Algunos lectores se han comunicado conmigo para pedirme que analice el conflicto en el Asia Occidental en “perspectiva amplia”. A partir de ello, decidí extraer algunos párrafos de mis trabajos y exponerlos en su conjunto como una crónica. Los dos primeros fueron escritos hace más de 20 años (publicados la semana pasada) y el resto en fecha más reciente y por tanto más vinculados a la coyuntura. He puesto al lado de cada título la fecha de su publicación como constancia que en el seguimiento de los acontecimientos actuales pude prever muchos de los fenómenos que marcan hoy la transformación de la realidad regional y global así como las circunstancias que han influido en la vida del planeta y que han afectado a toda la humanidad. Entregamos a Ustedes esta crónica en dos partes. Esta es la segunda.
Algunos elementos de análisis para entender los hechos recientes en Asia Occidental. 18 de junio de 2025.
Washington debe evaluar que si su guerra en Vietnam duró diez años y fue la peor derrota militar de Estados Unidos en su historia y Afganistán en 20 años lo transformó en un gigante con pies de barro que tuvo que retirarse derrotado y humillado, una guerra con Irán podría significar el fin definitivo de su poder imperial. En el interín, los rusos podrían llegar a Berlín, los chinos apoderarse de Taiwán y los africanos destruir definitivamente el poder neocolonial de Europa en ese continente. Si eso ocurre, la pos segunda guerra mundial y el sistema que emergió de ella habrá fenecido para siempre.
En Irán se juega el destino de la humanidad 11 de febrero de 2026.
El líder no miente. No puede hacerlo. Dejaría de ser líder. No podría ser ayatola. El islam no lo permite. Cuando el ayatola dice que un ataque a Irán se transformaría en una guerra regional, se puede tener plena convicción que así será. Los países occidentales deberían dedicar parte de sus cuantiosos recursos financieros a constatar que nuestro planeta está constituido por múltiples civilizaciones, que no hay una visión unívoca del mundo y en ese marco, deberían conocer los preceptos, valores y principios del islam chiita para saber que…el líder no miente.
Además, un nuevo bombardeo a Irán significaría otra vez que Estados Unidos habría faltado a su palabra… si es que alguien todavía cree que la tiene. Pero ahora la respuesta sería distinta, la república islámica aprendió de la guerra de los 12 días y sacaron las experiencias necesarias para que los hechos no se repitan.
