EI). Obama afirmó, -en una entrevista concedida al canal de noticias norteamericano Vice News- que el EI “es una consecuencia directa de Al-Qaeda en Irak, surgida como resultado de nuestra invasión” durante el gobierno de George Bush.

Sólo unos días después, volvió a estremecer los medios de información internacional cuando admitió que debió haber cerrado el penal de Guantánamo nada más al llegar a la Casa Blanca en 2009 cuando parecía haber consenso con la oposición republicana sobre su clausura. Dijo que no lo hizo “porque en ese momento teníamos un acuerdo bipartidista de que Guantánamo debía cerrarse. Pensé que teníamos un consenso y que lo haríamos sosegadamente”, explicó el mandatario.

Da mucho temor constatar que el presidente del país más poderoso del mundo “piense cosas” que no están apegadas a la realidad y que sea tan inocente para caer en la celada de los congresistas republicanos, quienes según él le prometieron algo que no cumplieron cuando estaban en minoría y por tanto débiles. Hoy la situación ha cambiado, el partido republicano es mayoría en ambas cámaras y desde esa posición de fuerza está imponiendo la agenda internacional, mientras da la impresión que al presidente no le queda nada más que constatar los errores del pasado. Si se le diera el beneficio de la duda y se aceptara que ambas decisiones se originaron en su antecesor republicano, ¿qué explicación puede tener su decreto ejecutivo del 9 de marzo en el que caracteriza a Venezuela como una amenaza para la seguridad de Estados Unidos?

Pareciera también que no hay coherencia en la política exterior de ese país vistas las contradictorias decisiones respecto de Cuba y Venezuela tomadas con solo un día de diferencia en diciembre del año pasado. Me permito suponer que tal incoherencia no se sustenta en visiones distantes sobre política exterior entre los dos partidos de Estados Unidos, sino en la adelantada confrontación interna que se comienza a visualizar de cara a las próximas elecciones presidenciales, en momentos en que los republicanos responsabilizan a Obama de la pérdida de liderazgo de Estados Unidos en el tablero mundial. El trasfondo, refleja la impotencia ante la incidencia de China, Rusia y los BRICS como potencias emergentes que manifiestan, mayor capacidad de decisión en la problemática global con el paso de los días, así como la debilidad del dólar que cada vez pierde más espacio en las transacciones económicas y financieras en el planeta.

Esta lógica comienza a funcionar respecto de la confrontación planteada por la administración estadounidense contra Venezuela. Ello se puede deducir de la exposición de Michael Fitzpatrick, representante interino de Estados Unidos ante la OEA, en la que explicó que la Orden Ejecutiva del Presidente Obama no pretende golpear ni a Venezuela ni a su pueblo. Afirmó que “El lenguaje de esta Orden se ha sacado de contexto”. Dijo que quería dejar muy en claro “que Estados Unidos no está preparando una agresión militar” ratificando que “no estamos preparando un golpe ni estamos en una conspiración”. 

Tres negaciones en una oración generan sospecha, sobre todo cuando se recuerda el prontuario de mentiras del gobierno de Estados Unidos. Regularmente le digo a mis alumnos que expresen sus ideas a través de afirmaciones, cuando se niega para tratar de aseverar algo, es porque se tiene carencia en el manejo del lenguaje o porque se quiere esconder un objetivo real.

De todas maneras, Fitzpatrick afirmó que las órdenes ejecutivas están sustentadas en una ley de 1977 “que le da poderes al Presidente para aplicar sanciones económicas y que se ha usado de manera rutinaria desde entonces” y que en este momento existen 26 de ellas que pesan sobre distintos países. ¿Qué quiso decir el funcionario estadounidense? ¿Qué los venezolanos no nos debemos sentir predilectos por ese “privilegio” que concede el gobierno de Estados Unidos? Pareciera que para Estados Unidos, la desvergüenza no tiene límites.

El representante de Estados Unidos en la OEA remató su intervención rememorando que las órdenes ejecutivas se usan para luchar contra el crimen organizado en todo el mundo y que países como Colombia y México “antes han agradecido órdenes ejecutivas similares pues ellas los han ayudado a combatir flagelos como el narcotráfico”. Aunque la soberanía es un principio fundamental del derecho internacional, cualquier país lo puede interpretar como le parezca. No es de extrañar que gobiernos de Colombia o México hayan aceptado que se viole la propia, pero ello no impide afirmar como valido que tal principio sea vulnerado por una ley unilateral dictada por el gobierno de una potencia extranjera.

