Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta Robótica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Robótica. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de agosto de 2026

Una mirada a China…desde China

 

Nuevamente estoy en China. Es mi décimo tercer viaje a este país tan fabuloso e intrigante. Es difícil hacerse -en pocos días- una idea total de lo que está ocurriendo pero es posible hacer una mirada somera que permita dar luces acerca de algunos de los principales hechos que exponen el interés nacional.

El país se está preparando para el próximo año 2027 cuando se conmemore el centenario de la fundación del Ejército Popular de Liberación (EPL) y se celebre el XXI Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh) donde se espera que Xi Jinping asuma un cuarto mandato como máximo dirigente del Partido en calidad de secretario general.

En el marco general, el país se mueve a partir de las decisiones tomadas en el cuarto pleno del Comité Central del PCCh que rigen las directrices políticas, económicas y sociales del decimoquinto plan quinquenal, oficializado en marzo de este año. En una economía planificada como la china, estos planes cobran especial relevancia ya que fijan los objetivos económicos y estratégicos que deben cumplirse, en este caso, en el periodo 2026-2030.

Siendo la economía la preocupación principal de las altas autoridades chinas, las claves para los próximos cinco años girarán en torno a cuatro ejes: el liderazgo científico-tecnológico, el refuerzo de la seguridad nacional –un concepto amplio que en China abarca diferentes ámbitos como el político, económico, militar o social–, la autosuficiencia y el impulso del consumo interno como motor de crecimiento.

No obstante, el PCCh no oculta los riesgos y desafíos que atraviesa el país y advierte acerca del aumento de “las incertidumbres y los factores imprevistos”. Las grandes directrices para el período son:

1. Acelerar la autosuficiencia y el auto fortalecimiento científico-tecnológico de alto nivel para liderar el desarrollo de nuevas fuerzas productivas. Todo ello en un marco de rivalidad con Estados Unidos y Occidente en el que Beijing entiende que no existen condiciones para un enfrentamiento militar directo, por lo que se preparan para una confrontación en materia tecnológica en aquellos sectores que definirán la llamada Cuarta Revolución Industrial, como los semiconductores, la robótica o la inteligencia artificial.