Vistas así las cosas, se podría entender que la Casa Blanca esté desarrollando una política exterior a partir de la práctica del “ensayo y error”. En el caso que discutimos, el gobierno de Estados Unidos vuelve a dar golpes a ciegas y nuevamente recibe una contundente respuesta mundial y sobre todo regional objetando sus propósitos. Celac impugnó por unanimidad de sus 33 miembros la Orden Ejecutiva de Estados Unidos. Por su parte Unasur, en una declaración hecha el 14 de marzo reiteró su firme rechazo, -también por unanimidad- a “estas medidas coercitivas que no contribuyen a la paz, la estabilidad y la democracia en nuestra región” y exigieron al presidente Obama derogar su orden ejecutiva contra Venezuela. Así mismo, la Alba rechazó “la Orden Ejecutiva emitida el 9 de marzo de 2015 por el Gobierno de Estados Unidos de América “ y la calificó de “injustificada e injusta” caracterizándola como “ una amenaza de interferencia contra el principio de soberanía y el principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados”. El Movimiento de Países No Alineados conformado por 130 de los 193 miembros de la ONU condenó categóricamente la aplicación de medidas unilaterales por parte del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela expresando su solidaridad y respaldo al pueblo venezolano. Hasta en la reunión de la OEA, varios países tomaron la palabra para reiterar que el único camino para solucionar las diferencias es el diálogo, como lo propugna el gobierno venezolano.

A esto se han sumado multitudinarias marchas y concentraciones de apoyo en muchos lugares del mundo: Perú, Argentina, Canadá, Túnez, Puerto Rico, Ecuador, Palestina, Nicaragua y Paraguay entre otros, declaraciones de amistad con el pueblo y gobierno de Venezuela de gobiernos, como los de China, Rusia, Argentina, Cuba, cientos de organizaciones populares y sociales, partidos políticos, personalidades del arte y la cultura y luchadores por los derechos humanos se han manifestado en solidaridad con Venezuela,

El gobierno de Estados Unidos acusó el golpe ante el impacto multitudinario de apoyo a Venezuela. Fizpatrick se vio obligado en la OEA a decir que su gobierno aceptaba el diálogo con Caracas, pero un funcionario de rango superior el subsecretario adjunto para América Latina del Departamento de Estado, Alex Lee, durante una audiencia celebrada en el Subcomité de Asuntos para Latinoamérica del Senado estadounidense dedicada a analizar la situación de Venezuela informó que “La crisis que atraviesa Venezuela será una de las prioridades del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en la Cumbre de las Américas que se celebrará en Panamá el mes próximo, donde instará a sus socios latinoamericanos a promover la máxima transparencia en el proceso electoral venezolano de este año”.

Es decir que el Departamento de Estado pretende utilizar la Cumbre de Panamá para debatir sobre un tema interno de Venezuela. Nuestro país no tiene que discutir sobre sus elecciones parlamentarias con ninguno otro. Ellas están ajustadas a la Constitución y reguladas por el Consejo Nacional Electoral, que es un poder autónomo del Estado. Será el poder electoral quien decida a quien invita como observador en las elecciones. Ni la OEA, ni Estados Unidos tienen calidad moral para ello. Bienvenidos los países hermanos de Celac y Unasur. A nadie se le ocurriría debatir en la Cumbre sobre el antidemocrático método estadounidense de elegir a su presidente. Es un problema interno de Estados Unidos y así debe ser entendido.

El objetivo es claro, Obama intenta polarizar la Cumbre. Parafraseando a su hoy repudiado antecesor, intenta crear un nuevo paradigma “O están con nosotros o están con Venezuela”. El propósito es evidente. Su diplomacia lo está preparando. Así lo atestiguan las reuniones del vicepresidente Biden con Caricom y los países del Triángulo del Norte. Incluso su último intento de amedrentamiento será el 9 de abril, día previo a la Cumbre, cuando el presidente Obama se reúna en Jamaica con los países de Caricom. Ese es precisamente el objetivo ulterior de la agresión a Venezuela, una polarización que conduzca al quiebre de los mecanismos de integración regional que han ido adquiriendo fuerza y autonomía en la toma de decisiones, al alejarse de la tradicional imposición hegemónica que Estados Unidos estableció por casi 200 años.

Venezuela y América Latina y el Caribe deben impedir eso, ampliando la agenda. Otros temas de interés regional deben ser discutidos: el fin del bloqueo a Cuba, la desmilitarización con armas nucleares de las Malvinas, la independencia de Puerto Rico, la aprobación por parte de Estados Unidos de una política migratoria basada en la defensa de los derechos humanos, el cierre de la ilegal cárcel de Guantánamo, el apoyo irrestricto a las conversaciones de paz en Colombia y, por supuesto la derogación de la orden Ejecutiva del 9 de marzo, entre otros.

Estados Unidos eligió un mal camino para llegar a Panamá. Lo que prometía ser una reunión en un clima de respeto, paz y concordia en la que por primera vez en la historia participaremos todos, se ha transformado en un nuevo affaire en la búsqueda del conflicto y la desintegración. El 11 de abril es una fecha oscura en la historia de Venezuela, cuando en 2002 las fuerzas del mal pretendieron imponerse. Indudablemente, el 11 de abril de 2015 servirá como homenaje a la memoria del Libertador cuando en la tierra donde convocó al Congreso Anfictiónico de unidad regional en 1826, Latinoamérica y el Caribe refrenden su apuesta de paz y de futuro, incluso, a pesar de las zancadillas imperiales.

jueves, 12 de marzo de 2015

El contexto internacional de la agresión a Venezuela


En noviembre de 2008, el triunfo de Barack Obama en las elecciones presidenciales de Estados Unidos echó las campanas a volar para una serie de personalidades. Renombrados políticos y reconocidos periodistas cantaron loas al primer negro que era designado para administrar el gobierno de Estados Unidos. Suponían un cambio radical por el sólo hecho de pasar de un ordinario Bush, a un renombrado académico de Harvard; de un blanco texano, a un negro descendiente de africanos de generaciones muy recientes;  de un republicano recalcitrante, a quien suponían un civilizado demócrata; hasta llegaron a decir que su “bella esposa alumbraría la Casa Blanca”.

Con el transcurrir de los meses iniciales del nuevo gobierno estadounidense, me llamó la atención que el Comandante Fidel Castro dedicara cinco reflexiones seguidas al cambio de gobierno en Estados Unidos y me sentí en la obligación de escribir un largo artículo que titulé “No existe un imperio bueno”. En el mismo decía que “La lucha por la paz y la democracia no nos puede llevar al desarme político e ideológico frente a un imperio que pareciera estar a la defensiva como fiera herida en su crisis, pero que no ha alterado un ápice su voluntad guerrerista y agresiva.  No podemos confiarnos en un régimen que avala y apoya la agresión sionista a Gaza, que pretende sacar sus soldados de Irak…sólo para mandarlos a Afganistán, que mantiene su belicosa política contra Venezuela…”

La historia ha demostrado una vez más que en política exterior no hay diferencias entre demócratas y republicanos, frente a sus intereses nacionales funcionan como un solo partido y que este presidente demócrata ha expuesto la esencia agresiva del imperialismo, sin variar las decisiones tomadas por su antecesor republicano, más bien ampliándolas y profundizándolas. Sin embargo, en esta ocasión, me parece que la decisión tomada respecto de Venezuela, más que ser expresión de fortaleza, es una manifestación de debilidad extrema del presidente Obama, al llegar a niveles de irracionalidad inauditos que transforman las medidas determinadas a partir de diciembre, en revelación de que el establishment político de Estados Unidos se encuentra en condiciones de asumir acciones de suma peligrosidad para Venezuela y para el mundo.

Estados Unidos, en su soberbia imperial nos tiene acostumbrados a sanciones unilaterales a particulares. Eso no significa ninguna primicia de los últimos años, lo novedoso es el involucramiento directo del presidente de Estados Unidos y el consenso logrado en medio de profundas contradicciones entre el ejecutivo y el legislativo de ese país. Trasluce que en este caso (el de Venezuela), la causa de tales acciones agresivas tienen un carácter más de política interna que internacional y que Venezuela ha sido la “moneda de cambio” que Obama ha entregado a la ultra derecha republicana después de quitarle Cuba como objeto de agresión principal (léase cuerpo de negocios que aporta recursos millonarios para campañas electorales a fin de llevar al parlamento acólitos que sostengan los intereses de las grandes corporaciones).

El aislamiento de Obama en Washington es tal que el Senado, dominado por una mayoría republicana se da el lujo de invitar al primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu, a pesar que el inquilino de la Casa Blanca había manifestado su molestia y su decisión de no recibir al líder sionista. Netanyahu, no conforme con visitar Washington y acceder a la tribuna más importante de la nación, pronunció un discurso humillante para la figura presidencial del país anfitrión. La incapacidad de Obama por lograr éxitos en su confrontación (no bélica) con China y Rusia y de solventar los problemas económicos internos, más allá que el discurso oficial intente mostrar supuestos avances en la solución de la crisis económica,  lo ha llevado a niveles muy bajos de popularidad.  El presidente estadounidense fracasó en su tentativa de hacer aprobar la ley de inmigración que fue rechazada en el Congreso por la mayoría republicana, lo cual le indujo a manejar la agenda cubana y las decisiones que tomó sobre ella, sólo rodeado de sus más íntimos colaboradores.

En ese contexto, parece suponer que Obama considera que Venezuela es el eslabón más débil de la cadena que ha hecho avanzar los procesos de integración regional, lo que no le permite impulsar acciones generales para lo cual ha comenzado nuevamente a recurrir a su vieja estrategia de “divide y vencerás”. Después de crear la Alianza del Pacífico, contando para ello con el desprestigiado ex presidente peruano Alan García (que por cierto amenaza con volver a la más alta magistratura de su país) y secundado por los gobiernos de derecha  de Chile , Colombia y México, Estados Unidos ha creado una punta de lanza para desbaratar el ideal de integración bolivariano. Más recientemente, a través del vicepresidente Joseph Biden ha procurado, a través de la ancestral política del “garrote y la zanahoria” atraer bajo amenaza a los países caribeños y, en fecha más cercana ha buscado “encantar” falsamente a los países del triángulo del norte centroamericano a fin de desarrollar “políticas conjuntas” respecto de la migración y el narcotráfico en la subregión.

En este ámbito, las amenazas a Venezuela se insertan en un momento de extrema agresividad contra lo que el propio Biden,  rememorando el discurso  estadounidense del siglo XIX, ha vuelto a llamar su ”patio trasero”, término remachado por el senador ultra derechista Marcos Rubio  en su alocución en la Cámara Alta del Congreso de su país cuando se discutía el tema Venezuela.

En cualquier caso, Estados Unidos no ha podido conseguir el consenso regional para lograr una base apoyo que le permita ir escalando la agresión. Al rechazo de la Alba, Unasur, Celac, Mercosur y Petrocaribe a las acciones unilaterales de Estados Unidos, se ha agregado que ni siquiera su hija putativa, la OEA pudo reunir su Consejo Permanente para aprobar una declaración en contra de Venezuela. El Secretario General Insulza, buscando los votos de la derecha de la coalición de gobierno de su país, utiliza el organismo regional para alimentar sus opciones presidenciales en Chile. Otro tanto ha hecho la patética hija del Presidente Allende y por los mismos motivos. Que una hija del presidente mártir sea promotora de acciones desestabilizadora en un país hermano no deja de ser una acción deleznable que la derecha internacional ha aplaudido efusivamente. Sin embargo, Venezuela ha contado con el amistoso y solidario apoyo de los pueblos  de la región que han reaccionado de inmediato exigiendo a Estados Unidos sacar sus manos de nuestro país.

Así mismo, Venezuela ha recibido el apoyo explícito del Movimiento de Países No Alineados, del Grupo de los 77+ China, de Rusia y China y manifestaciones de solidaridad inmensa de los pueblos de Asia, África y Europa.

No hay argumentos posibles, solo la irracionalidad puede ser causa de las acciones emprendidas por la administración estadounidense. El comunicado de rechazo a tal declaración por la oposición venezolana, da cuenta que Obama no los consideró a tal efecto y que desde ahora estarán obligados a actuar a partir de los hechos consumados. Atrapados entre la espada y la pared, se ha puesto en evidencia que el control de las operaciones fueron asumidas en Washington y que solo una actitud consumadamente rastrera les puede dar un espacio en el Olimpo del imperio. O actúan en los marcos democráticos que señala la Constitución Nacional o se atendrán a las consecuencias de actuar al servicio de una potencia extranjera que amenaza a la Patria y que está señalando un camino distinto al que imponen las normas internacionales, la convivencia pacífica, y el respeto a la auto determinación del sistema político y de gobierno que los pueblos se han dado.


Finalizo de la misma manera que lo hice en el artículo antes mencionado escrito hace 6 años, “Hoy Estados Unidos ha inventado nuevos fantasmas, todos creados por su política imperial de exclusión, agresión y ultraje contra nuestros pueblos, (…) Obama aún tiene que demostrar si será un negro como Colin Powell y Condoleezza Rice o como Martin Luther King, quien tenía un sueño. Nosotros, en Nuestra América también teníamos un sueño, sólo que se transformó en proyecto, hoy comienza a ser realidad y no hay imperio que pueda impedirlo”.

viernes, 6 de marzo de 2015

Algo huele mal en Chile


En los últimos años, Chile ha sido mostrado como ejemplo de democracia en América Latina, sobre todo por las corrientes ideológicas conservadoras en sus vertientes demócrata cristiana y social demócrata, incluso se ha llegado a decir que es un socialismo avanzado en el mundo del siglo XXI. Para la mirada imperial, trasunta un modelo perfecto que alude a la denominación socialista de uno de los partidos en el poder, en el cual milita la actual presidenta y que administra de manera óptima un sistema neoliberal a ultranza para beneplácito de los intereses oligárquicos nacionales y extranjeros. Hace ya muchos años, Violeta Parra nos decía algo que hoy es paradigma para desnudar la farsa propagandística del sistema, “Linda se ve la patria, señor turista, pero no le han mostrado las callampitas”, refiriéndose a las paupérrimas “viviendas” de los sectores marginales de las grandes ciudades y del campo chileno. 

Uno de los elementos fundamentales que se utilizan para soportar tales aseveraciones, es la supuesta transparencia en la gestión política y la ausencia de corrupción en el aparato gubernamental. De hecho, las mediciones de la organización no gubernamental Transparencia Internacional suelen colocar a Chile en los primeros puestos de su índice de transparencia., sin embargo, el edificio de la mentira, pareciera estar cayendo ante las evidencias de la podredumbre que corroe transversalmente a la llamada clase política chilena, sea ésta gobierno u oposición, sea de derecha o de la falsa izquierda que forma parte del gobierno. 

El estallido del caso Penta o “Pentagate” como se le ha dado en llamar, inició un proceso que ha patentizado la verdadera cara del sistema político creado por la dictadura para que existiera posterior a ella. El “Pentagate” es un escandaloso caso de corrupción, a través del cual, uno de los grupos empresariales más grandes de Chile defraudó al fisco financiando campañas políticas a través del pago de honorarios profesionales que nunca fueron prestados. Penta es dueña de bancos, aseguradoras, clínicas y firmas inmobiliarias, cuyos activos bordean los 20.000 millones de dólares. 

Según se ha develado, fundaciones o particulares elaboraban facturas por servicios no prestados, los recursos obtenidos de esta manera servían para financiar campañas electorales, principalmente de políticos del partido pinochetista Unión Demócrata Independiente (UDI). 

En el curso de las investigaciones ha surgido la llamada “arista SQM (Soquimich)”. Esta empresa que fue privatizada durante la dictadura está controlada por el yerno de Pinochet, Julio Ponce Lerou. Se acusa a varios políticos chilenos de haber recibido financiamiento ilegal de SQM. Uno de los señalados es el senador del Partido Socialista, Fulvio Rossi, quien ha sido particularmente hostil contra Venezuela manifestando apoyo a la oposición, que ha intentado derrocar por vías violentas a su gobierno legal y legítimo. Rossi, jamás manifestó tales intenciones violentas para luchar contra la dictadura que se impuso a sangre y fuego en su país. Aunque niegue las acusaciones, hasta ahora se ha destapado que tres de sus colaboradores emitieron facturas a SQM, con lo cual crece el señalamiento en su contra. 

Durante la dictadura, empresas estatales fueron privatizadas bajo el discurso de la “ineficiencia” de la gestión pública. Años después, un informe de la comisión investigadora de la Cámara de Diputados probó que los procesos de privatización de empresas ocasionaron al Estado una pérdida de cerca de 6 mil millones de dólares, según datos de Contraloría. 

Entre las privatizaciones se contó la Sociedad Química y Minera de Chile (Soquimich, SQM), productora de salitre y yodo y dueña de yacimientos de litio que estaban por ser explotados. Actualmente, Julio Ponce Lerou, yerno de Pinochet, es su accionista controlador y presidente. Ponce Lerou fue desde 1969 hasta 1991 esposo de Verónica Pinochet Hiriart.

La reconocida periodista chilena María Olivia Monckeberg, Premio Nacional de Periodismo y autora de “El saqueo de los grupos económicos al Estado Chileno” (2001), indica que Ponce Lerou “no tenía ni un peso más que el de un profesional cualquiera, cuando se decidió el golpe militar y posterior en los años 70. Pero a mediados de los 70, empezaron dos tipos de situaciones que lo favorecieron: por un lado, él empezó a quedarse con grandes territorios en el sur y también a ocupar cargos en que lo pusieron desde el gobierno de su entonces suegro”.

En los años 80, fue tocado por el escándalo ante la poca transparencia que había en torno a su gran fortuna. La polémica lo obligó a salir de la escena de la gestión pública durante un tiempo. Sin embargo, ya había articulado una red de socios políticos, militares y civiles. Además de la creación del Instituto Libertad y Desarrollo, principal “tanque de pensamiento” de la ultra derecha fascista chilena Ponce Lerou ha sido reconocido como uno de los “gurúes económicos de la UDI y de la derecha en general”.

En 2014, fue multado junto con otros “ejecutivos” por la Superintendencia de Valores, por el llamado “Caso Cascada”, de fraude al mercado de valores. Ponce Lerou involucró al ex presidente Sebastián Piñera, de haberse beneficiado también por las ventas de las sociedades vinculadas, llamadas cascadas, a su firma. El nuevo Chile democrático, es tan democrático que al parecer, el yerno de Pinochet financia por igual a senadores socialistas y a los de la ultra derecha

Por primera vez en la historia de la justicia chilena, se ha anunciado que el Fiscal Nacional asumirá la investigación penal sobre el financiamiento ilegal de campañas políticas. Sabas Chaguán, a cargo de la Fiscalía Nacional, anunció que se había tomado la decisión por "la trascendencia de los hechos investigados, la investidura de las personas presuntamente involucradas y los nuevos antecedentes que han surgido". 

Medios internacionales como El País de España y BBC Mundo de Gran Bretaña han reseñado el tema con extraordinaria alarma, destacando que el hecho ha causado un gran impacto en un país en el que se suponía eran bajos los niveles de corrupción política. Ambos medios, no encuentran explicaciones para señalar hechos como el que el subsecretario de Minería del ex presidente Sebastián Piñera, Pablo Wagner, recibiera un sueldo extra de Penta, mientras trabajaba para el gobierno. Wagner enfrenta acusaciones de cohecho y lavado de activos. En 2009, la cuñada de Wagner, Carolina de la Cerda, emitió una boleta falsa y según ha admitido, los recursos “seguramente” fueron a parar a la campaña senatorial del ultra derechista Joaquín Lavín. Lorena Espinoza, secretaria personal de Lavín, reconoció que usaron fondos provenientes de la SQM en la campaña senatorial 2009. Así mismo, BBC muestra particular extrañeza de que el presidente de la UDI, Ernesto Silva, informara por correo electrónico sobre el avance de un proyecto de ley a uno de los controladores de la compañía.

La UDI ha respondido diciendo que el Caso Penta se trata de "una cortina de humo" para tapar los "problemas" del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet. En ese sentido, Roberto Méndez, presidente de la firma encuestadora y de investigaciones Adimark, ha señalado que el gobierno de Bachelet y los partidos de su coalición "no deberían sacar cuentas alegres de esta situación" porque, "justo uno de los temas peor valorados en la última encuesta de Adimark sobre el gobierno es cómo manejaba el tema de la corrupción en instituciones del Estado" y advierte que "la sospecha recae ahora sobre los partidos y el modelo político en general". 

En la lista de quienes emitieron facturas en 2010 a Soquimich, figuran 39 personas relacionadas a campañas políticas. Además de Wagner han sido implicados en el caso Penta otros tres senadores de la UDI, Ena von Baer, Iván Moreira y Jaime Orpis y el diputado Juan Antonio Coloma, y los ex candidatos presidenciales Andrés Velasco y Laurence Golborne, junto al actual ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, y el diputado demócrata cristiano Roberto León quienes al igual que Rossi son militantes de partidos de la coalición que lidera la presidenta Bachelet.

El senador de la UDI Iván Moreira escribió al ex directivo del grupo Penta, Hugo Bravo, en medio de la campaña parlamentaria de 2013: "¿Para los 1.000 metros finales, queda algún cupón de combustible? Avísame. Un abrazo y mi gratitud para toda la vida". Bravo, a las pocas horas le respondió: "Así va a hacer (sic). Te haré dos de cinco. Total 10. Bototos (millones de pesos chilenos), equivalentes a 16.000 dólares, según señala el diario conservador chileno La Tercera.

Por su parte, en 2009 y 2010 el ex embajador en República Checa, Marcelo Rozas, militante de de la Democracia Cristiana, su cónyuge y su hijo aparecen emitiendo boletas a la empresa minera. El ex embajador ha sido históricamente cercano a Gutenberg Martínez al interior de la DC. Martínez fue presidente de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), desde donde bajo las orientaciones del ex presidente español José María Aznar y en connivencia con Álvaro Uribe, Vicente Fox y la UDI chilena apoyaron y auparon el golpe de Estado contra el presidente Chávez en febrero de 2002. Es curioso que Chile haya sido el único país de América Latina donde fuerzas de gobierno y oposición apoyaron el levantamiento golpista.

Mientras esto ocurría, Sebastián Dávalos, hijo mayor de la presidenta Bachelet se veía obligado a renunciar a su cargo al frente de las organizaciones sociales del gobierno de su madre, después de haber sido denunciado por "uso de información privilegiada" y "tráfico de influencias". El hijo de la mandataria quedó envuelto en un escándalo tras conocerse que gestionó personalmente con el Banco de Chile, propiedad de uno de los hombres más ricos e influyentes del país, un crédito por 10 millones de dólares para que la empresa de su esposa comprara terrenos que luego aumentaron su valor por el cambio en el uso de suelos. El crédito había sido gestionado sin éxito en varios bancos, por el escaso patrimonio de la empresa Caval, de la cual la esposa de Dávalos es dueña del 50 por ciento. La operación le reportó finalmente una ganancia de unos cuatro millones de dólares a Caval, generando graves problemas a la presidenta y haciendo descender abruptamente su popularidad, después que hace un año llegó al gobierno con la promesa de acabar con la "desigualdad" y los privilegios de "los poderosos de siempre", según reporta el periódico La Jornada de México.

Bachelet, emulando a su antecesor Sebastián Piñera fue “la única Jefa de Estado de América Latina que se reunió con el Presidente Maduro y que le pidió concretamente que libere a Leopoldo López” según informó el presidente de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de Chile, Jorge Tarud. 

Algo huele mal en Chile, gobierno y oposición andan preocupados de intervenir en los asuntos internos de Venezuela, mientras su país se desbarata bajo los efectos de la corrupción y la putrefacción administrativa de un sistema político en el que nadie cree como lo demuestran los bajos índices de participación electoral, que serán menor aún en los próximos comicios tal como lo aseveran varios analistas políticos chilenos consultados. 

Estos políticos de toda índole, algunos hijos del Opus Dei, otros acusados de pederastia, investigados por delitos de corrupción, algunos de dudosa moralidad dada su participación activa en la dictadura, son los que nos vienen a dar lecciones de democracia cuando no son capaces ni siquiera de controlar su país y sus propias familias. Son los que el pueblo chileno eligió, le debemos respeto a su decisión soberana, pero exigimos a esta clase política, reciprocidad y respeto a la nuestra, refrendada en 19 elecciones populares. En Venezuela la Constitución fue aprobada por el pueblo en una elección democrática, no fue decidida en oscuros conciliábulos de una dictadura asesina e impuesta por vía de la fuerza cuando no existían registros electorales.